Eduardo Mendoza afirma que le gusta "ser extranjero" en la vida y en la literatura

Foto de archivo de Mendoza y Amoraga
EP
Actualizado 24/11/2010 15:53:13 CET

Carmen Amoraga reivindica a Valencia como escenario literario y destaca que siente "muy querida"

VALENCIA, 24 Nov. (EUROPA PRESS) -

Eduardo Mendoza ha asegurado que le gusta "ser extranjero" en su vida --ha vivido en lugares como Londres y Nueva York--, pero también en su trabajo literario. Por ello, ha resaltado su predilección por los personajes forasteros, "aquellos desarraigados, que entran sin prejuicios, como el escritor, en un territorio que no es el suyo y que cuentan con su talento como única arma".

El autor ha realizado estas manifestaciones en Valencia, donde ha presentado su obra 'Riña de gatos. Madrid 1936', ganadora del Premio Planeta 2010, en un acto en el que ha estado acompañado por la finalista de este galardón, la valenciana Carmen Amoraga, por el título 'El tiempo mientras tanto'. Los dos libros se encuentran ya en las listas de los más vendidos y la editorial ha encargado una reedición de ambos.

En su novela, Eduardo Mendoza (Barcelona, 1943) introduce al lector en el Madrid previo al estallido de la Guerra Civil de la mano de un experto en arte inglés que llega a la capital española para autentificar los cuadros de un aristócrata.

Sobre el recurso a los protagonistas foráneos, el escritor ha comentado: "no es que me gusten los extranjeros, es que me gusta ser extranjero". Preguntado por si esa sensación la ha tenido también respecto a la literatura, Mendoza ha confesado que "al principio sí". "Nunca pensé formar parte del mundo literario, aunque con los años he acabado formando parte de ese paisaje".

De hecho, ha desvelado que, incluso, después de haber publicado varias obras, cuando se le interrogaba por su profesión contestaba que estudiante o funcionario. "No lo consideraba un oficio, creía que era como decir que soy 'comedor' porque me gusta comer", ha bromeado.

Aun así, --y después de comprobar que "para Hacienda sí era escritor", ha ironizado-- se convenció. Por ello, entre otras razones, decidió a presentarse al Premio Planeta. "Si es algo que dan todos los años, voy a ponerme a la cola", ha puntualizado.

Otra de las constantes de sus novelas es el humor, sobre todo a la hora de tratar "temas trascendentes", lo que constituye --ha remarcado-- "un punto de vista, algo previo, y no unos chistes que se añaden después". En este sentido, ha señalado que en 'Riña de gatos' la perspectiva es "ligera".

Sobre el cambio de Barcelona por Madrid como trasfondo, Mendoza ha recordado que esta última capital le es muy familiar por razones personales y ha asegurado que su pretensión ha sido convertirla en un escenario "trabajado y verdadero, que captara su atmósfera".

PERSONAJES HISTÓRICOS

Por este Madrid de 1936 se pasean, además de los personajes ficticios, otros históricos, especialmente José Antonio Primo de Rivera. Al respecto, ha manifestado que de José Antonio le interesaba algo "muy español de los políticos españoles de todos los tiempos", como creer que el fascismo era la solución "sin saber lo que era".

A la hora de elaborar esta historia --cuya escritura se ha extendido durante un año y medio--, el autor también se ha servido de su gusto por los relatos de viajeros sobre España, que son "maravillosos" y revelan "el gran atractivo" que tiene el país tanto por su clima meteorológico como personal.

Otro de los deseos de Mendoza era escribir una trama de espías e intrigas, a modos de 'Casablanca'. En este punto, ha alabado la novela de Carmen Amoraga, por su "valentía personal y literaria" y ha aseverado que él sería "incapaz" de escribir una novela así, "sin trampa ni cartón, y que aguanta a golpe de talento una narración que no decae".

Mendoza ha hecho gala de su sentido del humor durante la rueda de prensa, también cuando se le ha pedido un pronóstico sobre el Barça-Madrid que se jugará el próximo lunes. "Estoy muy preocupado, está abierto y se admiten apuestas. No quiero pensar en una de las posibilidades", ha contestado entre risas.

Por su parte, la escritora valenciana ha subrayado que ser finalista del Planeta es importante para "la carrera y la cuenta bancaria" pero que en este caso tiene un valor "personal", porque le da la posibilidad de estar al lado de Eduardo Mendoza.

Sobre 'El tiempo mientras tanto', la escritora ha recordado que la idea le surgió cuando estaba embarazada y reflexionó sobre el desconocimiento que los hijos tienen sobre la vida anterior de sus padres. Para hablar sobre ello, la historia arranca con una mujer que se encuentra en coma irreversible en el hospital víctima de un accidente de tráfico.

No obstante, ha remarcado que no se trata de una novela triste sobre una mujer que va a morir sino de un trabajo "de personajes" que aborda la importancia de vivir la vida. Amoraga, que ha señalado que con cada novela aprende a conocerse mejor, ha agregado que con ésta "ha reforzado" su creencia en que la visa "hay que vivirla y hay que vivirla bien".

"JUGAR EN CASA"

La escritora ha resaltado también su satisfacción por poder presentar esta obra finalista del Planeta en Valencia --"juega en casa", ha apostillado Mendoza-- y ha añadido que se siente "muy querida".

Asimismo ha reivindicado a Valencia como escenario literario, tal y como sucede en su libro, y no ambientar únicamente las historias en Madrid, Barcelona o Londres. "Hoy estoy presentado 'El tiempo mientras tanto en el Hotel Astoria y este hotel sale en la novela", ha puesto como ejemplo.

Preguntada por si ser finalista del prestigioso galardón le supone marcarse un nivel "más alto" en su trayectoria, Carmen Amoraga ha aseverado que está en una fase de "tranquilidad" porque sabe que, si no lo hace "muy mal", hay lectores esperando su próxima novela.

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