La Generalitat declara el Cant de la Sibil·la de Gandia Bien Inmaterial de Relevancia Local

Actualizado 15/03/2013 13:31:38 CET

VALENCIA, 15 Mar. (EUROPA PRESS) -

La Conselleria de Educación, Cultura y Deporte ha declarado el Cant de la Sibil·la de Gandia (Valencia) como Bien Inmaterial de Relevancia Local (BIRL), según ha informado este viernes la Generalitat Valenciana. De esta forma, será el segundo elemento de la localidad con este reconocimiento junto con El Tío de la Porra, que fue declarado en julio del año pasado.

El canto de la Sibila es uno de los "pocos ejemplos" de folclore religioso medieval, del que quedan "escasas muestras" en el entorno cultural valenciano. Se trata de un canto profético que antiguamente se escenificaba la noche de Navidad, exactamente a media noche, y fue una de las dramatizaciones medievales del ciclo de navideño que más enraizaron en la Corona de Aragón después de la conquista cristiana, según ha explicado la Generalitat.

A mediados del siglo XVI, el Concilio de Trento prohibió esta forma de manifestaciones extralitúrgicas, por lo que en los territorios de la Comunitat no pervivió. Sin embargo, se sabe "con certeza" que se escenificaba en la catedral de Valencia y en la Colegiata de Gandia, y posiblemente en muchos más templos de las diócesis valencianas.

Sin embargo, en toda Mallorca y en l'Alger este canto constituye una tradición ininterrumpida desde la Baja Edad Media hasta la actualidad, ya que sobrevivió a la prohibición del Concilio. Allí el canto de la Sibila, donde siempre se ha mantenido, fue declarado e incorporado a la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad el 16 de noviembre de 2010, y previamente declarado Bien de Interés Cultural por el Consejo Insular de Mallorca en 2004.

REINTRODUCCIÓN EN 1979

Por tanto, la reintroducción del mismo en Gandia desde 1979, ya que no se realizaba en la Comunitat desde finales del siglo XVI, ha servido como "inicio y punto de partida" en la recuperación de este fenómeno "singular y relevante" de la antigua tradición musical valenciana, al que recientemente se van incorporando otras poblaciones, por lo que es "merecedor de protección", según indica la Ley del Patrimonio Cultural Valenciano.

Esta recuperación se gestó en la comunidad de los padres Escolapios de Gandia, que recuperó la celebración del cant de la Sibil·la, en el marco de la misa del Gallo en la ermita de santa Ana, con sus componentes poéticos y parateatrales y desde 1988 cuenta también con el apoyo del Ayuntamiento de la ciudad.

La Sibila recuerda a todos, en medio de la gran alegría, el día del Juicio Final, que se realizará sobre buenos y malos, es decir, sobre los fieles al Rey y Juez Universal, cuya llegada era anunciada desde la fiesta de su nacimiento. Se creía que las sibilas eran mujeres inspiradas por los Dioses, siempre vírgenes, de temperamento áspero y profetisas. Se comienza a hablar de ellas hacia el siglo V antes de Cristo y gozaron pronto de una gran popularidad. Es la Sibila Eritrea la que anuncia el día del Juicio Final y la venida de Cristo.

Son muchas las versiones que hoy se conservan del Cant de la Sibil·la, fruto de la transmisión oral y la falta de manuscritos que han hecho que a lo largo de los siglos los textos más antiguos en lengua vulgar hayan sufrido muchas modificaciones. Muchos investigadores han encontrado una vinculación directa entre "el Cançoner de Gandia" y la dramaturgia del canto valenciano de la Sibil·la.

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