Un meteorito, un pterosaurio y otras "joyas" de pasado en el nuevo Museo de Historia Natural de la Universitat

Museu d'Història Natural de la UV
UV
Publicado 15/02/2018 14:25:37CET

VALÈNCIA, 15 Feb. (EUROPA PRESS) -

La Universitat de València ha abierto las puertas de su Museo de Historia Natural, una "joya" que sirve de punto de encuentro de los elementos más relevantes de sus 32 colecciones científicas con centenares de miles de ejemplares, al tiempo que ofrece un valioso patrimonio cultural y científico a la sociedad valenciana.

El Museo de la Universitat de València: Història Natural M[UV]HN (#MUVHistoriaNatural), situado en la plaza central del campus de Burjassot --en concreto, en la calle del doctor Moliner, 50--, ha sido inaugurado este jueves por el rector, Esteban Morcillo, que ha estado acompañado, entre otros, por el secretario autonómico de Cultura, Albert Girona; y el presidente de la Diputación de Valencia Jorge Rodríguez. En el acto también ha estado presente el decano de la Facultad de Ciencias Biológicas, Javier Lluch.

Tanto Esteban Morcillo como Javier Lluch han apuntado que en este caso "no se puede hablar de un nacimiento sino de un renacimiento del antiguo gabinete de Historia Natural que ya en el año 1932 estaba considerado como el segundo mejor de España".

El máximo responsable de la UV se ha referido al museo como "una joya que ha sido posible gracias a la coordinación de los vicerrectorados de Cultura, Investigación e Infraestructuras de la Universitat". Lluch, además, ha recordado que este museo "muestra una pequeña parte del legado que tiene la Universitat", y como ejemplo ha explicado que sólo muestra el 5% de los fondos de la Universitat en Zoología.

Por su parte, Albert Girona ha destacado la importancia de que este nuevo espacio forme parte de la Xarxa de Museus de la Generalitat. Para Girona "hay museos de continente y otros de contenido y este es de contenido. La Universitat ha sabido realizar un museo que tiene un relato que es un referente para las valencianas y los valencianos".

La Diputación de València se ha implicado en la puesta en marcha del nuevo Museo de Historia Natural de la Universitat con una aportación de 100.000 euros que refuerza la colaboración de ambas instituciones en la vertebración del territorio y la transferencia del conocimiento. En palabras del presidente, Jorge Rodríguez, "este nuevo espacio de divulgación demuestra el potencial y la necesidad de que exista colaboración entre las administraciones públicas para, como en este caso, recuperar los importantes fondos del antiguo Museo de Historia Natural y acercar a la sociedad valenciana este importante patrimonio científico".

En esta línea del acercamiento comarcal la directora del Museo de Historia Natural, Anna García, --que ocupa el cargo de manera provisional hasta que se cree el puesto de dirección técnica-- ha avanzado que se están recibiendo ya peticiones de institutos de toda la provincia para realizar visitas organizadas y llevar una muestra itinerante.

La mayor parte de fondos proceden del antiguo Museo de Geología de la Universitat. Algunos de estos ejemplares formaban parte del Gabinete o Museo de Historia Natural de la Universidad de Valencia, que albergó el patrimonio científico de la Universitat desde la segunda mitad del siglo XIX hasta que un devastador incendio en mayo de 1932 lo destruyó por completo, acabando así con buena parte de las colecciones. La peculiaridad de ser un Museo Universitario, es que los ejemplares que se encuentran expuestos suponen una fracción muy pequeña respecto a los fondos en general que custodia la propia institución.

El Museo de Historia Natural de la Universidad de Valencia de 1932 fue el segundo centro patrimonial y científico de España (únicamente detrás del Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid) estaba ubicado en la planta principal del ala sur del edificio histórico de la Universitat, actual Centre Cultural La Nau. De aquella catástrofe solo pudieron rescatarse algunos ejemplares zoológicos y botánicos que la Universidad había ido recopilando a lo largo de cinco siglos, pero los fondos geológicos y paleontológicos se perdieron. Los ejemplares zoológicos taxidermizados se exponen ahora en la sala de zoología del nuevo museo, recuerda la institución académica a través de un comunicado.

Con una superficie de más de 900 m2, el edificio consta de dos plantas al servicio de los tres principios básicos de un museo: exposición, docencia e investigación. En la planta baja, se presentan las exposiciones permanentes y especializadas en tres espacios.

En primer lugar, está el hall de entrada, donde se encuentra una de las piezas emblemáticas, la reconstrucción de un pterosaurio. En el ala izquierda se ubica la sala de zoología, que recoge la colección histórica de animales taxidermizados, principalmente aves. En la misma sala se pueden observar también diversos esqueletos de animales realizados mayoritariamente como trabajos docentes y que sirven como ejemplares de comparación.

En el ala derecha se encuentra la sala de exposición de geología y paleontología. Dentro de esta sala hay un recinto donde se puede visitar "el meteorito". Dentro de la misma sala, además de la exposición de fósiles, también se podrán visitar sendas colecciones de minerales y rocas, organizados de manera didáctica, así como una vitrina con minerales fluorescentes.

La sección de laboratorios (para la conservación e investigación), la integran cuatro salas. El museo también se prolonga por los exteriores del edificio con un recorrido didáctico a través de un jardín de botánica y un jardín geológico. Este último, se está iniciando en estos momentos y hasta la fecha está integrado por tres rocas representativas de la Comunidad Valenciana.

PIEZAS EMBLEMÁTICAS

Entre las piezas emblemáticas del museo destaca un meteorito, bautizado oficialmente como "Valencia". Tiene un peso de 33,5 kg y una edad de formación cercana a los 4.600 millones de años. El Comité de Nomenclatura de Meteoritos de la Sociedad Meteorítica, que es la organización internacional encargada de reconocer y registrar todos los meteoritos conocidos, lo aprobó como tal en 1997.

Otra de las piezas fundamentales es la reconstrucción de un pterosaurio, uno de los primeros vertebrados en conquistar el aire en la Era Mesozoica (228 a 66 millones de años). La Universitat conserva en este museo fósiles de esta especie y gracias a la realidad aumentada el público podrá observar el aspecto y vuelo de este singular reptil.

En el museo también se hallan depositadas varias huellas de tortuga primitiva del Triásico Superior que un equipo de Paleontólogos de la Universitat de València ha descubierto en tres afloramientos en la provincia de Valencia. Este hallazgo supone uno de los registros más antiguos de estos vertebrados en el mundo, ya que se remontan a hace más de 227 millones de años, y amplía el conocimiento sobre la evolución y diversificación del grupo en relación con el medio acuático.