La Comunitat cuenta este año con un sistema pionero de localización de incendios forestales

Actualizado 18/06/2006 18:39:52 CET

VALENCIA, 18 Jun. (EUROPA PRESS) -

La Comunitat cuenta este año con un nuevo sistema de detección y localización de los focos de incendios forestales, denominado Ubifoc, y que, según explicó la directora general de Gestión del Medio Natural, Concha Maroto, "tiene como objetivo localizar de una manera rápida y precisa el inicio de los incendios, fundamental para evitar la propagación del mismo".

Según la directora general, "de la rapidez con que se detecte un foco, se localice y posicione con precisión sobre el territorio, va a depender en gran medida la facilidad para su posterior extinción por parte del personal especializado".

Por este motivo, desde Territorio y Vivienda se ha puesto en marcha este proyecto, para localizar de manera rápida y precisa los focos de incendios detectados por los vigilantes. "El sistema reúne una serie de requisitos como la sencillez de manejo, la precisión de los resultados y la rapidez en su obtención e interpretación", manifestó.

"Sin duda, se trata de un sistema revolucionario que, a través de técnicas sencillas de fotometría y sonometría, con un manual fácilmente interpretable, transmite el número de foto y se acota el lugar del foco del incendio", significó la directora general.

A través del mismo, no sólo se reducen los tiempos de localización de los focos de incendio sino que, además, se consigue hacerlo con precisión y acceder instantáneamente al resto de la información geográfica relevante para la extinción del posible incendio.

En su opinión, "ninguna comunidad cuenta con una aplicación tan precisa como ésta, que permite no solo localizar el foco del incendio sino también facilitar información sobre el terreno, caminos, así como todas las infraestructuras disponibles para apagar el fuego con la máxima celeridad".

En la actualidad, la Comunitat Valenciana "se ha convertido en la primera Comunitat en tener operativo un sistema de este tipo, accesible a través de internet y con una precisión media de cinco metros", indicó Maroto.

Respecto al funcionamiento de este sistema, explicó que a cada observatorio de vigilancia se le dota de un manual en el que hay una fotografía panorámica de todo el campo visual que se alcanza desde el mismo. La fotografía se ha dividido en 12 fotogramas a tamaño DIN A-3 para facilitar su uso en un manual.

La fotografía panorámica se ha tratado con técnicas especiales de fotogrametría, georreferenciando cada píxel del fotograma y consiguiendo eliminar los errores debidos a las distorsiones geométricas de la fotografía y la curvatura terrestre.

Es decir, se calculan las coordenadas UTM de cada uno de los píxeles de la fotografía de modo que cada punto de la fotografía se corresponde con un punto sobre el plano. De esta forma, ya se puede posicionar cada punto de la fotografía en un mapa cartográfico. El error medio cuadrático que se tiene en esta corrección es de cinco metros, con un radio máximo de visibilidad de 30 kilómetros desde cada observatorio.

Para simplificar el uso de esta información por parte del vigilante, se genera una malla cuadriculada por encima de la fotografía en la que se identifican las columnas y las filas por un número y letra únicos.

Una de las grandes ventajas de emplear fotografías convencionales --tratadas fotogramétricamente--, frente a otro tipo de imágenes como las de satélite o cámaras de infrarrojo, apostilló, "es que los vigilantes están acostumbrados a ver imágenes de este tipo sin necesitar ninguna formación específica o conocimientos especiales".