Un estudio de Bancaja y el IVIE revela la sobrecualificación de los jóvenes y su "resistencia" a la movilidad geográfica

 

Un estudio de Bancaja y el IVIE revela la sobrecualificación de los jóvenes y su "resistencia" a la movilidad geográfica

Actualizado 24/07/2006 18:19:40 CET

Camps insta a realizar ajustes en la especialización de las empresas y en los perfiles formativos de las instituciones educativas como solución

VALENCIA, 24 Jul. (EUROPA PRESS) -

El estudio 'Los jóvenes y el mercado de trabajo en la España urbana: resultados del Observatorio de Inserción Laboral 2005', elaborado por Bancaja y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (IVIE), revela que los jóvenes valencianos y españoles en general están "sobrecualificados" para el trabajo que desempeñan. También muestra su "resistencia" a incorporarse a empleos que requieran algún tipo de "flexibilidad", sobre todo de "movilidad geográfica".

En opinión del conseller de Economía, Hacienda y Empleo, Gerardo Camps, esto significa que "no estamos aprovechando nuestro capital humano", por lo que instó a realizar "ajustes en la especialización de las empresas y en los perfiles formativos de las instituciones educativas" como solución a un "problema" que calificó de "preocupante".

Por su parte, uno de los directores del estudio, el profesor de la Universitat de València y del IVIE José María Peiró, manifestó la necesidad de impulsar políticas fomenten la "mejora de cualificación de los puestos de trabajo", para lo que, indicó, es "importante favorecer el cambio de especialización de la economía hacia actividades más intensivas en conocimiento".

El informe --cuyos resultados fueron presentados hoy por el conseller y también presidente del IVIE, que estuvo acompañado por el presidente de Bancaja, José Luis Olivas, y por el profesor José María Peiró-- recoge además la preferencia de los jóvenes por trabajos de horario fijo, jornada completa y de su misma cualificación, así como unos niveles "relativamente positivos sobre satisfacción laboral", según Peiró. Asimismo, la encuesta revela el descenso de la edad de acceso al primer empleo, que se sitúa en los 18 años, así como la de emancipación juvenil, fijada en los 26 años.

Al respecto, Gerardo Camps, quien destacó que en los últimos 10 años la situación laboral de los jóvenes "ha mejorado sustancialmente", resaltó que "por primera vez en la Comunitat Valenciana, se ha adelantado la edad en la que los jóvenes empiezan a trabajar, y no porque haya descendido la escolarización, sino porque hay mucho más empleo y la tasa de desempleo juvenil ha disminuido", con lo que "aumentan los jóvenes que compaginan estudios y trabajo", indicó.

Camps subrayó también el "aumento del grado de iniciativa de los jóvenes en el trabajo" y la "disminución de la pasividad en la planificación de la propia carrera laboral", así como el "incremento del grado de implicación de los jóvenes con su puesto y la realización de tareas innovadoras".

NIVEL DE ESTUDIOS

En cuanto al nivel de estudios, indicó que los datos del Observatorio señalan que "a los jóvenes que se incorporan al mercado laboral a edades más tempranas, les cuesta mucho más conseguir la estabilidad laboral". Asimismo, se refirió a la "importancia del nivel educativo a la hora de lograr mejores contratos de trabajo y salarios más elevados".

Sin embargo, con el aumento de los niveles de educación, los jóvenes se encuentran con un elemento que Camps calificó de "preocupante", como es "el problema de la sobrecualificación". Así, el 34,2 por ciento de los jóvenes entrevistados afirma estar sobrecualificado en su puesto de trabajo, lo que supone un incremento respecto a la encuesta realizada en 2002, ya que la sobrecualificación en el empleo juvenil se situaba entonces en el 28,9 por ciento.

En este sentido, Camps instó a "hacer un esfuerzo para que el tejido productivo y los recursos humanos de las empresas mejoren en buena sintonía", lo que "seguramente --dijo-- requerirá ajustes en la especialización de las empresas y también en los perfiles formativos que ofrecen las instituciones educativas".

Afirmó que las conclusiones del Observatorio "invitan a la reflexión y a la lectura atenta del estudio", ya que "se trata de mensajes que ponen de manifiesto la importancia de la formación, pero también de las actitudes frente al empleo, como factores clave para una óptima inserción laboral".

En su cuarta oleada (las anteriores fueron en 1996, 1999 y 2002), el estudio, que se ha realizado entre 3.400 personas de entre 16 y 30 años, contempla, por primera vez, muestras de ciudades españolas con una población superior a los 50.000 habitantes, ya que en las ediciones anteriores las entrevistas se hicieron sólo con muestras de la Comunitat Valenciana, Madrid y Barcelona. Asimismo, ha prestado "especial atención" al lugar de nacimiento de los jóvenes encuestados, con el fin de "analizar los itinerarios de inserción laboral de los jóvenes inmigrantes".

POLITICAS A IMPULSAR

Según el conseller de Economía, este estudio es "una herramienta que permite la interpretación de los cambios demográficos y laborales que se han producido en España en los últimos 10 años". Así, subrayó que la información "detallada" que proporciona el Observatorio "posibilita la realización de un seguimiento dinámico y en profundidad de la transición laboral y situación de los jóvenes", así como "mejorar los diagnósticos y disponer de bases más completas para las políticas a impulsar".

En este punto, el profesor José María Peiró concluyó que el proceso de inserción laboral de los jóvenes y sus actitudes comportamientos y experiencias laborales "no cesan de cambiar de perfiles", ya que mientras se avanza y se logra conseguir "ciertos objetivos", aparecen "nuevos retos y problemas". En este sentido, apuntó que la tasa de desempleo "mejora para los de más edad, pero no así para los más jóvenes"; así como que la incorporación de estos últimos produce que se reduzcan algunos indicadores, como el del salario.

Comentó que el factor "predominante" en la incorporación es la "adaptación de los jóvenes al mercado laboral" frente a las iniciativas de transformación del mismo. Al respecto, pidió "políticas de apoyo que hagan más fácil llevar a cabo esas iniciativas", ya que, en su opinión, "las políticas de empleo deben dirigirse a impulsar esos patrones de inserción que aspiran a transformar la situación".

Para ello, señaló como objetivos, "facilitar y fomentar la movilidad, desde el propio sistema educativo"; promover la "transformación del entorno y la mejora de cualificación de los puestos de trabajo", y, por último, se refirió a la "necesidad de apoyar las iniciativas emprendedoras y las vocaciones empresariales de los jóvenes, formándolos para desempeñar estas responsabilidades".

EMANCIPACION

Uno de los datos revelados por el estudio es que se adelanta la edad media de emancipación a los 26 años, frente a los 27 en que se situaba en 2002; no obstante, la edad en la que los jóvenes se casan, viven en pareja y tienen su primer hijo, se ha retrasado. Así, el 76 por ciento de los jóvenes de 30 años todavía no tiene hijos.

Además, aunque se adelante la edad de emancipación, más del 70 por ciento de los jóvenes encuestados vive en casa de sus padres. Los principales motivos aducidos para ello son el elevado coste de la vivienda y que "mis padres quieren que me quede y a mí me interesa".

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