Un acusado de maltratar a su expareja durante tres años lo niega y ella asegura que no lo denunció antes "por miedo"

Imagen De La Audiencia De Alicante
EUROPA PRESS
Publicado 16/01/2018 15:45:00CET

ALICANTE, 16 Ene. (EUROPA PRESS) -

Un acusado de maltratar a su expareja de forma continuada entre 2011 y 2014 en Elche (Alicante), y de someterla a una "situación de dominación", ha negado los cargos durante el juicio celebrado este martes en la sección primera de la Audiencia provincial, mientras que la víctima, que ha comparecido por vídeoconferencia, ha ratificado entre lágrimas los hechos y ha asegurado que no lo denunció antes "porque le quería" y por "miedo".

La mujer ha explicado en el juicio que cuando estaba en compañía del acusado "no podía relacionarse con nadie más, ni con mi familia", y que le pegaba "por celos" porque tampoco podía "hablar con chicos delante de él", llegando a pegarle porque aseguraba que mientras veían juntos la televisión ella había "mirado con deseo" a un cantante.

Durante la vista, el acusado ha negado los cargos recogidos en el escrito de acusación del ministerio público, en concreto 13 delitos de maltrato, tres de violación y otros continuados de coacciones y amenazas, por los que la Fiscalía solicita penas que suman 52 años de prisión y el pago de 36.000 euros por daños morales y 600 por daños físicos.

Por su parte, la acusación particular se ha sumado a la petición de cárcel efectuada por la Fiscalía y eleva la solicitud de indemnización para la víctima a 50.000 euros por daños morales y 100 euros por los físicos.

DOS DENUNCIAS DE RELACIONES ANTERIORES

Así mismo, la fiscal ha preguntado al acusado por dos denuncias previas por malos tratos de relaciones anteriores, de las cuales el procesado ha reconocido una asegurando que la interpuso "una mala mujer", sin dar más detalles al respecto.

Durante el interrogatorio, el acusado ha negado en todo momento que maltratara a su ex pareja y que la controlara por celos, y al respecto ha asegurado que finalizó la relación en 2014 porque ella le había dicho que estaba embarazada y que él "no podía tener al niño por no tener dinero", según ha declarado en el juicio.

Así, durante el juicio la fiscal ha preguntado al acusado por distintos momentos entre 2011 y junio de 2014 en los que se enfadaba con la perjudicada "porque un tercero la saludaba por la calle", por hablar con familiares varones del procesado o cuando la víctima llamaba por teléfono sin su permiso, situaciones a las que el acusado presuntamente respondía con "guantazos, puñetazos y patadas", según la fiscalía, agresiones que el procesado ha negado.

Además, la fiscalía le acusa de, inmediatamente después de las palizas, y para "satisfacer sus impulsos lúbricos y bajo esa situación de violencia", obligarla a mantener relaciones sexuales contra su voluntad. Al respecto la víctima ha asegurado que aunque en principio "no quería" tener relaciones después de pegarle, él le "pedía perdón" y le decía que esa era "su forma de dar cariño", por lo que ella al final "aceptaba" porque "lo quería más que a mí misma", según ha indicado entre sollozos.

SITUACIÓN DE CONTROL

El acusado también sometía a la perjudicada a una situación de control. La víctima tiene un hijo de una relación anterior, y según ha asegurado durante el interrogatorio, en la Nochevieja de 2012 a 2013, que pasó en compañía del acusado en el barrio de La Patilla de Elche, cuando se apartó del grupo para llamar a su hermana y poder hablar con su hijo el procesado se acercó y le dio "dos puñetazos en la barriga", según ha indicado.

En su declaración, la víctima ha explicado que cuando iba al hospital a tratarse de las heridas que le producía el acusado no le delataba ni le denunciaba a las autoridades "por que le quería" y "por miedo a las consecuencias", llegando a huir a Santander en varias ocasiones.