Bramant lleva al Talía la obra 'Reencuentros', que usa el audiovisual para mostrar al público "lo que nunca ve"

 

Bramant lleva al Talía la obra 'Reencuentros', que usa el audiovisual para mostrar al público "lo que nunca ve"

Actualizado 14/11/2007 19:42:38 CET

La compañía muestra su "tristeza" al "echar en falta" el apoyo de las instituciones valencianas al teatro

VALENCIA, 14 Nov. (EUROPA PRESS) -

La compañía valenciana Bramant pone en escena desde hoy en el teatro Talía de la ciudad 'Reencuentros', una obra de tintes dramáticos y cómicos que entrelaza la historia de amor y desamor de cuatro ex parejas que vuelven a reencontrarse al cabo de los años. El montaje usa el lenguaje audiovisual para mostrar al espectador "lo que nunca puede ver desde la butaca", de forma que una cámara sube a escena para enseñar en primer plano los pequeños gestos y detalles reveladores de los personajes sobre una pantalla que se encuentra en el fondo del decorado.

De este modo, Bramant continúa la apuesta por el "teatro próximo" que ya iniciara con su anterior éxito 'Construyendo a Verónica' y convierte a la cámara en un personaje más que "traiciona" al resto de los personajes, ya que desvela al público sus "debilidades". Así retrataron hoy los miembros de la compañía, en rueda de prensa, este espectáculo, que estará en el Talía hasta el 2 de diciembre.

Al respecto, su autor y director, Jerónimo Cornelles, señaló que la obra intenta adentrarse "todos los géneros, clases y condiciones sexuales" al contar la historia de una ex pareja de mujeres, otra de hombres, otra heterosexual y la de un transexual y su ex novia, que transcurren en un período de nueve meses en una cafetería, un autobús, un hospital y un videoclub de una ciudad.

Estas cuatro tramas "aparentemente independientes" van completando un "puzzle" que se irá desvelando a lo largo de la obra y donde "el amor es el motor del espectáculo y el desamor es la gasolina que este motor funcione", resaltó Cornelles. Según avanzan las historias, "van ocurriendo cosas y se van decidiendo cosas", se cumple la máxima de que "nunca saber que va a pasar al doblar una esquina". De esta forma se busca "remover al espectador en su asiento, sus entrañas y que se emocione", añadió.

La cámara actúa como "refuerzo" para descubrir "una mirada, el movimiento nervioso de unas manos o el enfrentamiento de unos tacones", que revelan que el personaje "miente o tiene los sentimientos encontrados". Con este recurso, intentó hacer lo que le apetecía, al tiempo que quiso "innovar" y "mantener el nivel" alcanzado en 'Construyendo a Verónica' --cuyo éxito reconoció que le "sobrepasó"--, y demostrar así que "fue fruto del esfuerzo, no de la casualidad", subrayó.

Por su parte, el actor Rafael Alarcón comentó que esta es la primera vez que trabaja con Bramant Teatre y que decidió formar parte de este espectáculo porque cuando le llegó el texto se emocionó, sobre todo al ver que "trata los sentimientos sin pudor y sin esconder nada".

En la misma línea se expresó la actriz María Minaya, quien aseguró que los personajes que crea Cornelles siempre pasan por "muchas emociones en un momento y hacen que el actor experimente un viaje nada tranquilo".

También la actriz Carol Linuesa calificó los espectáculos de Cornelles y en concreto éste de "muy sinceros", al tiempo que destacó su gusto por sus personajes que, según dijo, "suelen ser un poco patéticos pero en el sentido de muy humanos". Para Linuesa, los protagonistas son llevados a "extremos" pero "conectan con el espectador" porque "todos somos un poco arriba y abajo como ellos, y aunque no lleguemos reprimamos ciertas cosas, sí entendemos cómo se sienten los personajes y la necesidad de gritar o llorar en determinadas situaciones como ellos sí hacen".

"LA HERMANITA POBRE DE LA CULTURA"

Por otra parte, Jerónimo Cornelles lamentó que, como compañía valenciana, Bramant "echa en falta el apoyo de las instituciones que podrían apoyar a las compañías de teatro valenciano". En este sentido, matizó que no están "enfadados sino tristes" porque se les reconoce más fuera de Valencia que en esta ciudad, aseveró.

A su juicio, el teatro es "la hermanita pobre de la cultura en todas las ciudades más o menos, y en Valencia en un nivel medio". No obstante, consideró que Bramant "está consolidándose y merece un hueco en esta ciudad".

En la misma línea, la actriz y productora Teresa Crespo manifestó que la compañía lleva 10 años trabajando y que está "en vías" de consolidarse, algo a que aspira conseguir con el tiempo, y para lo cual, si cuenta con ayudas "perfecto" pero si no Bramant "seguirá trabajando igualmente", como esta vez, en la que todos han "puesto el corazón" en el montaje, remarcó.

También María Minaya comentó la "dificultad" de competir en el mercado con obras subvencionadas, puesto que el precio que puede poner para que la compren puede ser más bajo que la de un espectáculo que no cuenta con ayudas.

Sin embargo, Carol Linuesa apuntó que "esta obra ha suplido las carencias económicas con ilusión y esfuerzo", al tiempo que Rafa Alarcón subrayó "cada uno ha puesto un poco de si mismo en la obra", que puede competir porque es "un buen producto", sentenció.

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