El ciclo de danza valenciana en el Principal une arte e igualdad de género

Presentación ciclo danza valenciana
GVA IVC
Publicado 17/01/2018 14:28:43CET

VALÈNCIA, 17 Ene. (EUROPA PRESS) -

El Teatro Principal de València acogerá un ciclo de danza valenciana formado por los espectáculos 'Mulïer', de la compañía Maduixa; 'Lluita', de Titoyaya; y 'Man Ray', de Taiat Dansa, programas que "no son solo de cariz artístico", sino que destacan por su "componente social" con elementos a favor de la igualdad de género y la expresión de luchas y conflictos.

El director general del Institut Valencià de Cultura (IVC), Abel Guarinos, ha señalado que en el teatro empiezan el año "con buen pie", con "tres grandes propuestas diferentes, contrastadas y con éxito allá donde se han representado", en la rueda de prensa de presentación del ciclo.

En este sentido también se ha manifestado el director adjunto de artes escénicas del IVC, Roberto García, que ha destacado que estas propuestas son una "muestra representativa de la mejor danza valenciana, en tres colectivos con personalidad propia porque son diferentes pero complementarias". La intención con el ciclo es "poner en valor la creación valenciana y a los creadores", por ello, le han reservado "un lugar de honor" que se transforma en cada espectáculo.

Asimismo, García también ha señalado que estas representaciones "no solo son disfrute estético", sino que pueden generar "reflexión, debate y emociones", algo que considera que las artes escénicas tienen que provocar.

En cuanto a los espectáculos que forman este ciclo, Guarinos define 'Mulïer' --que estará en cartel del 18 al 21 de enero-- como un "homenaje a la mujer valiente, a la búsqueda de la igualdad de género". Su director, Joan Santacreu, sostiene que la obra habla de la "naturaleza instintiva" de la mujer, que se ha visto "reprimida de muchas maneras" a lo largo del tiempo, y han trabajado "todos los arquetipos de la figura femenina".

Santacreu explica que 'Mulïer' es un espectáculo de danza, pero no "al uso", ya que las intérpretes bailan en zancos para representar las "limitaciones" que ello supone. El director de la obra destaca que la música es un "pilar fundamental" y que la falta de texto deja el cuerpo como único vehículo comunicacional.

'Mulïer', que realizó el pasado año una gira internacional, comenzó como un espectáculo de calle, recibió los premios Max a mejor espectáculo de calle y a mejor composición musical para espectáculo escénico, y ha tenido que adaptarse para ser representado en una sala aumentando en 20 minutos su duración, hasta los 55. Santacreu narra las dificultades para habituarse a las características de la sala, como la pendiente de esta o la iluminación. Este "esfuerzo considerable" ha sido agradecido por Guarinos.

ESPECTADORES SUBEN AL ESCENARIO EN 'LLUITA'

'Lluita', que se representará del 26 al 28 de enero, es una coproducción de Titoyaya y el IVC creada para celebrar los diez años de la primera en València, que destaca por su plataforma circular encima del escenario, alrededor del cual se congregarán los espectadores, dejando vacío el patio de butacas, lo que supone un "reto" para los bailarines, que "salen de su zona de confort".

Así lo ha explicado su productora, Verónica García, que sostiene la visión de la obra por la sensación de "satisfacción", pero al mismo tiempo de "lucha continua" a lo largo de los años. En el espectáculo, la idea de lucha está presente en todas las escenas, pero desde la óptica de cada creador, ya que son tres coreógrafos los que participan en 'Lluita'.

En 'Man Ray', por su parte, que Taiat Dansa presentará del 2 al 4 de febrero, se habla de la "relación obsesiva y manipuladora" del artista modernista con sus musas. Así lo han explicado sus directoras y coreógrafas, Meritxell Barberà e Inma García, que sostienen que el Teatro Principal es "perfecto" para su representación por su oscuridad.

Barberà asegura que la inclusión del artista estadounidense es "una excusa" para "defender a la mujer", ya que "podría ser cualquier otro artista que utiliza a la mujer de forma cuestionable, como arquetipo sexual".