BBVA prevé que el PIB de la Comunitat crezca "al menos" un 2,4% en 2018 y en 2019 y la creación 100.000 empleos

Rafael Doménech y Carlos Rodríguez
BBVA RESEARCH
Actualizado 28/02/2018 13:54:57 CET

VALENCIA, 28 Feb. (EUROPA PRESS) -

BBVA Research prevé que el PIB de la Comunitat Valenciana crezca "al menos" un 2,4% tanto en 2018 como en 2019, de modo que a finales de este bienio se habrán creado unos 100.000 puestos de trabajo y la tasa de paro se reducirá hasta situarse en el 13,3%. Un escenario que, aunque constata una "desaceleración" en el crecimiento de la economía valenciana, invita al "optimismo".

Así lo indica el servicio de estudios de BBVA en su último informe 'Situación Comunitat Valenciana' presentado este miércoles por el responsable de Análisis Macroeconómico de BBVA Research, Rafael Doménech, junto al director de la regional Este de Banca de Empresas y Corporaciones de BBVA, Carlos Rodríguez.

El documento señala que pesar de este incremento de la actividad, "siguen siendo necesarias reformas que continúen reduciendo los desequilibrios que todavía persisten".

Los datos reflejan que la economía valenciana se mantuvo "muy dinámica" en el segundo semestre de 2017, con un crecimiento promedio del 0,8% trimestral (un 3,2% en todo el año), un comportamiento que según el informe se debió al empuje del consumo privado, al repunte de la inversión y la recuperación de las exportaciones apoyada por el aumento del comercio mundial.

Sin embargo, todavía persisten algunos "riesgos" como es la "incertidumbre" derivada del entorno político en Cataluña podría restar entre tres y cuatro décimas al PIB valenciano en 2018, siendo una de las comunidades más expuestas, apunta el análisis del BBVA Research.

No obstante, señala que "el impacto, de momento, ha sido muy limitado y transitorio. El elevado dinamismo del empleo en el arranque de 2018 apunta un sesgo al alza en las previsiones de crecimiento, si bien el impulso de los factores externos favorables compensa el impacto de la incertidumbre.

A la incertidumbre por la política catalana, se suman también la dificultad para continuar sosteniendo el crecimiento del sector turístico, las consecuencias que podrían derivarse de un eventual aumento del coste de financiación, en una economía con un elevado nivel de apalancamiento público y privado, o los efectos sobre los flujos externos del 'Brexit'.