Herederos del Teatro Ruzafa de València devuelven la custodia de su archivo documental

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Reunión de los herederos y representantes de Cultura
GVA
Publicado 10/11/2017 20:28:54CET

VALÈNCIA, 10 Nov. (EUROPA PRESS) -

Los herederos del último propietario del Teatro Ruzafa de València, Rafael Culla, han devuelto al Institut Valencià de Cultura (IVC) de la Generalitat la custodia del archivo legado por su familia: un conjunto de documentación, libretos, partituras, textos dramáticos y registros de la historia del teatro valenciano desde mediados del siglo XIX hasta entrado el siglo XX.

Los hermanos Culla retiraron la custodia del legado familiar a la Generalitat en 2012, por "discrepancias" con la dirección de Teatros. Ahora, las gestiones del IVC con Jorge Culla, Rafael Culla y Jose Antonio Culla "han cristalizado con el retorno definitivo del legado a las instalaciones del Centre de Documentació Escènica", según ha indicado la Generalitat en un comunicado.

Los Culla han manifestado que "el Teatro Ruzafa fue un referente de la vida teatral valenciana durante un siglo" y gestionado cincuenta por su familia. "Tuvimos la suerte de heredar de nuestro padre un legado que es una joya como archivo de libretos teatrales y partituras, además de un fondo documental de gran valor de programas, carteles, fotos y documentos", han precisado.

"Hoy más que nunca, estamos felices de que este legado esté otra vez en València a disposición de investigadores y estudiosos. Esperamos que algún día podamos tener una publicación que dé a conocer a las nuevas generaciones lo que el Ruzafa supuso para la historia del teatro valenciano", han añadido.

Por su parte, el director general del IVC, Abel Guarinos, ha destacado que "la importancia del legado de la Familia Culla reside en que se trata, en cantidad, calidad y variedad de documentos, de la mayor memoria lírica y dramática conservada de un teatro de València, sobre todo en cuanto a materiales escénicos y musicales de los siglos XIX y XX".

PROGRAMAS DESDE 1975 HASTA 1959

Con el acuerdo de la familia Culla, el IVC recupera la totalidad del legado y además, desde ahora, la copia digital de los materiales que forman parte del archivo y que conserva la familia, básicamente contratos, libros de registro, programas y fotografías.

Estos originales no forman parte del legado pero gracias al trabajo de digitalización estarán a disposición de los investigadores, entre ellos una selección de programas de mano del teatro de 1875 hasta 1959, de "incalculable" valor para la reconstrucción de la vida cultural de la ciudad, y que muestran en un microcosmo ocho décadas de la vida teatral de Valencia.

Estos archivos incluyen desde una representación benéfica de 'La Moma' en 1875, al paso por el escenario de los maestros Peydró, Chueca, Penella, Guerrero, Padilla, Alonso Barbieri, Cortina, Chapí o Sorozábal. Estos materiales, que por el momento la familia desea conservar, podrán añadirse al comodato más adelante mediante una adenda al actual contrato.

El nuevo contrato incluye el compromiso por parte de la Administración de establecer acciones de difusión de la riqueza documental del archivo, que empezarán con su catalogación exhaustiva, la publicación de su inventario y la edición de un libro sobre la historia del Teatro Ruzafa.

La familia Culla estuvo al frente del teatro Ruzafa desde 1924 hasta su cierre en 1971, y el archivo contiene unos 3.000 volúmenes, entre manuscritos originales, copias o versiones otras obras, textos impresos y partituras, centradas en el repertorio exhibido a la sala desde finales del siglo XIX hasta los años 60.

EJEMPLARES EDITORIALES Y MANUSCRITOS

Las obras permiten describir minuciosamente la larga época en que comedia y zarzuela fueron los reyes y el Ruzafa su epicentro. El corpus de las obras incluye sainetes, zarzuelas, con sus partituras, dramas y comedias, juegos cómicos (muchos de ellos bilingües) y todo tipo de piezas dramáticas.

Destacan los ejemplares editoriales del siglo XIX que permiten dibujar un mapa de las imprentas dedicadas al teatro en València y Madrid. Asimismo, la selección de manuscritos componen una fuente de valor documental extraordinario para estudiar la evolución del entretenimiento escénico de la primera mitad del siglo XX, la aparición de nuevos públicos y el cambio de los gustos, así como para censar las preferencias en cuanto a títulos y autores.

De los 2760 registros, unos 1700 pertenecen en el siglo XIX y otros cincuenta al siglo XVIII. El resto, la mayoría, a la primera mitad del siglo XX. Entre ellos figuran piezas tan atractivas como una versión teatral de 'La Barraca' firmada por Martí Orbera y un libro de registro, "verdadera joya sociológica", que permite trazar un inventario de la programación a través de las décadas. Los 300 registros de música notada contienen no menos de mil partituras, lo que convierte este archivo en una fuente documental dramàtico-lírica de primer orden.

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