Fuster cree que se debe dar más importancia al factor género en el ictus y rebajar la edad de riesgo unos 10 años

Actualizado 22/10/2010 15:30:22 CET

VALENCIA, 22 Oct. (EUROPA PRESS) -

El profesor Valentí Fuster, director del Instituto Cardiovascular del Centro Médico Mount Sinaí de Nueva York, ha recordado que el ictus está detrás de un 10 por ciento de la mortalidad en todo el mundo y ha indicado que, conforme crezca la supervivencia de hombres y mujeres, mayor será tanto la carga de muertes como de invalideces debidas a un ictus. En este sentido, ha considerado que se debe dar más importancia al género (masculino o femenino) y rebajar la edad de riesgo "unos diez años".

Así lo ha indicado durante su participación en Valencia en el Congreso de las Enfermedades Cardiovasculares SEC 2010, donde ha asumido el "reto" de "lidiar" en la "controversia" entre las sociedades americanas y la europea por ver qué guías se ajustan "mejor a la realidad", implicar a los acontecimientos trombóticos microvasculares en los episodios degenerativos cerebrales tipo Alzheimer y tomar partido por los antitrombóticos múltiples, los nuevos inhibidores plaquetarios y los nuevos anticoagulantes, según ha informado la organización en un comunicado.

"Según las guías europeas, los factores de riesgo más importantes para un ictus son la edad mayor de 75 años, la historia previa de enfermedad, la hipertensión, la insuficiencia cardiaca congestiva con disfunción ventricular izquierda, la diabetes mellitas y la presencia de otras complicaciones cardiovasculares. A mi modo de ver, sin embargo, se debe dar más importancia al género (masculino o femenino) y rebajar la edad de riesgo unos diez años", ha apuntado.

Fuster ha valorado, por el contrario, que los cuatro criterios de la NYHA para la insuficiencia cardiaca se hayan replanteado teniendo en cuenta los síntomas y que los pacientes puedan valorar su estado de coagulación con dispositivos muy cómodos y darlos a conocer al médico por internet.

Asimismo, ha advertido que tras las intervenciones anticoagulantes y antiplaquetarias subyace un "riesgo de isquemia cerebral silente" que puede redundar en un deterioro cognitivo y ha hecho un llamamiento a seguir desarrollando tratamientos antiisquémicos que no causen hemorragias, "como los ya ensayados SCH 530348 o E 5555".

Los expertos que participan en el encuentro han valorado este viernes que las nuevas válvunas stent (con prótesis expansibles) y los nuevos antitrombóticos solucionan problemas importantes en ancianos que presentan cardiopatías.

En esta jornada, la doctora Pilar Tormos Mas, del Grupo de Investigación en Patología Cardiocirculatoria del Hospital Vall d'Hebron de Barcelona, ha presentado datos preliminares del estudio PEEADE, que ha constatado dificultades en la correcta catalogación de los pacientes con estenosis aórtica.

A la hora de plantear una sustitución valvular, la ponente ha defendido que la edad avanzada de los pacientes no sea considerada como una "contraindicación" y ha propuesto "consensuar" los criterios para determinar qué pacientes deben ser intervenidos y cómo.

"La cuestión es que la cirugía no se lleva a cabo en un número considerable de pacientes por desconocimiento de los resultados aportados a la bibliografía o por dificultades en la estimación del riesgo quirúrgico", ha precisado, y ha añadido que, actualmente, el acometimiento clínico "apropiado" de la estenosis aórtica contempla un reconocimiento explícito de la lesión, una catalogación de su gravedad, una cirugía precoz de acuerdo con las guías al uso y la implantación de prótesis valvulares transcatéter en pacientes de elevado riesgo quirúrgico.

LAS NUEVAS VÁLVULAS

Alain Cribier, jefe del Departamento de Cardiología del Hospital Charles Nicolle, en Rouen (Francia), ha informado sobre nuevas válvulas destinadas a combatir las reoclusiones aórticas en estenosis degenerativas. La última década del siglo XX sirvió para que este investigador vislumbrara la necesidad de nuevas válvulas con prótesis expansibles (stents) que ofrecieran una solución a muchos pacientes desahuciados.

El 16 de abril del 2002, Cribier llevó a cabo, por primera vez, la implantación de una de estas válvulas a un paciente de 57 años y, a partir de entonces, la industria tomó en serio la manufactura de válvulas-stent y el diseño de prototipos cada vez más capaces y mejorados.

"En la actualidad, llevamos implantadas más de 25.000 válvulas en todo el mundo con resultados prometedores", ha destacado Cribier. El ingenio de este cardiólogo intervencionista se vio premiado en el transcurso de la última edición del Congreso de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC), en Estocolmo, cuando recibió la medalla 'Andreas Grüntzig' sobre un ensayo de pericardios vacuno, porcino y equino en la confección de estas válvulas transcatéter.

Cribier también aventuró que, a partir de 2011, más del 70 por ciento de los recambios valvulares se harán con abordaje transfemoral y empleando sólo anestesia local.