Condenada a nueve meses de cárcel por falsificar la firma de su exmarido en un contrato de alquiler

Actualizado 18/03/2012 19:31:21 CET

CASTELLÓN, 18 Mar. (EUROPA PRESS) -

La sección segunda de la Audiencia Provincial de Castellón ha condenado a nueve meses de prisión a una mujer por un delito continuado de falsedad en documento privado, después de que falsificara la firma de su exmarido en un contrato de arrendamiento de una vivienda cuya renta dejó de pagar, lo que provocó que ambos fueran demandados por su propietaria.

Según consta en la sentencia recogida por Europa Press, los hechos se remontan a junio de 2004, cuando la procesada falsificó la firma de su exmarido en el citado contrato. Posteriormente, ante el impago de la renta de alquiler acordada, ambos fueron demandados por la propietaria de la vivienda, aunque finalmente las acusaciones contra el hombre fueron retiradas.

Además, cuando la acusada declaró como imputada en este procedimiento presentó un documento en el que supuestamente su exmarido le autorizaba para que firmara por él en el contrato de arrendamiento. No obstante, esta rúbrica también resultó ser falsa.

Como consecuencia de estos hechos, la mujer fue condenada a la pena de nueve meses de prisión por el juzgado de lo Penal número 2 de Castellón en diciembre de 2011, una sentencia frente a la que impuso un recurso de apelación que ahora ha sido desestimado por la Audiencia Provincial.

En el recurso, la defensa pide la nulidad de actuaciones por la falta de la notificación del auto por de transformación de la causa en un procedimiento abreviado. A pesar de que el tribunal reconoce que no consta la comunicación expresa de ese auto, considera que esa falta de notificación no ha ocasionado un perjuicio real a la procesada.

Asimismo, esgrime la procesada que existió un error en la apreciación de la prueba por parte del juzgador, al basarse en el testimonio del denunciante "sin considerar que éste tiene móviles espurios para una denuncia falsa debido a la enemistad y malas relaciones" que mantiene con la acusada. Detalla, en este sentido, que ha sido condenado en varias ocasiones por impago de pensión alimenticia, por lo que podría haber mostrado su "resentimiento" con esta denuncia.

También argumenta que "es creíble" pensar que estaba autorizada por el hecho de que tenía la copia del DNI de su exmarido, así como otra del contrato de trabajo de éste. "De no ser por el pacto real de ofrecerle ayuda en forma de garantías ante la arrendadora, no sería posible tener tal documentación", añade.

UNA FIRMA "TEMBLOROSA"

No obstante, la Audiencia Provincial considera que esta argumentación "no es convincente" y pretende sustituir los criterios objetivos de la jueza por un criterio "interesado y subjetivo", ya que podría haber obtenido esa documentación de muchas otras maneras. Al respecto, insiste el tribunal en que si su exesposo la quería ayudar, podría haber puesto su propia firma en el contrato.

La Audiencia también destaca que la procesada nunca presentó la firma original del documento de autorización, sino una copia "con una firma temblorosa cuya explicación es poco menos que absurda", ya que la mujer plantea que tuvo que repasarla porque apenas se veía.

"Cuando hubo de presentar el original de aquella fotocopia y no tenerlo, por ser inexistente en verdad, ideó lo de la copia con bolígrafo azul y quedando tan mal lo trata de explicar con el argumento extravagante del repasado propio de la firma", señala.

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