Gual (CaixaBank) destaca unos resultados "magníficos" en un año con momentos difíciles

Gonzalo Gortázar y Jordi Gual (CaixaBank)
EUROPA PRESS
Publicado 02/02/2018 10:45:09CET

   Cree que el BCE debe tomar el ejemplo de la FED y empezar a normalizar la política monetaria

   VALENCIA, 2 Feb. (EUROPA PRESS) -

   El presidente de CaixaBank, Jordi Gual, ha destacado este viernes que los resultados de la entidad en 2017 han sido "magníficos", con un crecimiento del 60,9% hasta 1.684 millones, aunque ha admitido que ha sido un año con momentos difíciles.

   En la rueda de prensa de presentación de los resultados en la sede del banco en Valencia, Gual ha hecho una valoración global muy positiva y ha subrayado que CaixaBank ha seguido ganando cuotas de mercado y ha registrado un beneficio récord pese a un contexto aún con tipos de interés en mínimos históricos y "teniendo que hacer frente a circunstancias complejas".

   Entre los éxitos de 2017, Gual ha resaltado que la entidad ha afianzado su posición de liderazgo en banca minorista en el conjunto de la Península Ibérica, ha reforzado la solidez del balance, la acción se ha revalorizado casi un 25%, y se ha completado la desconsolidación entre La Caixa y Criteria Caixa.

PERSPECTIVAS PARA 2018

   El presidente de CaixaBank ha lanzado un mensaje de optimismo de cara a 2018, que ha recordado que es el último año del plan estratégico iniciado en 2015 y ha confiado en que se alcanzarán los objetivos marcados.

   Ha indicado que la entidad seguirá avanzando en la satisfacción al cliente, en su posición de capital y en la digitalización, entre otros aspectos clave, como la contención de costes y la reducción de los activos problemáticos, y ha afirmado que esperan culminar el plan estratégico con una posición de liderazgo comercial.

   A nivel macroeconómico internacional, Gual ha señalado que las perspectivas son positivas, con un crecimiento del PIB mundial que podría situarse en torno al 3,9%, aunque ha afirmado que hay riesgos, tanto al alza como a la baja.

   En positivo, ha indicado que podría haber un mayor impacto del previsto de la reforma fiscal aprobada por la administración de Donald Trump en Estados Unidos, mientras que en Europa se podría mejorar la confianza si se sigue avanzando significativamente en la unión económica y especialmente en la unión bancaria.

   Entre los riesgos a la baja, ha apuntado a los populismos y también ha señalado que algunos mercados tendrán que "capear" una normalización gradual de la política monetaria, aunque ha considerado que se debería producir.

   Ha argumentado que los riesgos de deflación han quedado atrás y la inflación ha empezado a remontar, aunque tímidamente, lo que "ya justifica tomar pasos hacia una normalización de la política monetaria", un proceso que ha recordado que está claramente más avanzado en Estados Unidos, donde la Reserva Federal (FED) ha apuntado a tres nuevas subidas de los tipos de interés este año, dejando el tipo de referencia en el 2,25%.

   A su juicio, estas decisiones "dan pistas sobre el camino que seguirá el BCE" durante el año que viene, y ha señalado que es previsible que a finales de este año se empiecen a reducir las compras de deuda pública.

   "No es razonable pensar que los tipos de interés vayan a seguir en niveles tan bajos como los actuales de forma indefinida", ha sostenido.

CRECIMIENTO EN ESPAÑA

   Ha indicado que 2018 se presenta como un año de moderación, aunque el crecimiento en España seguirá siendo de los más elevados entre las economías avanzadas, y ha recordado que CaixaBank ha hecho una previsión de crecimiento del PIB de España del 2,4%, aunque ha abierto la puerta a aumentar esta previsión: "No me extrañaría que revisemos al alza la previsión".

   Sin embargo, ha afirmado que "quedan desafíos" en España, como seguir creando empleo, reduciendo la deuda pública y externa y avanzar en algunas reformas, como la de pensiones y de la justicia.