El Musical acoge hasta el 12 de febrero una comedia de Alberola para "entender la soledad de los ancianos"

Actualizado 02/02/2006 13:23:29 CET

VALENCIA, 2 Feb. (EUROPA PRESS) -

El Teatre El Musical pondrá en escena, a partir de hoy y hasta el próximo 12 de febrero, la obra dirigida por Carles Alberola 'Al menos no es navidad', una comedia que pretende "hacer entender al espectador cómo los ancianos, en las situaciones más dolorosas y a pesar de la dureza del paso del tiempo y la soledad, son capaces de sonreír y mantener la ilusión" informaron hoy fuentes de la distribuidora teatral 'Tornaveu'.

El autor valenciano pretende reflejar en su última obra la cotidianidad de los días de dos protagonistas ancianas, Sofía y Encarna, abandonadas en la residencia. Estos personajes, explicaron las citadas fuentes, representan "dos caras de una misma moneda y tienen maneras antagónicas de entender la vida, una haciendo ficción de la realidad y la otra con una enorme capacidad de saborear el día a día".

A pesar de que la historia transmite "una realidad agridulce y una gran soledad", el autor señaló que los personajes contagian desde el escenario "sonrisas, risas, ganas de ayudar a los demás, de mantener la ilusión y en definitiva, de seguir viviendo".

Por ello, explicó que la puesta en escena "debe traducir ese aliento positivo, vital y divertido que habita en esta dos mujeres" y que con éste "se transmita su esperanza en las nuevas generaciones y en futuro que, aunque no sea más que un desierto plagado de tempestades, es lo único que tienen".

Con este argumento, la obra propone una reflexión sobre preguntas formuladas por el autor como "¿por qué deja de interesarnos la gente mayor? o ¿por qué buscamos razones profesionales o económicas para justificar las pocas horas que pasamos a su lado?". En este sentido, el autor concluye en su obra que "tal vez lo hacemos para olvidar que nosotros también nos haremos mayores".

Asimismo, esta pieza, interpretada por Amparo Soler, Asunción Balaguer, Silvia Marty y Alberto Delgado, muestra la visión de la vejez con "la erosión del cuerpo con el paso del tiempo y el rostro ajado", además de reflejar "la reducción del vocabulario y cómo dinamitan sus recuerdos", apuntó.

Escrita con una beca del Teatro Nacional de Cataluña, las citadas fuentes explicaron que el autor eligió este tema tras oír a su propia madre decir que "a los viejos no nos quiere nadie. Molestamos". Alberola explicó que "aquella afirmación era injusta e inexacta porque se la oí a mi madre a pesar de tener el cariño y el respeto de los suyos" y por ello, se preguntó "¿qué pasa con la gente que verdaderamente vive abandonada por sus hijos?".

Tras reflexionar al respecto, el director de la obra sostuvo que "hay personas que buscan refugio en la ficción y otras luchan por cada pequeño fragmento de felicidad que la cotidianidad les da mientras esperan que la muerte se lo quite todo". A pesar del "sentimiento que este tipo de verdades esconde", explicó que escribió una comedia porque "sólo podía ser así debido al inmenso dolor que esconde".

En este sentido, el autor concluyó que "puede que ver morir a un hijo sea el mayor tormento que pueda llegar a padecer una madre o un padre" pero que "comprobar que un hijo en vida no quiere saber nada más de ti, llegando incluso a negar tu existencia, puede ser más doloroso que saberlo muerto".