Estudian terapias con menos efectos secundarios para la leucemia pediátrica más frecuente

Científicos del Instituto de Neurociencias
CSIC-UMH
Actualizado 07/03/2018 16:53:47 CET

ALICANTE, 7 Mar. (EUROPA PRESS) -

Un grupo de científicos del Instituto de Neurociencias, centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universidad Miguel Hernández de Elche (Alicante), lleva seis años trabajando para conseguir fármacos contra la leucemia linfoblástica aguda pediátrica con la misma efectividad que los disponibles actualmente, pero con menos efectos secundarios. El trabajo ha alcanzado avances que recoge un artículo de la revista especializada 'Cell Reports'.

Esta investigación, coordinada por la investigadora María Domínguez, ha permitido descubrir nuevos aspectos del tumor y el desarrollo de una plataforma de cribado que permitirá avanzar en la búsqueda de fármacos más eficientes y seguros para esta patología, que podrá también extenderse a otros tipos de cáncer, detalla el CSIC en un comunicado.

La leucemia linfoblástica aguda es el cáncer más frecuente en edad pediátrica y representa aproximadamente una cuarta parte de los diagnósticos en niños menores de 15 años. Aunque la tasa de supervivencia es alta, aproximadamente del 90%, los efectos secundarios del tratamiento pueden persistir durante meses o años una vez superado este cáncer de la sangre.

La investigadora, que dirige el departamento de Neurobiología del Desarrollo del Instituto de Neurociencias, ha explicado que "faltaba un tipo de cribado para testar miles de moléculas que a la vez permitiese ver su impacto sobre el tumor y sobre las células sanas". También para validar que "lo que se observa en un modelo animal puede estar relacionado con la enfermedad en humanos".

Con los últimos avances del proyecto, Domínguez ha destacado que se podrá avanzar más rápido en la búsqueda de fármacos eficientes y seguros y aplicarlo a otros oncogenes y otros tipos de cáncer.

"La mayoría de los tratamientos en uso y muchos fármacos experimentales están diseñados para atacar células que se dividen", ha señalado la especialista, por lo que estos fármacos logran disminuir el crecimiento de las células tumorales al tiempo que frenan el de las otras células sanas del organismo y causan secuelas importantes sobre el crecimiento o la memoria, por ejemplo.

El gen Notch, descubierto en 1917, forma parte de una de las vías más complejas en cáncer, y también tiene un papel fundamental en el desarrollo normal de la mayoría de los tejidos del organismo, como la piel, el intestino o el sistema inmunológico. De ahí que los fármacos contra la vía Notch provoquen efectos adversos en las células sanas en su lucha contra el tumor.

OPTIMIZAR MEDICAMENTOS ENSAYADOS EN NIÑOS

Una alternativa que ha apuntado la investigadora es la de optimizar medicamentos que ya se han ensayado en niños para reutilizarlos en tratamientos contra el cáncer. Para ello era necesario disponer de un sistema biológico que permita testar miles de fármacos de forma rápida, barata y predictiva, como el que los científicos del CSIC-UMH han puesto a punto. Este permite ver su eficacia frente a las células tumorales y los posibles efectos adversos sobre las células sanas.

El trabajo ha permitido identificar posibles terapias para la leucemia linfoblástica aguda pediátrica y, a la vez, "descubrir aspectos no conocidos de este tumor", ha resaltado María Domínguez.

También ha determinado por primera vez que un factor importante en el desarrollo de tumores causados por este oncogen es la inflamación, que se sabía que estaba asociada a otros tumores como el cáncer de estómago, pero no a estos tumores pediátricos.

En concreto, los participantes en el proyecto han identificado una vía inflamatoria cuyos niveles se incrementan por la quinasa PI3K y han demostrado que contribuye a crear un ambiente propicio para el crecimiento de las células cancerosas y para que el sistema inmune deje vía libre al tumor.

Esta inflamación protumoral se había visto en etapas avanzadas de los tumores, pero los estudios del CSIC-UMH, gracias al nuevo método de cribado desarrollado, sugieren que también está en el origen del tumor. También ha servido para comprobar que muchos de los fármacos testados actuaban revirtiendo esa inflamación: "Los fármacos son capaces de matar las células leucémicas sin afectar a las células sanas", ha puntualizado la doctora.

COLABORACIÓN CON LA ASOCIACIÓN CONTRA EL CÁNCER

La intención de los investigadores es profundizar en los mecanismos moleculares y sistémicos de quinasa PI3 y en otros fármacos identificados en un estudio de uso clínico en enfermedades inflamatoria junto a la fundación científica de la Asociación Española Contra el Cáncer.

De cara al futuro, María Domínguez ha asegurado que los últimos hallazgos "pueden acelerar la translación de los resultados y ensayos de los nuevos fármacos". Ha puesto como ejemplo la evidencia de que hay tratamientos para procesos inflamatorias como el asma pueden ser beneficiosos en la leucemia linfoblástica crónica en adultos.

No obstante, la especialista ha advertido que, dado que los niños tienen diferencias en el sistema inmunitario y características fisiológicas diferentes a los adultos, aún se tardará en poder aplicar estos hallazgos a pacientes pediátricos.