Cultura.- Ramón Oller acusa a Gil Lázaro de "imponer" a Chayo Mohedano en un ballet y ella lo atribuye a una "venganza"

El espectáculo 'El amor brujo'
TEATRES GENERALITAT
Actualizado 26/02/2013 21:45:14 CET

VALENCIA, 26 Feb. (EUROPA PRESS) -

El coreógrafo Ramón Oller ha asegurado este martes, en el programa de televisión 'Sálvame', que la presencia de la cantante Rosario Mohedano en la producción del Ballet de Teatres 'El Amor Brujo' se debió a "imposiciones" y ha señalado explícitamente a la directora general de Teatres de la Generalitat, Inmaculada Gil-Lázaro. Por su parte, la responsable del organismo cultural ha atribuido estas manifestaciones a una "venganza personal", ya que el bailarín fue despedido por ausencias reiteradas e "injustificadas" de su puesto de trabajo.

El artista, que fue coreógrafo residente del Ballet de Teatres y que fue despedido a finales del pasado año, ha acudido a este espacio televisivo para hacer públicas las "imposiciones" que, según dice, recibió en la mencionada producción.

En concreto, Oller ha declarado, al ser preguntado por quién le dijo que Chayo Mohedano iba a protagonizar el espectáculo, que fue Inmaculada Gil-Lázaro quien, según recuerda, es hermana del político 'popular' Ignacio Gil Lázaro.

En el vídeo realizado por el programa y colgado en su web se afirma además que la producción de 'El Amor Brujo' fue "polémica", no solo por la presencia de Mohedano --apunta-- sino también por la de Noemí Ramal, esposa de Álvaro Pérez 'El Bigotes', implicado en el llamado 'caso Gürtel'.

También se le plantea al coreógrafo qué pensó cuando se le informó de que iba a ser Chayo Mohedano --en lugar de Ainhoa Arteta que, según asegura, era su opción preferida-- quien iba a interpretar el papel. Sobre esta cuestión, el bailarín responde: "No pensé nada, me quedé en blanco total". Asimismo, cuestiona el valor artístico de Mohedano, a quien describe como "una famosa de la prensa del corazón", ya que es sobrina de Rocío Jurado.

Por su parte, Inmaculada Gil Lázaro ha explicado, en declaraciones a Europa Press, que a Ramón Oller "no se le pudo imponer nada" puesto que estaba contratado simplemente como coreógrafo y "no tenía potestad" para elegir a los cantantes, mientras que ella era la directora artística del Ballet de Teatres, es decir a quien estaban supeditadas esas decisiones.

En todo caso, ha añadido, hubiera sido el director musical el que hubiera podido poner trabas, lo que no sucedió. Por el contrario, se hizo la prueba a Rosario Mohedano y se llegó a la conclusión "de que era el tipo de voz que se buscaba".

Gil Lázaro --que ha subrayado que, tras su estreno en Valencia, Mohedano volvió a cantar 'El Amor brujo' en el Auditorio Nacional-- ha afirmado que "jamás se pusieron sobre la mesa" los nombres de otras artistas como Ainhoa Arteta, entre cosas "porque no se hubieran podido pagar", ya que era una producción con numerosas funciones que exigía estar presente todos los días.

SIN PARTES DE BAJA

La responsable de Teatres ha achacado el comportamiento de Oller a una "venganza personal" tras haber sido despedido y no poder ir "como hacen las personas a los tribunales". "Y no ha acudido --ha subrayado-- porque estuvo sin aparecer meses por el trabajo sin querer facilitar los partes de baja para justificar sus faltas".

"Esto se debe a una venganza personal, no a otra cosa, porque si no, ¿por que no dijo todo esto en su momento", se ha preguntado Gil Lázaro.

Por último, esta responsable ha recalcado que ella no le da ninguna importancia personal a las declaraciones de Oller, a quien "su dignidad profesional le va a sujetar bien poco", ha considerado.

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