Expertos advierten de que los análisis de ADN realizados al presunto autor de un delito "no son infalibles"

Actualizado 20/10/2010 21:52:39 CET

VALENCIA, 20 Oct. (EUROPA PRESS) -

Expertos han advertido este miércoles, en un seminario celebrado en la UIMP bajo el título 'En la escena del crimen: Ciencia y Justicia', de que los análisis de ADN realizados al presunto autor de un delito "no son infalibles y, a veces, dan lugar a sentencias injustas".

A este respecto, el fiscal de la Adscripción Permanente de Gandia de la Fiscalía del TSJCV, Adoración Cano, ha recordado, entre otras, la sentencia revocatoria del Tribunal Supremo 792/2009 que daba la vuelta a un caso de violación ocurrido en 1995, al reconocer que los análisis de ADN que se habían practicado al sospechoso del delito no incluían marcadores suficientes como para determinar autoría. Este fallo había costado 14 años de cárcel a una persona inocente.

Cano ha explicado que en España, la regulación normativa sobre la toma de muestras corporales y la admisión de las mismas como posible prueba de un delito es "insuficiente y poco detallada". De hecho, la Ley de Enjuiciamiento Criminal, hasta el año 2003 no incluía referencias a esta cuestión, "que se dejaba a merced de la jurisprudencia", ha dicho.

Por ello, entiende que "hace falta una regulación procesal más detallada para que se pueda actuar con mayor rapidez en la instrucción penal", y ha puesto como ejemplo el hecho de que la ley no establezca la posibilidad de recoger muestras fuera del lugar del crimen o en momentos posteriores a su comisión.

En general, los expertos que están participando en el seminario han insistido en la importancia de no despreciar ninguna prueba que se pueda recoger en relación con un delito criminal. "Es imposible que un criminal actúe sin dejar rastro de su presencia", ha asegurado el experto en Policía Científica, Francisco Antón, quien ha detallado el protocolo de actuación cuando los inspectores llegan a la escena del crimen, conocido como 'análisis organoléptico'.

A diferencia de lo que se ve en el televisión o el cine, este protocolo, en el que entran en juego la vista, el olfato, el tacto y el oído, excluye la testación de muestras a través del gusto: "la típica escena del agente que le da un lametazo a una supuesta muestra de cocaína es impensable en la realidad", ha matizado Antón.

Según el especialista, tampoco es posible determinar la hora exacta de la muerte, sino que sólo se puede hacer una aproximación al tiempo que una persona lleva muerta por el volumen del cadáver y su rigidez.

En los casos en que no hay rastros de ADN, existe muchas otras pruebas susceptibles de análisis clínico que no se suelen mencionar. Como ha explicado el catedrático de Química Analítica de la Universidad de Castilla-La Mancha, José Antonio Murillo, hoy existe la posibilidad de recoger y analizar muestras microscópicas --fibras, residuos de disparo, vidrios-- que pueden revelar muchos datos sobre las circunstancias en las que se ha cometido un delito e, incluso, sobre su autoría.

"Puede que un criminal no deje rastros de ADN si tiene cuidado, pero improbable que cometa el delito desnudo", según ha comentado Murillo sobre la utilidad de las muestras de fibras, especialmente en casos de agresión sexual o en aquellos en los que se ha utilizado un vehículo de motor.