Patrimonio restaura las pinturas murales de la iglesia parroquial de San Pedro de Gaibiel

Actualizado 09/04/2008 21:06:13 CET

CASTELLÓN, 9 Abr. (EUROPA PRESS) -

La directora general de Patrimonio Cultural Valenciano, Paz Olmos, acompañada del diputado de Cultura de Castellón, Miguel Ángel Mulet, visitaron hoy la localidad de Gaibiel para realizar la presentación de la reciente restauración de las pinturas murales de las bóvedas del templo parroquial de San Pedro, según informaron en un comunicado fuentes del Consell.

La obra, que ha tenido un presupuesto de 67.108 euros, ha sido cofinanciada por la Conselleria de Cultura y Deporte y por la Diputación de Castellón, y se ha llevado a cabo en el marco del convenio de colaboración existente entre la Consellería de Cultura, la Diputación de Castellón y los Obispados de Tortosa y Segorbe - Castellón, para la restauración de bienes inmuebles de las citadas diócesis.

Las intervenciones se han realizado sobre las cuatro pechinas de la bóveda, que representan tres virtudes y una alegoría de la Iglesia, así como en los tondos de la nave y del crucero, en las que se observan escenas de la vida de San Pedro, titular del templo, obra muy probablemente de Planes.

Las labores de restauración han incluido un estudio preliminar del estado y la extensión de las pinturas murales, realizado mediante pequeñas catas en las que se fue eliminando, de forma manual, las sucesivas capas, para así ir determinando la composición de cada una de ellas; así como un barrido fotográfico de toda la superficie.

Tras el análisis preliminar se pasó a la aplicación de un tratamiento pre-consolidación de los restos de policromía con peligro de desprendimiento durante el proceso de intervención. Una vez realizadas estas tareas, se realizó una limpieza mecánica de la superficie mediante goma y miga de pan, procediendo posteriormente a la eliminación de elementos impropios a punta de bisturí y escalpelo. El siguiente paso consistió en la eliminación de eflorescencias y la limpieza química. Finalmente se realizó el estucado de pequeñas grietas y lagunas y la reintegración cromática de los faltantes

En el caso de las pechinas de la bóveda, se había perdido casi la totalidad de las pinturas, quedando muy poca capa pictórica. Este deterioro era debido, en un primer momento, a la humedad y posteriormente se añadió la acción de una desecación que produjo una salinización del muro, que se produjo durante una restauración que se llevó a cabo alrededor de los años 70.

En cuanto a los tondos que orlan las bóvedas de la nave, cabe destacar que varios de ellos presentan agujeros producidos por disparos de balas durante la Guerra Civil. Los efectos de esta contienda son más visibles aún en el tondo que representa un milagro obrado por San Pedro, del que tan sólo se conserva una de las figuras del conjunto debido a un obús que cayó encima.

La construcción de esta iglesia data de finales del siglo XVIII, y su ordenamiento, estructura y decoración responde a los cánones del Barroco Académico. Interiormente es de planta basilical, con tres naves divididas en cuatro tramos y crucero. Tiene soportes a base de pilares y pilastras y arcos de medio punto en las naves.