El Palacio de Cerveró de Valencia recupera murales del siglo XIX tras cuatro meses de "costosos trabajos"

Actualizado 16/06/2008 16:15:22 CET

VALENCIA, 16 Jun. (EUROPA PRESS) -

El Palacio de Cerveró, situado en el casco antiguo de la ciudad de Valencia, ha recuperado pinturas murales de finales del siglo XVIII y principios del XIX tras "costosos trabajos" que se han prolongado durante cinco meses. Esta decoración mural, de 6,21 x 2,64 metros, muestra "cómo eran los salones de esa época" destinados a "la sociedad culta".

Estas pinturas murales --presentadas hoy por el secretario autonómico de Cultura, Rafael Miró, el rector de la Universitat de València (UV), Francisco Tomás, el vicerrector de Cultura, Rafael Gil, y la directora del Institut Valencià de Conservació i Restauració de Bens Culturals, Carmen Pérez (Ivacor)-- fueron descubiertas durante los trabajos de rehabilitación del Palacio de Cerveró, sede del Instituto de Historia de la Ciencia y la Documentación López Piñeiro.

En este sentido, Rafael Miró indicó que en un principio se pensó que los trabajos que hacía falta realizar para lograr la recuperación de estos murales "eran demasiado costosos", aunque indicó que "más tarde quedó claro que existía una gran justificación para llevar a cabo las labores de recuperación".

Asimismo, el secretario autonómico de Cultura aseguró que esta "magnífica pintura mural" es "una muestra más del el rico legado histórico que nuestros antepasados nos dejaron en la Comunitat". "Este legado tan amplio podría suponer un problema para muchos, ya que obliga a realizar grandes trabajos de restauración, pero para nosotros es una gran satisfacción, ya que nos muestra antecedentes de lo que aquí sucedió en épocas pasadas".

"La Conselleria de Cultura tiene, además de los medios humanos y técnicos necesarios para recuperar estos legados históricos, las competencias legales para llevara cabo restauraciones de este estilo para conseguir subsanar las cicatrices que el paso de la historia ha provocado en nuestro patrimonio", afirmó.

Por su parte, Carmen Pérez explicó los diferentes trabajos que se han realizado para conseguir recuperar las pinturas y las distintas fases a las que se ha sometido a la obra por parte del Instituto Valenciano de Conservación y Restauración y la UV a través de "una colaboración en equipo completamente imprescindible".

Estos trabajos "intensos" han sido necesarios tras las importantes grietas estructurales y faltantes de soporte mural repartidos por toda la superficie así como faltantes de enlucido o pérdidas de policromía que sufría la obra original en el momento de ser descubierta. Las diferentes actuaciones han sacado a la luz "una representación de una arquitectura fingida que corresponde al paramento de una sala abierta al exterior, con una barandilla y guirnalda superior, columnas a los laterales y un zócalo con diseños geométricos", afirmó Pérez.

MANCHA DE HUMEDAD.

"A pesar del estado de deterioro del original de finales del siglo XVIII y principios del XIX la recuperación no ha sido muy complicada, aunque sí que se ha tardado bastante tiempo", indicó Pérez, quien afirmó que estas pinturas reflejan "cómo eran los salones en los que la sociedad culta de la época se desenvolvía".

En referencia a una mancha de humedad que aparece en una de las partes del mural recuperado, aseguró que "se está trabajando en ello, ya que procede del edificio colindante con el Palacio", aunque afirmó que "aún se tardará varios años en que desaparezca ya que ha estado allí durante muchísimo tiempo".

Por último, el rector de la UV, Francisco Tomás, indicó que las pinturas murales que se presentaron hoy son una muestra de cómo era el edificio en esa época, por lo que son muy valiosas. Además, también quiso ensalzar el "gran valor patrimonial y arqueológico de este singular espacio que alberga piezas encontradas en su subsuelo desde 1321 hasta 1786". Asimismo, destacó el "carácter funcional" que se ha querido conseguir del palacio y los trabajos para "ampliarlo", ya que "la mejor manera de conservar algo es dándole utilidad".

"Desde aquí siempre hemos querido darle un carácter funcional a este edificio y no realizar recuperaciones de un elemento eliminando las remodelaciones posteriores a las que fue sometido", indicó Tomás, quien añadió que "es muy difícil saber cuál es la real apariencia de una obra, ya que esta puede haber sufrido reformas durante las diferentes épocas, así que lo que intentamos es que sea funcional".

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