El exgerente de la Epsar insiste: “El único que no hacía falta para cometer el fraude en Emarsa era yo”

Juicio Emarsa
EUROPA PRESS
Publicado 17/05/2017 11:29:15CET

   VALèNCIA, 17 May. (EUROPA PRESS) -

   El exgerente de de la Entidad Pública de Saneamiento de Aguas Residuales (Epsar) José Juan Morenilla ha insistido en subrayar su inocencia en el juicio del caso Emarsa y ha repetido: “El único que no hacía falta para cometer el fraude en Emarsa era yo”. “Jamás ha pasado por mi ánimo la más mínima intención de participar en este fraude”, ha manifestado.

   Morenilla se ha pronunciado así este miércoles en la vista por la pieza principal del caso Emarsa, en respuesta a las preguntas de las defensas. Ha seguido la línea que mantuvo ayer ante las acusaciones y se ha desmarcado por completo de cualquier tipo de irregularidad en la gestión de la depuradora de Pinedo (Valencia), donde se ha investigado un desfalco de alrededor de 25 millones de euros.

   “No he tenido ningún incremento patrimonial ilícito. No se me atribuye ni un céntimo de euro de patrimonio irregular. Jamás. Todas las acusaciones que hay contra mí son sobre conjeturas”, ha dicho, para agregar: “No me he llevado ni un céntimo de Emarsa ni he estado de viaje a costa de Emarsa ni he participado en ningún beneficio patrimonial ilícito”.

   El acusado, quien se enfrenta a una pena de 14 años de prisión, tal y como le reclama el ministerio fiscal, ha afirmado que “nunca” se ha concertado con nadie y que “jamás” ha pasado por su ánimo “la más mínima intención de participar en este fraude”. Es más, ha agregado: “Si hubiera tenido la más mínima sospecha de lo que estaba pasando, jamás lo hubiera permitido. Lo hubiera denunciado”.

   En esta línea, ha señalado que no era precisa su colaboración para cometer el fraude: “El único que no hace falta soy yo. No tengo capacidad de maniobra en Emarsa”. Así, ha reiterado que el dinero que se ha defraudado era de Emarsa y en esta mercantil él no tenía capacidad de obrar, ha defendido. “No hay ni un solo documento en el que haya ordenado el pago de una factura de Emarsa, de lodos, de viajes o de comilonas”, ha reiterado.

   Por estos motivos, ha aseverado que él no podía impedir el fraude aunque lo hubiera conocido: “Yo, dentro de Emarsa, no podía impedir ni que contratasen ni que pagasen. No podía disponer ni de un céntimo de euro de la empresa. Y en la Epsar los pagos se autorizaban con firmas mancomunadas con el gerente y un director financiero”, ha defendido.

   El acusado ha afirmado que tampoco conocía ni a contratistas ni a proveedores de Emarsa, y ha destacado que “confiaba” en el control que se hacía desde la propia entidad de saneamiento y desde la Entidad Metropolitana de Servicios Hidráulicos (Emshi). “No tenía contacto con las empresas gestoras de lodos, ni en Emarsa ni en ninguna depuradora. No era mi función. Era imposible”, ha dicho.

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