El Libro Blanco de Vivienda valenciano marca la 'hoja de ruta' para "desmercantilizar, socializar y resituar" el sector

Presentación Libro Blanco de Vivienda Comunitat Valenciana
EUROPA PRESS
Publicado 12/07/2018 16:44:33CET

El documento hace un diagnóstico de la realidad valenciana y propone medidas como la creación de una 'Oficina de Inclusión Residencial'

VALÈNCIA, 12 Jul. (EUROPA PRESS) -

La consellera de Vivienda, Obras Públicas y Vertebración del Territorio, María José Salvador, ha presentado este jueves el 'Libro Blanco de la Vivienda Comunitat Valenciana', un documento que analiza la situación del sector en la región y propone una batería de 53 actuaciones concreta enmarcadas en 17 líneas de acción y siete ejes estratégicos con el objetivo de "marcar un antes y un después" en esta materia.

Con medidas como la creación de una Oficina de Inclusión Residencial o una Agencia de Coordinación de Políticas de Vivienda pretende contribuir a "desmercantilizar, socializar y resituar" el sector para garantizar el derecho de los valencianos a una "vivienda asequible, digan y adecuada a cada persona".

Así lo ha resaltado Salvador, durante la presentación del ejemplar --que se ha elaborado durante dos años--, en un acto junto al ex director ejecutivo del Programa de Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos, (ONU-HABITAT), Joan Clos; la directora del Instituto Valenciano de la Edificación (IVE), Begoña Serrano; la directora general d'EVha, Helena Beunza; y el nuevo director general de Vivienda, Rafa Briet.

La consellera ha explicado que cuando llegó al Gobierno valenciano hace tres años "estaba todo por hacer en política de vivienda". Ahora, el Libro Blanco marcará una hoja de ruta de cara al futuro que "parte del principio de que toda política de vivienda es una política social y, como tal, debe ser una herramienta que propicie la cohesión social, la justicia habitacional y la ocupación sostenible del territorio", ha remarcado.

En este sentido, la titular de Vivienda ha abogado por políticas de vivienda con un "enfoque integrado que abarque desde cuestiones como evitar o paliar los desalojos forzados, hasta promover el acceso a la vivienda de las personas que, por sus ingresos u otras circunstancias, no pueden acceder en las condiciones que el mercado establece".

En este contexto, el Libro Blanco de la Vivienda establece las directrices de la futura política de vivienda de la Generalitat, un plan estructural y estratégico de largo recorrido que incluye recomendaciones relativas a la creación de organismos e instituciones estables dotadas de capacidad de gestión en cuestiones concretas involucradas en la política de vivienda, intervención en el parque de viviendas, medidas sociales y financieras.

NUEVOS ORGANISMOS Y FUNCIONES

Así plantea por ejemplo crear una 'Oficina de Inclusión Residencial' que recabará información sobre exclusión residencial y coordinará los diferentes organismos implicados para garantizar una labor ágil y efectiva.

También señala la necesidad de contar con una 'Agencia de Coordinación de Política de Vivienda' que pueda hacer seguimiento y evaluación de las políticas de vivienda, así como emprender con garantías las labores de coordinación de las acciones llevadas a cabo. Un órgano consultivo y de participación ciudadana en materia de vivienda que constituya el escenario propicio para una comisión permanente formada por representantes de la administración local y autonómica, organismos y empresas públicas y entidades sociales.

Además, otorga a las 'Oficinas Locales de Vivienda' la capacidad de crear y gestionar los registros de viviendas y de demandantes a través de un procedimiento de inscripción unificado con el autonómico y señala que podrán mediar en los procesos de compra-venta o alquileres aportando transparencia y garantías al proceso.

En definitiva, ha destacado Salvador, "presenta un amplio abanico de maneras de abordar el problema de la vivienda en la sociedad actual que pretende entenderse como un conjunto y orienta la mirada hacia las personas concretas y los diferentes grupos sociales más vulnerables".

El documento se estructura en un apartado de análisis y diagnóstico, un marco estratégico y un bloque final prepositivo de líneas de acción.

A MENOS INGRESOS, VIVIENDAS CON MÁS DEFICIENCIAS

El bloque 'Análisis y diagnóstico' realiza una radiografía del parque residencial para conocer las necesidades habitacionales, desde la perspectiva de la función social de la vivienda, la calidad constructiva y cualidad funcional y espacial, y el acceso a la vivienda.

Este bloque identifica una serie de "deficiencias" en diferentes ámbitos relativos a la vivienda, de tipo infraestructural, social y administrativo, que advierte que a lo largo de la presente década, un tercio del parque de viviendas alcanzará los 50 años de antigüedad.

Según del documento, existe un número significativo de viviendas principales con carencias de calidad que afectan a aspectos esenciales para la habitabilidad, una situación que se presenta con más frecuencia en hogares con bajos ingresos, así como en los hogares de alquiler. Por ejemplo, el 17% de hogares ha tenido problemas de filtraciones de agua, goteras o humedades; el 9,3% problemas de moho; o el 24% grietas o fisuras en la vivienda o en el edificio, entre otras deficiencias.

Casi una cuarta parte de los hogares en edificios con tres o más pisos (23,8%) no dispone de ascensor y únicamente el 35,4% de hogares que cuentan con un miembro con movilidad reducida o mayor de 65 años dispone de vivienda adaptada a sus necesidades.

Sin embargo, una parte importante de los hogares cuya vivienda presenta carencias de calidad no manifiesta demanda de rehabilitación ni de cambio de vivienda, es más, se observa un descenso de la demanda de rehabilitación desde 2009, coincidiendo con la crisis económica.

Además, en el libro se apunta que el 24,2% de los hogares sufre molestias por ruidos, el 13,3% malos olores, un 12,3% un problema de falta de luz natural importante.

Advierte también que los hogares en alquiler están "amenazados" por la emergencia habitacional debido a la reducción de la oferta y la "práctica desaparición de la oferta asequible". Y es que los precios crecieron un 10% en el último año, un 27% en los últimos tres años, por encima de la media nacional (un 9% y un 20%, respectivamente).

En el caso de las viviendas en propiedad, durante los últimos 30 años el precio se ha duplicado con respecto a los ingresos de los hogares y mantiene una tendencia al alza.

AUMENTAR EL PARQUE PÚBLICO DE VIVIENDA Y EL ALQUILER ASEQUIBLE

El capítulo 'Marco estratégico' propone tres reflexiones sobre la mirada contemporánea a la vivienda que quieren ser sintetizadas en el concepto de "equidad habitacional", en base al cual se establecen tres principios que deberían regir las políticas de vivienda: desmercantilizar la vivienda, socializar la vivienda y resituar la vivienda.

Por último, propone una 53 actuaciones enmarcadas en siete ejes estratégicos para: garantizar el acceso a la vivienda, fomentar la vivienda a precios controlados en régimen de alquiler, movilizar las viviendas deshabitadas, impulsar la mejora de la calidad y las condiciones de las viviendas, propiciar un entorno inclusivo, adaptar la vivienda a las nuevas necesidades y mejorar la gestión, la coordinación y la información.

Entre estas actuaciones resalta la necesidad de aumentar el parque público de vivienda, hoy en día "claramente insuficiente" para atender a las personas en situación de vulnerabilidad o en procesos de exclusión residencial, movilizar la vivienda privada hacia el alquiler asequible por medio de la colaboración público-privada y la promoción de fórmulas alternativas de acceso al alquiler como las cooperativas o la masovería.