Dos años de cárcel para el ex director financiero de Emarsa por deshacerse de bienes tras ser investigado

Enrique Arnal (izquierda) junto al resto de acusados
EUROPA PRESS
Actualizado 23/02/2017 15:06:08 CET

VALENCIA, 23 Feb. (EUROPA PRESS) -

El Juzgado de lo Penal número 4 de Valencia ha condenado al ex director financiero de Emarsa Enrique Arnal y a su expareja Eva María Marsal a la pena de dos años de prisión por deshacerse de bienes para evitar asumir las responsabilidades pecuniarias que pudieran derivarse del caso Emarsa en el que estaban siendo investigados.

La jueza condena a Arnal y a Marsal como autores de un delito de insolvencia punible y también les fija una multa de 3.240 euros. Así mismo, condena como cooperadores necesarios a otras cinco personas --entre ellos, Antonio Arnal, hermano de Enrique-- y les impone nueve meses de cárcel y el pago de una multa de 1.620 euros.

Por vía de responsabilidad civil, Enrique Arnal y su hermano tendrán que indemnizar a la Emshi y a Epsar con 233.268,1 euros; y Enrique Arnal y Marsal tendrán que pagar a entidades perjudicadas un total de 201.591,88 euros, según consta en la sentencia facilitada por el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV).

Durante el juicio, Enrique Arnal afirmó que se deshizo de las participaciones de las que era propietario en varias empresas en favor de su hermano y otras personas cercanas porque atravesaba una "fortísima depresión" y "tocó fondo" tanto en lo personal --con una "adicción a las pastillas" que le llevó a participar en un proyecto de rehabilitación-- como en lo económico, por lo que decidió la venta de estos activos. Por su parte, Marsal negó que tratara de "desviar patrimonio para evitar responsabilidades", debido a que está en duda un préstamo que recibió por parte de los padres de Arnal y también la venta de un piso en Formentera.

La jueza recuerda en su resolución que durante la tramitación del caso Emarsa, relacionado con presuntas irregularidades en la gestión de la empresa pública que gestionó la depuradora de Pinedo (Valencia), se acordó que Enrique Arnal y Eva María Marsal prestasen una fianza por importe de 22 millones d euros y de 100.000 respectivamente para asegurar posibles responsabilidades pecuniarias.

Estos dos acusados no prestaron la fianza exigida por lo que se acordó el embargo de sus bienes. Dado que el patrimonio de cada uno de ellos resultó insuficiente para cubrir las posibles responsabilidades civiles con carácter cautelar, se declaró a ambos parcialmente solventes.

"NINGUNA DUDA"

En primer lugar, según estima la jueza como probado, en este procedimiento "no ha quedado ninguna duda" de que al menos desde julio de 2010, "si no antes", Arnal tuvo conocimiento de que se estaba investigando su actuación en Emarsa.

Arnal llevaba trabajando en Emarsa desde 1996 y como director financiero desde 2004, y a fecha de 2010 seguía en la misma, con lo que la magistrada estima que es "imposible" que no supiera que se estaba investigando las irregularidades de las operaciones de la empresa pública, "máxime ostentando un cargo de relevancia".

Así, considera que es "impensable" que Arnal permaneciera ajeno a estas noticias, "como tampoco resulta creíble que su compañera sentimental y su hermano tampoco lo supieran, no solo por su relación familiar sino también por su implicación en la investigación".

En resumen, señala: "Tanto los acusados principales como los cooperadores necesarios conocían la existencia del caso Emarsa y la implicación en el mismo de Arnal y Marsal". Partiendo de este conocimiento, todos ellos "comenzaron una serie de operaciones con la finalidad de hacer salir de su patrimonio los activos que tenían con los que debía hacerse frente, en su caso, de las responsabilidades civiles derivadas de los hechos investigados en la pieza principal, consiguiendo con estas salidas una situación de insolvencia parcial". Para ello "se valieron de los coacusados", señala la jueza.

LOS COACUSADOS

Respecto al papel de los coacusados, la magistrada indica que "efectivamente" sin su colaboración, "consintiendo en las operaciones y actuando como administradores formales", no se hubiera podido consumar el delito de alzamiento de bienes".

Como ejemplo de una de las despatrimonializaciones, la jueza hace referencia en la sentencia a la empresa Mirador Aquarium Servicios S.L., sobre la que queda probado que Marsal Arnal Servicios fue constituida por Enrique Arnal y Eva Marsal en 2005. En 2010 se acordó ampliar el capital social de la misma en 100.000 nuevas participaciones que fueron desembolsadas por Arnal. Seguidamente, éste vendió a su hermano las participaciones por 12.368,28 euros.

En ese momento, la empresa era titular, entre otros, de un local comercial situado en Castellón; de una vivienda, una plaza de aparcamiento y un trastero en Ibiza; de otro local comercial en Valencia; de dos plazas más de aparcamiento; y de un vehículo Audi Q7.

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