El director de Feria Valencia: "Hemos pasado de ser el símbolo del éxito al de los despilfarros y excesos"

 

El director de Feria Valencia: "Hemos pasado de ser el símbolo del éxito al de los despilfarros y excesos"

Enrique Soto, director de Feria Valencia
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Publicado 02/03/2017 14:50:31CET

Niega la existencia de tarjetas 'black' y que se firmara un contrato con el PP para el congreso de 2008

VALÈNCIA, 2 Mar. (EUROPA PRESS) -

El director de Feria Valencia, Enrique Soto, ha lamentado el "desastre de imagen" al que ha tenido que hacer frente el recinto durante los últimos años y lo ha relacionado tanto con la crisis "generalizada" de las instituciones feriales en España como a la "desconfianza" de empresas y expositores. "Al igual que otras edificaciones señeras de la ciudad, hemos pasado de ser el símbolo de un éxito económico, de una época de bonanza, a todo lo contrario, ser símbolo de los despilfarros y excesos", ha manifestado.

Soto, que entró como director de Feria en febrero de 2012, ha asegurado este jueves en la comisión de investigación en las Corts que la actividad del recinto se ha mantenido "dignamente" después de una estrategia que considera "errónea" y "tardía" por parte de la anterior dirección para hacer frente a la crisis.

Cuando asumió el puesto, ha relatado no pudo "mirar por el retrovisor" porque se encontró con "graves problemas" económicos y financieros que "amenazaban la viabilidad" de Feria. En su opinión, se generaron como consecuencia de "cierta desconfianza de las administraciones que hace que la Feria esté abandonada a su suerte y sufra un problema de reputación e imagen".

"Nos pasó lo que a todos, las ferias dependen mucho del mercado nacional. En una suerte de círculo vicioso vienen menos expositores y esto va en contra del certamen", ha ilustrado.

Ante este escenario, el titular de Feria ha asegurado que la anterior dirección "optó por una estrategia que el tiempo ha demostrado letal", con "más gastos de promoción para revivir los certámenes", a pesar de la "importantísima caída de ingresos, de una facturación récord en 2008 de 60 millones de euros, a unas pérdidas como no había conocido nunca en 2009".

Con todo, ha reconocido que en ese momento "nadie podía saber cuál iba a ser la intensidad de la crisis" y ha explicado que, aunque en los primeros años "se fue cubriendo con el remanente de ejercicios anteriores," en 2012 "ya no quedaba dinero". Por tanto, tuvo que "recurrir a préstamos y financiación bancaria avalada por la Generalitat", con los consiguientes "problemas para pagar proveedores y nóminas".

Desde entonces, Soto ha detallado que la dirección pactó una bajada de un 20% de los salarios, trató de "evitar un ERE" -en 2014 que afectó a 72 personas, aunque "solo extinguió cuatro contratos"--, y redujo en 4,3 millones los contratos con empresas externas, además de fijar la contratación "lo máximo posible" a la normativa pública. En materia de dietas, se acordó que los titulares "prescindieran de coches oficiales y tarjetas Visa porque hacían un gasto residual" y se eliminó el pago de 150 euros por asistir a comités.

"DRAMA" A RAÍZ DE QUERELLAS E INVESTIGACIONES

Para el director de Feria, este "desastre de imagen" se ve agravado por los procesos fiscales y judiciales a los que ha tenido que hacer frente el recinto: "En cuatro años, una querella archivada contra la anterior gestión, un control de la Intervención General que acabó en un informe demoledor, dos años de exhaustiva investigación de la Fiscalía Anticorrupción -que la archivó en diciembre de 2016-- y esta comisión".

"Cualquiera de estas circunstancias, solo una, supondría un drama considerable para cualquier organización. Pretender que esto no impacte en nuestra reputación e imagen es imposible", ha aseverado.

Además, Soto ha recordado la restructuración iniciada en la institución después de que se haya "cuestionado la histórica naturaleza privada", si bien ha recalcado que la actual dirección no ha tenido "nunca" pretensión de "encasquillarse en la defensa del carácter público o privado". Se trata de algo ha abogado por resolver mediante la separación de financiación y deuda en ámbito público y actividad ferial en el mercantil.

AMPLIACIÓN "ANHELADA" Y NECESARIA

Mientras, según él, la crisis reputacional en Feria "se produce porque la administración pública tuvo que hacer frente -en 2009-- a los pagos de las obras de ampliación" iniciadas siete años antes, algo que cree que "tiene su lógica en un momento de recursos públicos escasísimos" y que "genera inquietud en las administraciones e incluso desconfianza hacia nuestra razón de ser".

Preguntado por este proyecto --que alcanzó un presupuesto de 1.027 millones de euros con un sobrecoste del 86%, según Intervención--, el titular del recinto, que desconoce "qué hubiera hecho" como político y reconoce la dificultad de opinar "a toro pasado", ha asegurado que eran unas obras "muy anheladas" para que Feria no quedara en "inferioridad respecto a sus competidores" como Ifema en Madrid o la Fira de Barcelona. "Otra cosa es que necesitara esa ampliación o que fuera excesiva", ha puntualizado.

Sobre el sobrecoste de las obras, ha subrayado que "desde luego" no es razonable y que desconoce tanto el informe de Intervención como la valoración de la Fiscalía, por lo que también ha quedado a la espera para valorar la contratación de las obras a empresas que "han declarado que financiaron irregularmente al PP", como ha recordado en su intervención el socialista José Muñoz.

"FONDO COMÚN" PARA VIAJES

Por otro lado, cuestionado sobre los gastos que recoge el informe de Intervención --22,4 millones de euros en viajes y 1,8 en dietas, según el PSOE--, Soto ha explicado que "en 12 años, están incluidos todos los gastos de promoción y las acciones de marketing de Feria Valencia" y que se trata de "un fondo común para traer a visitantes, no a personal".

Sobre la posibilidad de que la dirección contara con tarjetas opacas, ha asegurado que las que emplean los directores "no son 'black'" al facilitar los gastos con "absoluto detalle". "Son gastos de otra época, si hay problemas lo tendrán que determinar otros porque sería una temeridad por mi parte", ha subrayado. También ha asegurado que "jamás" ha recibido presiones políticas y ha reconocido la existencia de "cierta conflictividad" en contratos judicializados.

Preguntado por la cantidad que adeuda el PP a Feria Valencia por la celebración de su congreso nacional en el recinto en 2008 -donde Mariano Rajoy se alzó como candidato--, Soto la ha cifrado en 587.000 euros y ha negado que la cesión del suelo fuera de carácter gratuito "como en algún sitio se ha defendido".

Además, ha reconocido que no hubo un contrato para facilitar la cesión del espacio, pero sí un borrador, aunque ha subrayado que "normalmente" suele formalizarse y que no puede "responder sobre vínculos con gestores anteriores del PP", al igual que ignora si en este congreso hubo invitaciones a comidas por 4.500 euros.

RECLAMA CONSENSO POLÍTICO

Para el futuro de Feria, su director ha insistido en la importancia del consenso, por lo que ha pedido a los grupos en las Corts "llegar a un gran acuerdo" sobre el decreto que pasará por la cámara.

El objetivo de la dirección pasa por superar el 20% de ocupación, acceder a nuevos mercados" y aprovechar su "enorme potencial de crecimiento", con un 80% de facturación de eventos propios como Cevisama", unas 60 ferias al año y "beneficios por primera vez en mucho tiempo" al cierre de 2016.

"Al final, la Feria es de todos, al contrario que en los últimos años, cuando parece que no ha sido de nadie", ha lamentado, para instar de nuevo a "pasar página".

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