Buñol prepara sus calles con lonas y maderas para protegerlas de los lanzamientos de 100.000 kilos de tomates

 

Buñol prepara sus calles con lonas y maderas para protegerlas de los lanzamientos de 100.000 kilos de tomates

Actualizado 24/08/2010 17:09:22 CET

VALENCIA, 24 Ago. (EUROPA PRESS) -

Las calles y los edificios de Buñol se preparan hoy para la gran batalla de tomates que tendrá lugar mañana, como cada último miércoles de agosto, durante la tradicional fiesta de la 'Tomatina'. Así, los propietarios cubren las fachadas con grandes lonas para evitar las manchas de tomate y tapan puertas y ventanas con maderas para no sufrir los impactos de estos frutos y posibles golpes de los participantes.

"Además de evitar las manchas, es porque hay algunos que se les va la 'bola' y le pegan patadas a las puertas o persianas", ha explicado a Europa Press Daniel Balaguer, un vecino de Buñol, quien señaló que para estas labores de protección se utilizan toldos, maderas y "todo lo que tienes de años anteriores".

Mientras los vecinos preparan las calles, turistas de todas las nacionalidades pasean por el pueblo y los comerciantes no dejan de vender camisetas y todo tipo de merchandising relativos a la 'Tomatina'. Los tomates, por su parte, viajan en cinco camiones desde La Llosa hasta unas naves de Buñol donde permanecerán hasta que mañana a las 11 horas comience la batalla.

Durante la mañana previa a la 'Tomatina' los vecinos se afanan en cubrir fachadas y algunos elementos decorativos con toldos y lonas, y en tapar ventanales y puertas con maderas para evitar roturas. "Se ensucia todo muchísimo y hay que protegerlo", ha indicado Eloy mientras colocaba un toldo en su fachada. "Si no te asomas a la ventana no cae tanto tomate, porque van a por la gente, y entonces hay fachadas que tampoco quedan tan mal, aunque intentamos evitar" daños, ha agregado.

Las tiendas, por su parte, no dejan de vender objetos de todo tipo con el tomate como motivo estrella. "De la 'Tomatina' tenemos de todo, camisetas, abanicos, llaveros, mecheros, bolígrafos, imanes para la nevera..., de todo un poco", ha indicado Lola, una vendedora, quien ha destacado que el producto estrella es la camiseta.

GAFAS DE BUCEAR

Además de merchandising, lo que también venden los comercios son chanclas y gafas de natación o buceo. Y es que según ha explicado Amparo, tras la batalla de tomates, la gente "sale sin zapatillas o sin camisetas" y tiene que reponer vestuario. Además, con el tomate "escuecen muchísimo los ojos", por lo que suelen venderse numerosas gafas de natación. "Escuece pero da igual, te deja una piel estupendísima", ha bromeado.

Las calles de Buñol empiezan ya a notar una gran afluencia de visitantes de todas las nacionalidades. Japoneses cámara en mano o ingleses en busca de diversión. Así, un joven británico que trabaja en Portugal comentó que buscan sobre todo "ver muchos tomates", mucho jaleo y pasarlo bien.

En la 'Tomatina' de mañana se lanzarán algo más de 100.000 kilogramos de tomates, según explicó el primer teniente de alcalde del municipio, Aurelio Palmer. Los tomates provienen de La Llosa y llegaron pasadas las 12.30 horas de hoy, en cinco camiones, a unas naves de Buñol donde permanecerán hasta mañana por la mañana. Se trata, según ha dicho, de una cantidad "similar" a la de años anteriores.

Se trata de tomates maduros, indicó Palmer, ya que de este modo "no hacen daño" al lanzarse. No obstante, ha añadido el edil, los participantes en la tomatina deben romperlos antes de lanzarlos para que "todo sea más fácil".

ORÍGENES

La fiesta de la 'Tomatina', según ha explicado el edil, proviene de los años 40 cuando unos jóvenes estaban en la plaza del pueblo y se enfadaron porque no les dejaban participar en las fiestas de gigantes y cabezudos. En los alrededores había una tienda de hortalizas y los jóvenes, enfadados, comenzaron a lanzar tomates. "De ahí viene la tradición", ha señalado.

Otros vecinos mayores del pueblo, sin embargo, hablan de otros orígenes. Así, Daniel Balaguer, de 75 años, ha señalado que en el pueblo había dos tiendas y de uno a otro puesto comenzaron a tirarse tomates. De tomates se pasó en años posteriores a topo tipo de hortalizas, ha añadido.

"LO MÁS GRANDE DEL MUNDO"

Posteriormente la fiesta se institucionalizó y es el Ayuntamiento quien facilita los tomates. "Empezaron con un camioncito de tomates, luego dos, y así hasta donde hemos llegado, que es lo más grande del mundo", ha señalado.

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