Destapan 122 estafas bancarias en Alicante por 125.000 € tras descubrir datos de 14.000 personas de varios países

LA Guardai Civil esclarece estafas en uan operación en Moraira
GUARDIA CIVIL
Actualizado 05/04/2018 20:59:10 CET

ALICANTE, 5 Abr. (EUROPA PRESS) -

La Guardia Civil ha esclarecido en Moraira (Alicante) un total de 122 presuntos delitos de estafa bancaria por valor de unos 125.000 euros, tras descubrir los datos personales y bancarios de 14.000 personas de varios países. La investigación ha durado casi dos años y ha destapado estafas cometidas desde 2011.

Las entidades bancarias nacionales que aparecían en el listado han sido alertadas para evitar nuevas estafas con los datos de sus clientes, según ha informado el instituto armado en un comunicado.

Esta operación arrancó en junio de 2016, con la detención de dos personas de nacionalidad británica en la localidad alicantina de Benitatchell. Se trata de dos hombres de 29 y 39 años que vivían juntos y fueron arrestados como presuntos autores de delitos de estafa bancaria realizados mediante pagos con tarjetas de crédito duplicadas.

En el registro de su vivienda, los agentes descubrieron un cultivo de marihuana que contaba con casi medio centenar de plantas, así como un vehículo con placas de matrícula falsificadas que supuestamente habrían robado en Reino Unido. También encontraron artículos electrónicos comprados por internet con las tarjetas de crédito falsificadas, entre ellos un ordenador que ha sido analizado.

El primer detenido fue puesto a disposición judicial, que decretó su puesta en libertad a la espera de juicio. Ahora ha finalizado la investigación del contenido del portátil que se hallaba en poder de los británicos.

ARCHIVO OCULTO CON TODOS LOS DATOS

Durante el análisis del ordenador, los guardias civiles han hallado, en una de las particiones del disco duro, un pequeño archivo oculto que contenía una hoja de cálculo en la que se encontraban los datos completos de más de 14.000 tarjetas de crédito de todo el mundo.

Las tarjetas bancarias, pertenecientes a entidades de ámbito nacional e internacional, disponían de toda la información: datos personales de los titulares (documento de identificación, teléfono, correo electrónico y dirección), fecha de caducidad y número de verificación de la tarjeta (CVC) necesario para realizar compras por internet y por teléfono.

Con estos datos, los sospechosos podían saltar todos los protocolos de seguridad que se establecen para las compras por internet, por lo que cargaban el importe a los titulares con total impunidad. Una vez con el listado en su poder, los efectivos de Moraira han cotejado uno a uno todos los titulares, más de 14.000, a partir de las denuncias interpuestas en España por los afectados.

Al mismo tiempo, los agentes contactaron con las entidades bancarias nacionales para informarles de los titulares cuya información había sido comprometida. Los afectados han podido establecer así medidas para asegurar sus cuentas.

Tras recopilar la información y recibir las diligencias realizadas de los cuerpos de seguridad de otros puntos de España, la Guardia Civil ha podido constatar un total de 122 casos de estafa. El valor de las compras fraudulentas realizadas asciende a más de 125.000 euros, todas a través de internet y de conocidas tiendas online.

EN PARADERO DESCONOCIDO

Si bien el sospechoso realizaba las compras dando preferencia a personas del listado con residencia en las localidades alicantinas de Moraira, Xàbia y Calpe, dada la cercanía a su lugar de residencia, la Benemérita también ha comprobado que existen afectados en Valencia, Murcia, Málaga, Almería, Castellón e Islas Baleares. Los hechos delictivos comenzaron en 2011 y se prolongaron hasta este mismo año.

El presunto autor de las estafas, el ciudadano británico de 29 años, se encuentra en paradero desconocido, por lo que ha sido decretada una orden de detención por el juzgado que lleva el caso.

MODUS OPERANDI

Desde la Guardia Civil señalan que la investigación ha puesto de manifiesto la proliferación de este tipo de delitos, cuyo modus operandi consiste en hacer el pedido por internet con los datos duplicados de otra persona y dar una dirección errónea, pero un teléfono de contacto correcto.

De esta forma, los encargados del transporte y la mensajería se ponen en contacto con el supuesto receptor del paquete para verificar la dirección, pero este ofrece quedar en un punto de encuentro para recogerlo En el momento de la recogida, dando por hecho que es el verdadero receptor, el repartidor no le solicita ningún tipo de documentación acreditativa de su identidad, con lo que colabora sin saberlo con la estafa.

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