Un estudio del Hospital Marina Baixa, premiado en el Congreso Nacional de Urgencias y Emergencias

Actualizado 20/06/2009 20:15:44 CET

VALENCIA, 20 Jun. (EUROPA PRESS) -

Un trabajo presentado por el grupo de enfermería del Servicio de Urgencias del Hospital Marina Baixa ha sido premiado en el Congreso Nacional organizado por la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias, celebrado en Benidorm a principios de este mes, según informaron fuentes de la Generalitat en un comunicado.

Bajo el título 'Prioridad en triaje y caterización venosa', el estudio revela "la necesidad de criterios más exhaustivos" a la hora de trabajar en el campo de la caterización, por lo que el Congreso ha reconocido su aportación en la categoría de Mejor Comunicación.

Los autores del trabajo pertenecen al colectivo de enfermería de la Marina Baixa, compuesto por Marga Menguiano y José Ramón González, encargados de hacer la comunicación oral; y Domingo García, Tamara Martínez, Cristina López y José Miguel García. Asimismo, el Colegio de Enfermería de la Comunitat (CECOVA) se ocupó de su presentación.

Los miembros del servicio destacaron que es "la primera vez" que presentan una comunicación oral en un Congreso de ámbito nacional, por lo insistieron en "la ilusión que supone el reconocimiento del Colegio Oficial de Enfermería" a su trabajo, desarrollado "con la gran implicación del servicio de urgencias".

CONCLUSIONES DEL ESTUDIO

El trabajo presentado por el Servicio de Urgencias Hospitalarias consiste en un estudio descriptivo sobre la prioridad en el triaje y la cateterización venosa. Para extraer sus conclusiones, los autores realizaron un estudio entre los pacientes adultos que acudieron al Servicio de la Marina Baixa a lo largo del pasado invierno.

El análisis concluyó que se realizaron un número elevado de canalizaciones con catéteres venosos "con un fin no apropiado". Así, aunque un primer momento el profesional sanitario apreció que era necesario la aplicación de una vía al paciente, posteriormente no se utilizó.

Por ello, el estudio constató que la aplicación de unos criterios "más exhaustivos y previamente establecidos" en la cateterización podría "evitar el malestar del paciente y conseguir una mayor eficiencia en cuanto al uso de los recursos materiales, humanos y hospitalarios".