La Audiencia absuelve a los dos policías acusados de detener ilegalmente al dolçainer de Obrint Pas

Publicado 23/11/2015 17:04:36CET

VALENCIA, 23 Nov. (EUROPA PRESS) -

La sección quinta de la Audiencia de Valencia ha decidido absolver a los dos policías nacionales acusados de detener ilegalmente, lesionar y amenazar al dolçainer de Obrint Pas Miquel Lluís Gironés, en una actuación que se inició el 25 de marzo de 2013 al pedirle que se identificara tras sorprenderle arrojando unos papeles al suelo desde su vehículo, que tenía aparcado en el barrio de Benimaclet. La sala considera que existen dudas generadas ante las dos versiones diferentes sobre cómo ocurrieron los hechos.

Según la sala, tanto el denunciante como los dos agentes denunciados --que se enfrentaban a una inhabilitación profesional de 10 años y al pago de una multa de 3.000 euros-- mantienen sus versiones "con igual contundencia y veracidad" por lo que no se puede apreciar con la inmediación judicial la realidad del hecho juzgado.

Por ello, aplica la doctrina de la presunción de inocencia, que favorece a la parte acusada y que obliga a la acusación a aportar "algo más que una versión contradictoria" como prueba de cargo para culpar con certeza". Así, subraya que ponderando las "diferentes versiones contradictorias entre los acusados y el denunciante, dando el mismo valor y verosimilitud a ambos, el hecho no queda probado ni demostrado".

De igual modo, señala que el parte de lesiones del médicos de urgencias se produjo un día después de los hechos; la denuncia es de un mes después y de la prueba pericial técnica de una fotografía aportada por el denunciante "nada se puede probar de si corresponde al día de los hechos o en otra fecha al no haber seguridad alguna en el archivo fotográfico aportado".

Asimismo, para el tribunal ninguno de los argumentos esgrimidos por las acusaciones para mantener la incriminación se sostienen para poder fundar una condena en derecho "dada la inmediación judicial, la existencia de versiones contradictorias, dando a ambas el mismo valor" y los "levísimos indicios de culpabilidad" encontrados.

A LA SALA LE "EXTRAÑA" LA AUSENCIA DE CONSEJO LETRADO

En esta línea, argumenta que los policías están legitimados para detener y alegaron haber recibido un empujón del denunciante por lo que "su actuar lo era en evitación e investigación de un supuesto delito o falta, por lo que nada irregular se advierte ni se prueba del actuar el día de los hechos probados". A la sala le "extraña" especialmente que su abogado no le aconsejara "de forma debida" para asegurar o probar las lesiones que aseguraba que le habían producido.

En este caso, se ha considerado probado que los dos agentes se dirigieron sobre las 16.40 horas del día de los hechos al dolçainer, que se encontraba un coche tras ver que arrojaba al suelo algunos papeles y objetos pequeños para recriminarle su conducta "incívica". El artistas les aseguró que había sido de forma "accidental".

En este momento, los agentes le pidieron que se bajara e identificara, lo que hizo con el DNI, mientras empezaron a registrar el coche y le pidieron que abriera el estuche de un instrumento musical. Ante las discrepancias del denunciante sobre la actuación policiales, los agentes le pusieron los grilletes y lo llevaron detenido a la Inspección Central de Guardia, donde fue puesto en libertad unas horas después. Gironés denunció posteriormente a los agentes porque aseguraba que le habían producido una contusión en la mandíbula en la detención.

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