El ex director financiero de Emarsa dice que Crespo pidió a directivos del PP

 

El ex director financiero de Emarsa dice que Crespo pidió a directivos del PP

Contador
Juicio Emarsa
EUROPA PRESS
Actualizado 15/05/2017 17:10:12 CET

VALÈNCIA, 15 (EUROPA PRESS)

   No había expedientes de contratación, se escondían a proveedores "amigos" de los cauces legales y había "muchos compromisos políticos". Así se ha manifestado este lunes el ex director financiero de Emarsa, Enrique Arnal, en el juicio por el caso Emarsa, en el que también ha aludido a un plan entre el expresidente de la empresa, Enrique Crespo; el exgerente Esteban Cuesta; y los ex altos cargos de la Epsar José Juan Morenilla e Ignacio Bernácer "para sobrefacturar los lodos y repartirse 180.000 euros al mes".

   Este lunes le tocaba el turno a Arnal para declarar en la séptima sesión del juicio por la pieza principal del caso Emarsa, procedimiento en el que se ha investigado un supuesto desfalco de más de 25 millones de euros en la gestión de la depuradora de Pinedo (Valencia). El acusado, quien ya fue condenado a dos años por alzamiento de bienes en una pieza separada, se enfrenta ahora a siete años de prisión por delitos de malversación y falsedad, tal y como le reclama la Fiscalía.

   Lo primero que ha explicado al tribunal es que Emarsa, entidad en la que estuvo trabajando desde 1995 hasta 2010, era "política" y que Crespo pidió a Esteban Cuesta que los cargos directivos "fueran del PP" y que existiese "estricta confidencialidad" con los proveedores porque "muchos eran amigos". "Por este motivo me pidió, o que me afiliase al partido, o que siguiera las directrices del partido", ha dicho.

   Arnal llegó a Emarsa antes que Cuesta y ha explicado que se encargó a partir de 1997 del departamento financiero. "Mis funciones eran de auxilio a los auditores y de elaboración de nuevos presupuestos internos para ser aprobados por el Consejo de Administración", ha dicho, y ha resaltado que su papel en facturación era "residual". En cuanto al sello que portaban las facturas para ser abonadas, ha dicho: "Es un sello genérico, de uso colectivo. Yo con él solo validaba que coincidían las unidades, el precio, los albaranes y el presupuesto", ha manifestado.

   El acusado, quien ha aclarado que superior jerárquico era Cuesta "pero también los superiores de la Emshi", ha indicado que Emarsa era una empresa "política" con financiación pública que se ha regido por "directrices políticas de partido. No por directrices de políticas de Estado", ha aseverado. Y esta manera de actuar ya existía "antes de la llegada de Cuesta", ha aseverado.

   Cuando entra Cuesta en Emarsa, ha proseguido, al principio le quiso despedir por "órdenes" de Crespo y éste le señaló que tenía una instrucción "muy, muy clara de Crespo" de despedirle porque éste quería que los cargos directivos de la empresa fueran "única y exclusivamente del PP", ha reproducido.

   Asimismo, ha afirmado que como él no quiso marcharse sin ningún tipo de indemnización, el exgerente le propuso, o bien afiliarse al PP, o "cuando menos seguir las directrices políticas del partido". "Yo le dije que no me iba a afiliar al PP, pero sí acepté seguir las directrices porque era algo que no me venía de nuevas", ha aseverado.

   En cuanto a esas directrices, ha afirmado que consistían en "estricta confidencialidad" con proveedores del PP. "Era mantener alejadas las miradas a administrativos y a sindicatos. A todos, menos al cuerpo directivo. Era una labor común de todo el cuerpo directivo", ha dicho.

UNA "TRAMPA"

  Por otro lado, Arnal se ha referido a distintas irregularidades en la planta y entre ellas ha aludido a una conversación con Cuesta en el año 2010 en la que éste le manifiesta, una vez es conocida la liquidación de Emarsa, que Crespo le había tendido una "trampa" y le contó que entre 2004 y 2005 había un plan para sacar dinero de la entidad: "Un plan suyo, de Morenilla, Crespo y Bernáccer para sobrefacturar el tratamiento de lodos y luego repartirse el dinero. Me comentó que se iban a embolsar en torno a 180.000 euros al mes", ha manifestado.

   Fue también en ese momento en el que se conoció la liquidación de Emarsa cuando Cuesta reunió a varios directivos y les dijo que "había que dejar inmaculada la empresa y tapar todos los agujeros que se pudiera, en concreto los expedientes de contratación. Nos dijo que eso era tarea de todos", ha señalado. "Nos piden que hagamos en un mes lo que no habíamos hecho en seis años", ha apostillado. Estas órdenes se produjeron, según ha concretado, tras una reunión con Crespo y con la entonces concejal 'popular' en el Ayuntamiento María Ángels Ramón-Llin.

   En ese instante, ha proseguido, no había expedientes de contratación y los que están incorporados a la causa "se elaboraron de forma frenética", ha dicho. También ha contado que había empresas escondidas: "Cuesta estableció un canal de opacidad o paralelo al margen normal. Por este conducto no habitual había muchas empresas y lo conocía Crespo", ha subrayado. "Cuesta nos decía que la unidireccionalidad en contratación y en personal eran instrucciones de Crespo", ha agregado.

REGALOS

   Por otro lado, el acusado se ha referido a los "regalos" que solía hacer el exinformático Sebastián García, conocido como 'Chanín'. "Él era uno más de esos compromisos políticos que tenía Emarsa y era conocido como el subgerente. Siempre hacía muchos regalos a mucha gente de dentro y fuera de la empresa y eso se sabía", ha expuesto.

   El acusado ha indicado que en ocasiones le preguntaba por la elevada facturación que hacía y éste le respondía que eran "cosas del partido". "Era imposible que pudiera facturar tanto a esos niveles", ha opinado. Y ha proseguido: "Yo también he recibido regalos de él, en ocasiones por iniciativa suya. Le preguntaba si lo repercutía a Emarsa y me decía que no, que era cosa suya".

   También había regalos que, según él, escapaban a su control. "Con el dinero que recibía Emarsa, primero se pagaban las nóminas, luego los compromisos políticos -empresas de lodos--, luego compromisos de segundo orden -como a 'Chanín'-- y con lo que quedaba se pagaban impuestos y a proveedores reales y se dejaban 30.000 euros en una caja a disposición del excontable Santos Peral. Sé que con ese dinero se pagaron restaurantes y muchas más cosas", ha dicho.

   Por último, ha reconocido viajes pagados por Emarsa a Rumanía pero ha dicho que en su caso fueron "para trabajar" con un proyecto de una empresa de residuos que "necesitaba apoyo tecnológico".

La actualidad más visitada en EuropaPress logo: La actualidad más vista
Esta web utiliza cookies propias y de terceros para analizar su navegación y ofrecerle un servicio más personalizado y publicidad acorde a sus intereses. Continuar navegando implica la aceptación de nuestra política de cookies -
Uso de cookies