Cotino asegura que "40.000 hectáreas de regadío valencianas serán un desierto" si se aprueba el Plan de Cuenca del Júcar

 

Cotino asegura que "40.000 hectáreas de regadío valencianas serán un desierto" si se aprueba el Plan de Cuenca del Júcar

Actualizado 17/06/2010 23:04:32 CET

VALENCIA, 17 Jun. (EUROPA PRESS) -

El vicepresidente tercero del Consell y titular de Medio Ambiente, Agua, Urbanismo y Vivienda, Juan Cotino, advirtió hoy que "si se aprueba el Plan de Cuenca del Júcar, 40.000 hectáreas de regadío valencianas serán un desierto", dado que el documento elaborado por el Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Medio Marino "olvida 40.000 hectáreas de regadío tradicional de la Comunitat, principalmente en la comarca del Vinalopó y del canal Júcar-Turia".

Según informó la Generalitat, Cotino realizó estas declaraciones tras la reunión mantenida con el presidente de la Federación de Regantes de la Comunitat Valenciana, Benjamin Aparicio, y los presidentes de las principales entidades de riego de la cuenca del Júcar y los técnicos de la Conselleria que han estudiado el Esquema de Temas Importantes (ETI) del Plan de Cuenca del Júcar para consensuar las alegaciones que se van a presentar a este documento.

En concreto, asistieron al encuentro representantes de C.R. del Mijares, del Sindicato Central del Rio Mijares, de la Junta de Aguas de la Plana, de la Cota 100, del Tribunal de las Aguas, canal Júcar-Turia, de la Acequia Real del Júcar, de la Comunidad de Riegos Levante Margen Izquierda, la Comunidad General Riu Senia, de la Cota 220, de la Real Acequia de Moncada, de la Comunidad General Riu Girona, así como de la Comunidad de Regantes de Sueca y Sagunto

Durante la reunión, los regantes expresaron su conformidad con el documento de las alegaciones, que "será remitido de manera urgente al Ministerio", indicaron las mismas fuentes.

Cotino señaló que 300.000 hectáreas de la Comunitat se riegan con agua procedente del Júcar, mientras que en el nuevo Plan de Cuenca sólo se recogen 261.000, "por lo que faltan 40.000 hectáreas que al no estar incluidas en el Plan no recibirán agua y, por lo tanto, corren el riesgo de convertirse en un auténtico desierto".

Al respecto, resaltó que se trata de "una más de las barbaridades a las que nos tiene acostumbrados el Gobierno de Zapatero" y comentó que "es imposible que se haya hecho semejante Plan de manera consciente". "Debe haber un error, por lo que todavía están a tiempo de rectificar", agregó.

Cotino confió en que los responsables del MARM, "al recibir tanto las alegaciones de la Generalitat como las de las asociaciones de regantes, totalmente respaldadas por el Consell, recapaciten y puedan debatir este documento con todas las partes implicadas, se sienten a hablar y se llegué a una solución de consenso".

Aseguró que "son muchas las incorrecciones detectadas en este Plan de Cuenca y que perjudican notablemente los intereses de los agricultores poniendo en peligro el futuro de los regadíos de la Comunitat Valenciana". como el hecho de que "propone un nuevo ámbito de planificación".

Al respecto, indicó que aunque "actualmente, el 90 por ciento de la población que bebe y riega con el agua del Júcar se encuentra en la Comunitat", el nuevo plan "propone que se eliminen las cuencas endorreicas de nuestro territorio, es decir, los ríos internos de la Comunitat mientras que dejan las de Castilla La Mancha", con lo que "eliminan parte de nuestra población de la cuenca que sería superada por la manchega".

Cotino hizo hincapié en que esa modificación "supone el riesgo de que el agua que usamos y necesitamos los valencianos sería regida y administrada por la voluntad de los representantes autonómicos de Castilla La Mancha, Cataluña y Aragón, que únicamente representan al 10% de los habitantes de esta cuenca".

SIN BALANCES DE EXPLOTACIÓN

Además, censuró que el documento "no contempla balances de cada uno de los sistemas de explotación, de las demandas, usos y restricciones derivados de los caudales ecológicos, por lo que es imposible formar criterio sobre las decisiones a adoptar en materia de planificación", ni "resuelve la viabilidad ambiental y financiera del trasvase Júcar-Vinalopó y no garantiza un agua de calidad y con un precio asumible por los usuarios".

Cotino avanzó que en el documento de alegaciones redactado por la Generalitat, se insta al Ministerio de Medio Ambiente a que "se redacte, por parte de la Confederación, el Plan de Explotación del Acuífero de la Mancha Oriental porque si no se hace se solicitará la declaración de acuífero sobreexplotado", advirtió.

Recoge asimismo otras propuestas como, en materia de abastecimiento, la apuesta por agua superficial de calidad para abastecer el Camp del Turia o la asignación de agua superficial a las comarcas de la Ribera del Júcar procedente de los ahorros derivados de la modernización del regadío tradicional.

También aboga por que se aprovechen las aguas depuradas de la Depuradora de Castellón y otras plantas para uso en el Belcaire, así como un posible aprovechamiento de excedentes del Mijares pero, eso sí, con una prioridad absoluta de los usuarios del Mijares.

La construcción de la Estación Potabilizadora del Mijares frente a las desaladoras de Moncófar y Oropesa es otra de las reivindicaciones de la Generalitat, por considerar que "se trata de una solución de gestión de la demanda, más eficiente desde el punto de vista energético y puede colaborar a la amortización de las inversiones en modernización y regulación reclamados por los regantes".

Por último, el Gobierno valenciano reivindica en su informe que "se ha de hacer efectivo el 1 m3/seg previsto de reserva en Contreras para la zona de Sagunto, y estudiando el encaje en el sistema Júcar de la desaladora de Sagunto".

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para analizar su navegación y ofrecerle un servicio más personalizado y publicidad acorde a sus intereses. Continuar navegando implica la aceptación de nuestra política de cookies -
Uso de cookies