Descienden un 14% los atendidos por Cáritas por la caída de inmigrantes

Presentación de la memoria de Cáritas 2014
Foto: CÁRITAS
Actualizado 03/06/2015 13:28:07 CET

Cáritas reclama una modificación de la Ley de Servicios Sociales y un pacto social contra la pobreza entre administración y tercer sector

   VALENCIA, 3 Jun. (EUROPA PRESS) -

   Un total de 86.649 personas se beneficiaron de las ayudas de Cáritas en la diócesis de Valencia durante 2014, lo que supone un 14 por ciento menos que el año anterior lo que, en parte, se debe a que muchos inmigrantes han regresado a sus países de origen ante la imposibilidad de encontrar trabajo. Así, el número de españoles que participan en los programas de Cáritas sigue creciendo y supuso el año pasado un 54 por ciento, frente al 46 por ciento de extranjeros.

   Así lo han explicado este miércoles en rueda de prensa el director de Cáritas Diocesana de Valencia, Ignacio Grande; el subdirector, Carlos Chova; y la secretaria general de la entidad, Fani Raga, que han presentado la memoria institucional de 2014, con motivo de la celebración del Día de la Caridad-Corpus Christi el próximo domingo con el lema '¿Qué haces con tu hermano?'.

   Fani Raga, que ha sido la encargada de dar a conocer los datos de la memoria, ha explicado que el descenso del numero de beneficiarios el ejercicio pasado se debe, además de al descenso de residentes extranjeros, a que hay personas que encuentran trabajo "precario" y "entran y salen" de los programas de ayuda de Cáritas. Asimismo, ha indicado que el 43 por ciento de las personas atendidas por la institución en 2014 lo han sido durante más de tres años.

   Respecto al perfil, ha señalado que el 72 por ciento de las "caras visibles", es decir, de las personas que se acercan a Cáritas para pedir ayuda para su familia, son mujeres. Las personas que más demandan apoyo de Cáritas son, en general, mujeres solas y parejas jóvenes con hijos, inmigrantes en situación irregular y personas mayores que acogen a sus hijos y nietos.

1.366 INSERCIONES LABORALES

   Además de las 86.649 personas beneficiarias de las acogidas parroquiales y los proyectos de Cáritas Diocesana, el año pasado se consiguieron 1.366 inserciones laborales en toda la diócesis. Asimismo, un total de 525 personas asistieron a un total de 28 cursos de formación para el empleo y para la integración de inmigrantes; otras 12.070 se formaron en programas de sensibilización, 136 se alojaron en 17 vivienda sociales; y 212 fueron atendidas en el proyecto Jere-Jere de atención a mujeres prostitutas.

   Del mismo modo, los 50 economatos atendieron a 7.500 familias a lo largo del pasado año y un total de 1.186 personas participaron en los 29 proyectos de promoción para menores y sus madres y padres en todo el territorio diocesano.

   Respecto a los datos cualitativos, desde Cáritas han advertido de que "la persistencia de la crisis está prolongando el sufrimiento de las familias" que no encuentran "respuestas eficaces de protección" y han asegurado que muchas de estas personas se sienten "más nerviosas e irritables" por "la disminución de la seguridad emocional".

   Asimismo, Raga ha explicado que, de los resultados de la muestra estudiada, se deduce que las personas en riesgo de exclusión reciben ayudas principalmente de la familia (30,4 por ciento), las entidades sociales (15,9 por ciento) y los amigos (10 por ciento), pero "hay un 37 por ciento que no recibe ningún tipo de ayuda".

   Ante estos datos la institución propone modificar la Ley de Servicios Sociales, de modo que no sólo contemple una gestión de las prestaciones económica, sino también se centre en "la promoción y el empoderamiento de la población", ha manifestado la secretaria general de Cáritas, quien aboga porque loa servicios sociales "dejen de ser gestores" y se conviertan en "animadores".

   Cáritas también plantea ampliar la renta mínima para que llegue a todas las familias sin ingresos; establecer cláusulas sociales en la contratación pública para posibilitar la entrada de empresas de economía social; y garantizar "empleo digno", ya que entre un 15 y un 20 por ciento de trabajadores son "pobres". Otra propuesta consiste en establecer un Pacto Social contra la pobreza entre administración y entidades y plataformas del tercer sector para "redistribuir la pobreza y priorizar el gasto social".

   Por su parte, el subdirector de la institución ha hecho hincapié en que el trabajo de Cáritas ha sido posible gracias al "mayor y mejor patrimonio" con el que cuenta, que son sus voluntarios. Al respecto, ha señalado que el 98 por ciento del total de personas que trabajan para Cáritas son voluntarios, lo que supone un total de 5.162 personas. El 2 por ciento restante --101 personas-- es personal contratado.

   Durante 2014 las Cáritas parroquiales y Cáritas Diocesana invirtieron 7,9 millones de euros, la mayoría en atención primaria --como alimentación, vivienda, educación o medicamentos-- y en acción social.

CAMBIO DE GOBIERNO

   Por otro lado, el director de la entidad, inquirido por si cree que el nuevo Consell será más sensible con la gente necesitada, ha dicho estar "expectante" sobre "cómo va a transcurrir este proceso de incertidumbre". En cualquier caso, ha asegurado que Cáritas "siempre ha sido un interlocutor de la administración, sea del signo que sea", porque es una institución "plural y abierta".

   "Seguiremos siendo la voz de los que no puedan hablar ante cualquier administración sea del signo político que sea", ha resaltado Ignacio Grande, quien pide a los poderes públicos que aboguen "por el interés general y el bien común".

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