La Iniciativa por la Dignidad y la Memoria pide que se recuperen las lápidas y signos del cementerio civil de Valencia

Actualizado 22/06/2006 18:48:30 CET

La entidad defiende el valor patrimonial e histórico de los restos y propone que se restaure el espacio como "un jardín de la memoria"

VALENCIA, 22 Jun. (EUROPA PRESS) -

La Iniciativa Civil por la Dignidad y la Memoria pidió hoy que se recuperen, tanto por su valor patrimonial como por su relevancia histórica, las lápidas, símbolos, signos e inscripciones de las tumbas del cementerio civil de Valencia que, según esta entidad, "desaparecieron" sin ser comunicado a los familiares de los fallecidos entre finales de 2002 y principios de 2003.

El colectivo, que lamentó esto hecho y propuso que puedan reunirse en el espacio que ocupó el cementerio civil de la capital para restaurarlo como "un jardín de la memoria", recordó que un informe del Consell Valencià de Cultura (CVC) de marzo de 2005 alerta de la "impaciencia por desplazar a los difuntos antiguos" en este terreno y demanda "la conservación no sólo de elementos funerarios sino de zonas enteras como el antiguo cementerio civil de Valencia". La Iniciativa señaló que los familiares de los fallecidos piensan que los restos de los enterrados en esta zona están en el terrenos pero no sus tumbas.

Miembros de la Iniciativa, entre los que se encontraba la escritora Fanny Rubio; el catedrático Joan Oleza; el coordinador del Grupo para la Recuperación de la Memoria de la Fundación Societat i Progrés y concejal del PSPV en el Ayuntamiento de Valencia, Matías Alonso, y Juan Antonio Sánchez, de la Logia Blasco Ibáñez, ofrecieron una rueda de prensa para plantear estas demandas.

En la comparecencia participó también Rafael Torres, compañero de la feminista valenciana Carmen Caudet, enterrada hace 28 años, a petición propia, en el cementerio civil de Valencia. Torres denunció la destrucción de la tumba de su pareja y mostró una manos esculpidas en piedra, representando el saludo feminista, que formaban parte de ella y que tras permanecer desaparecidas recuperó recientemente.

Fanny Rubio, cuyos abuelos maternos fueron enterrados en el cementerio civil de Valencia a principios de los años 70, consideró que la localización de las manos desaparecidas de la tumba de Carmen Caudet son "una prueba de la profanación y destrucción de tumbas" en este camposanto. El compañero de la feminista valenciana, impulsora del movimiento 'Lidia Falcón', Rafael Torres explicó que las manos de la lápida, esculpidas por Jesús Castelló --restaurador de algunos elementos y estatuas de la ciudad, precisó-- se las hizo llegar recientemente "un particular", del que no quiso facilitar datos.

Comentó que en una visita al cementerio civil había desaparecido la lápida de su pareja --mañana se cumplen 28 años de su muerte-- y que pensó que al no estar casados y con los cambios de domicilio no se le había podido localizar para comunicarle que se iba a retirar pero afirmó que después supo que era "mentira que se me hubiera intentado localizar" porque la de las familiares de otras personas también habían desaparecido.

Torres agradeció el trabajo desarrollado por el Fòrum de la Memòria, responsable de la denuncia contra el proyecto de construcción de nichos en la sección séptima del Cementerio General de Valencia, y la labor llevada a cabo a partir de su demanda porque "me ha hecho recuperar parte de mi historia". Reivindicó que ahora, "de alguna forma, exista constancia, sino nominal colectiva" de los enterrados en el cementerio civil de Valencia para "evitar que entre la excavadora".

En la misma línea, la escritora indicó que todos los años visitaba la tumba de sus abuelos y comentó que después de "estar durante 30 años las tumbas en buen estado", en 2002, descubrió que había desaparecido y que el entorno en el que se encontraba había pasado a ser "un territorio allanado, roto y destruido". Agregó que tenía "conocimiento de que había unas manos desaparecidas" pero que no sabía a quien pertenecían y que ella también reclama un poema suyo que había sobre el sepulcro de sus abuelos.

Rubio señaló que a partir de ahí comenzó, "en solitario", a "llamar a todas las puertas" y a trabajar para conocer los motivos y recuperarla y destacó que sus demandas se unieron en 2005 a las del Fòrum per la Memòria y a la de otras personas que demandaban también recuperar las tumbas de sus familiares. Consideró un "acto perverso" que las tumbas se hayan quitado "sin comunicarlo" a los allegados, recordó que el Código penal castiga el "allanamiento y profanación de sepulturas" y afirmó que estas cuestiones "requieren la intervención de expertos jurídicos".

Por su lado, Matías Alonso resaltó que "todas las fosas comunes del cementerio de Valencia --independientemente del espacio en el que estén-- necesitan un tratamiento que asegure la dignidad y memoria de todos los que están allí". Por lo que respecta al camposanto civil manifestó que se debe "llamar la atención" para "encontrar y colocar todos los restos que puedan existir" y recuperar este espacio como "un jardín de la memoria".

Alonso indicó que el respeto de los restos "no es un tema de etiquetas políticas" y apuntó que "toda la sociedad valenciana está representada en el cementerio" y ha sido "gravemente ofendida por la forma en la que el PP ha tratados a los difuntos". Resaltó que el hallazgo de las manos de la tumba de Carmen Caudet muestran que "la realidad desmiente al PP" y los "senderos por los que quiere atajar su responsabilidad" respecto a los restos del cementerio de Valencia y criticó que los restos de las tumbas estén "en el vertedero".

COMISION DE ESTUDIO

Fanny Rubio destacó que el cementerio civil es en la historia "una isla de libertad" porque en él descansan librepensadores y laicos, masones y personas de diferentes confesiones, judíos y evangelistas, entre otros. Pidió que en Valencia, "como en todas partes", se respete el cementerio civil y recordó que en esta ciudad están enterrados en este espacio personajes como Vicente Blasco Ibáñez o la viuda de Pablo Iglesias, Amparo Meliá.

El catedrático Joan Oleza demandó también que se reúnan las restos del cementerio civil para ponerlos en "mejores condiciones" y "reparar la dignidad" de los enterrados allí y de los represaliados en la guerra. El profesor anunció la creación por parte del departamento de Historia Contemporánea de la Univeristat de Valencia de una comisión de estudio para investigar los restos de víctimas del Franquismo y el contenidos de las fosas comunes.

Juan Antonio Sánchez, por su lado, lamentó la "violación de sentimientos de las personas" y que el "gobierno local" ha "avasallado" el derecho de los ciudadanos de decidir "el final de sus seres más queridos" apropiándose de "los medios que el pueblo le ha dado para el bien común".

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