La ley de ordenación del territorio dejará la aprobación definitiva de planes urbanísticos en manos de los municipios

Actualizado 13/07/2012 16:42:24 CET

Bonig: "No se legalizará nada ilegal"

VALENCIA, 13 Jul. (EUROPA PRESS) -

La consellera de Infraestructuras, Territorio y Medio Ambiente, Isabel Bonig, ha anunciado este viernes la aprobación por parte del Pleno del Consell del anteproyecto de ley de ordenación del territorio, urbanismo y paisaje que "dejará la aprobación definitiva de planes urbanísticos en manos de los municipios", pero siempre bajo el control autonómico sobre los elementos estructurales del modelo territorial.

Así lo ha dado a conocer en rueda de prensa junto al vicepresidente de la Generalitat, José Císcar, tras la celebración del Pleno del Consell, que en este ocasión se ha celebrado en Peñíscola (Castellón).

Bonig ha explicado que, con el objetivo de "evitar el solapamiento de competencias", el texto modifica el procedimiento actual de aprobación de los planes de naturaleza urbanística en dos fases: autonómica y local, distinguiendo entre plan general estructural y el pormenorizado.

De este modo, Conselleria marcará las directrices del desarrollo genérico del territorio y las "grandes manchas" urbanizables en una Memoria Ambiental y Territorial que será "preceptiva y de obligado cumplimiento" para los ayuntamientos, pero después, "la adaptación el plan de ordenación pormenorizada, es decir, el uso que se hagan de esos suelos --terciario, residencial,...-- será competencia de los ayuntamientos".

En concreto, los municipios remitirán al Gobierno autonómico "hacia donde quieren crecer, Conselleria emitirá documento de referencia con límites que no puede traspasar y condicionantes, entonces el ayuntamiento elaborará su proyecto con participación pública y después Conselleria emitirá la memoria que trasladará al ayuntamiento. Éste aprobará su plan y lo publicará", ha detallado Bonig.

De este modo se "agilizan extraordinariamente" los trámites y se "evitan duplicidades", ha destacado.

Tras la aprobación hoy de este anteproyecto de ley de ordenación del territorio, urbanismo y paisaje se abre ahora un proceso de participación y consulta pública previo a su aprobación como proyecto de Ley. El texto se enviará a más de 200 organizaciones sindicales, ecologistas y políticas para que puedan formular alegaciones y sugerencias, en un plazo que concluirá el próximo 30 de septiembre.

Igualmente, el Consell recabará los dictámenes del Consejo de Asesoramiento y Participación en materia de Medio Ambiente, del Consejo Económico y Social y del Consell Jurídic Consultiu.

"SIMPLIFICACIÓN" EN UN 77%

Con esta reforma legal se "simplifican" el procedimiento y se propone una tramitación ambiental y urbanística "sencilla y unificada" que reduce a una cuarta parte el número de disposiciones legislativas del sistema actual en un 77%, hasta pasar de unos 1.200 artículos a 273.

Para ello, refunde cinco leyes: la Ley Urbanística Valenciana, la Ley de Ordenación del Territorio y Protección del Paisaje, la Ley del Suelo No Urbanizable, y la Ley Reguladora de los Campos de Golf en la Comunitat Valenciana. A su vez, deroga el Reglamento de Ordenación y Gestión Territorial y Urbanística, y el Reglamento del Paisaje, y viene a refundir las novedades introducidas por la Ley de Medidas Urgentes de Impulso a la Implantación de Actuaciones Territoriales Estratégicas.

La reforma legislativa se adapta a la Ley de Evaluación Ambiental Estratégica, que pasa a ser el marco en el que se integrará la tramitación de todos los planes y programas con incidencia significativa en el medio ambiente y en el territorio, pero no como un proceso separado de la tramitación del plan, sino como la forma de fijar sus contenidos desde el principio.

La voluntad de la nueva norma, ha insistido Bonig, es incrementar "la seguridad jurídica, clarificar el marco legal, aumentar la transparencia y las condiciones de igualdad en su elección y de los derechos de los propietarios y sus relaciones con el urbanizador".

Así todos los agentes con capacidad para operar en el territorio conocerán desde el principio las "reglas del juego" y los requisitos funcionales que deberán introducirse en la elaboración de los planes urbanísticos, territoriales y sectoriales, con lo que "quedará poco margen para su interpretación arbitraria".

"Todos estos agentes dispondrán de la misma información, que será estandarizada y accesible y, en consecuencia, tomarán sus decisiones con la máxima certidumbre", ha incidido.

LA REHABILITACIÓN FRENTE A LA EXPANSIÓN

Además, el anteproyecto de ley "prioriza las intervenciones en la ciudad construida, apostando por la rehabilitación y renovación frente a nuevos desarrollos de suelo". La idea es "regenerar el espacio urbano, las áreas degradadas" y "que los propietarios de fincas o solares se incorporen" a la planificación urbanística.

En este sentido, Bonig ha puntualizado que mientras la norma ve de 2005 ser una "ley expansiva", ahora la legislación pretende "rehabilitar los cascos", cosa que "conlleva menor coste pero es importante para nuestra trama urbana".

En cuanto a los núcleos diseminados, el anteproyecto de ley de ordenación del territorio, urbanismo y paisaje interviene para intentar resolver su problemática y facilitar pequeños desarrollos urbanísticos en los municipios del mundo rural.

"No se va a legalizar nada ilegal" ha querido dejar claro Bonig, pero sí "dotar de ciertos servicios mínimos" a los núcleos diseminados consolidados, ha puntualizado.

Por último, la consellera ha apuntado que el texto, que se pretende llevar a la UE como "pionero" en legislación ordenación del territorio sostenible, introduce concepto de 'infraestructura verde' para los ""corredores verdes en cuenta a la hora de la planificación".