La Audiencia condena a una mujer a 6 meses de cárcel por abandonar a su hija en una casa sin luz ni gas

Actualizado 07/02/2011 18:48:33 CET

El tribunal considera que la actuación de la mujer fue "francamente triste, deplorable, desagradable y lastimosa"

VALENCIA, 7 Feb. (EUROPA PRESS) -

La sección segunda de la Audiencia Provincial de Valencia ha condenado a una mujer a cumplir seis meses de cárcel por abandonar en dos ocasiones a su hija de 16 años durante varios meses en un piso de la ciudad sin luz y sin gas. Por contra, le ha absuelto del delito de detención ilegal por el que había sido acusada por no poder declararse probado el encierro de la menor.

El tribunal considera que la madre "dejó a su suerte" a una menor de 16 años "con el grave peligro que ello conlleva", tanto de carácter físico como psíquico, y de formación moral básica para poder afrontar la vida con garantías de responsabilidad frente a futuras obligaciones personales. "Y ello con la simple justificación de preferir vivir con su compañero sentimental, al que prefiere sobre su hija menor. Francamente triste, deplorable, desagradable y lastimosa", considera.

Los incidentes entre la madre y la hija comenzaron tras la separación de sus progenitores en el año 2002 y la nueva relación iniciada por la mujer con otro hombre. Los tres se fueron a vivir a un piso de la calle Padre Viñas, donde comenzaron las disputas entre el hombre y la menor.

Como la situación se hizo insostenible, el hombre le dijo a la acusada que si su hija seguía en la casa, él se iría. Entonces, la mujer le comentó a la menor que se iba a ir a vivir con él, sin decirle a dónde, y le dejó a ella en el piso de Valencia, tras prometerle que le llevaría comida y dinero. Sin embargo no lo hizo. Además, le cortaron el teléfono, la luz y el gas por no pagar las facturas, por lo que tenía que ir a casa de sus amigas para ducharse y para lavarse la ropa. Éstas eran las que le daban algo de comida.

En enero de 2003, la madre compareció en la Fiscalía de Menores de Valencia y manifestó que no podía hacerse cargo de su hija, al no tener el consentimiento de su pareja, y que no convivía con ella desde el mes de octubre de 2002. También dijo que no le pasaba ninguna manutención y que sólo le había llevado comida durante el último mes.

Como consecuencia, la menor fue ingresada en un Centro de Menores de Monteolivete, de donde salió posteriormente a petición de la madre, quien se la llevó de nuevo a vivir a Chelva junto con su pareja sentimental.

Al surgir de nuevo los conflictos, la madre y la hija volvieron a Valencia con la intención de convivir juntas en el piso de la calle Padre Viñas, si bien cuando estaban subiendo su equipaje personal, la madre, tras hablar con su pareja, acordó dejar abandonada de nuevo a la menor, y se marchó.

Entonces, la joven se quedó otra vez en el piso sin suministro alguno y sin ayuda de su madre, hasta que conoció a un chico, su actual pareja sentimental, y se marchó a vivir con él, a su casa, en julio de 2003. Así, la mujer nunca más tuvo a su hija menor con ella, ni cumplió con los deberes inherentes a la patria potestad y guardia y custodia que legalmente tenía encomendada.

Respecto al delito de detención, el tribunal afirma que no ha quedado probado el encierro que denunció la menor en sus declaraciones durante la instrucción de la causa, en las que aseguró que su madre le había dejado encerrada durante cuatro días en el piso de Valencia, hasta que su hermano fue, cambió la cerradura y pudo sacarla de allí. La joven modificó su versión en el juicio y su hermano se negó a declarar, con lo que había pruebas.

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