Exedil del PP sobre gerentes de Emarsa: "Un vendedor de paellas, el señor de camillas y otro con problemas de narices"

Juicio Emarsa
EUROPA PRESS
Publicado 23/05/2017 14:47:57CET

Gimeno asegura que Emarsa era una empresa con un "marcadísimo carácter político"

VALÈNCIA, 23 May. (EUROPA PRESS) -

Juan Carlos Gimeno, exconcejal del PP de València y exdirector de Calidad de Emarsa, ha intentado justificar los trabajos por los que cobró de esta empresa pública y ha subrayado el "peligro" de trabajar con una Administración pública. Asimismo, ha afirmado que en la etapa del PP, los gerentes que han pasado por Emarsa han sido "un vendedor de paellas, un hombre con problemas de narices y el señor de las camillas".

Gimeno se ha pronunciado así en su declaración ante el tribunal que juzga la pieza principal del caso Emarsa, procedimiento en el que se ha investigado un supuesto desfalco de alrededor de 25 millones de euros en la gestión de la depuradora de Pinedo (Valencia). Se enfrenta a una pena de ocho años de prisión por un delito de malversación y otro de falsedad, tal y como le reclama la Fiscalía.

El acusado ha explicado que estuvo trabajando en Emarsa en el departamento de Calidad hasta que fue despedido en septiembre de 2004. Tras ello, creó varias empresas --como Area Este o CRM Adecua-- que realizaron trabajos y facturaron a la empresa pública. Una gran parte de los servicios que prestó eran cursos de formación y de consultoría, que ha asegurado que "se realizaron" y "por eso se cobraron".

"En algún momento el alumno era yo y también lo organizaba yo. Los cursos también los recibieron más personas como el exgerente Esteban Cuesta o el ex director financiero Enrique Arnal", entre otros. "Tengo acreditada tanta experiencia como para poder dar esos cursos y muchos otros", ha apostillado ante las dudas planteadas por la fiscal.

Gimeno, quien ha afirmado que ha entregado a la causa toda la documentación que guardaba --excepto la que pudo quemarse en un incendio que se registró en su despacho--, ha indicado que Emarsa "siempre ha tenido un comportamiento como una empresa privada" y ha insistido en que desde 2004 a 2010 iba facturando a Emarsa, haciendo su trabajo y entregando toda la documentación. Sus interlocutores principales eran Cuesta y Arnal, ha manifestado.

La fiscal le ha preguntado en varias ocasiones si realmente realizó los trabajos que facturó, a lo que el acusado ha contestado: "Es imposible certificar algo que no existe. Sería como sujetar un edificio sin pilares. Si los trabajos no existen, es sencillamente imposible que mis empresas hayan podido certificar". "Yo no colaboré en modo alguno en hacer trabajos falsos para la liquidación de Emarsa", ha aseverado.

Sin embargo, el acusado no ha podido dar explicaciones a varios aspectos cuestionados por el ministerio público. Se le ha preguntado por documentos con encuestas en blanco que obran en la causa o por otros documentos que aportó en los ponía "la empresa XXXX factura a XXXX..." y ha aseverado que no sabía a qué obedecía eso.

"BLANQUEO DE CALAMARES"

Además, interpelado por tres facturas iguales que presentadas por una de sus empresas, con diferentes conceptos, ha dicho que "solo está cobrada una" y que desconoce por qué se modifican esos conceptos. Preguntado por unos trabajos suyos de "blanqueo de calamares", ha indicado que "si eso está ahí es porque algo de eso se ha hecho en Emarsa".

Sobre la empresa pública, Gimeno ha manifestado que tenía un "marcadísimo carácter político" y ha afirmado que cuando Esteban Cuesta entra en la gestión "generó muchas crisis". "Pretendió establecer una uniformidad que no es posible en una organización de esas características. Imperaba el dominio político", ha dicho. "Cuesta quería hacer una organización absurda y a porrazos lo consiguidó en algún aspecto", ha apostillado.

Asimismo, Gimeno, quien en diferentes momentos del interrogatorio ha aludido al delicado estado salud que tuvo en instrucción debido a un cáncer que padecía, ha indicado que Emarsa tenía "dos problemas no resueltos". "Uno, que no tenía licencia de obras ni de actividad; y otro, que el emisario submarino no funcionaba de manera adecuada porque nunca se había auditado. Así, había problemas de evacuación y esto dio origen a muchas denuncias".

En resumen, Gimeno ha lamentado que trabajar para un administración pública en España es un "riesgo", es "peligroso". También ha puntualizado que las decisiones en Emarsa las tomaba en Consejo de Administración "sin duda alguna" --pese a que en instrucción manifestó que era el presidente-- y ha justificado su despido en que había "tensión". Ha comentado que en ese momento se rumoreaba que "iban a poner a otro" en su puesto de trabajo.

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