Nace la Red de Fundaciones y Asociaciones de Mujeres Supervivientes para construir una "sociedad igualitaria"

 

Nace la Red de Fundaciones y Asociaciones de Mujeres Supervivientes para construir una "sociedad igualitaria"

Nace la Red de Fundaciones y Asociaciones de Mujeres Supervivientes
EUROPA PRESS
Actualizado 17/12/2013 22:26:44 CET

VALENCIA, 28 Nov. (EUROPA PRESS) -

Un total de 10 asociaciones de mujeres maltratadas de España han constituido este jueves en Valencia la Red de Fundaciones y Asociaciones de Mujeres Supervivientes (RAMMAS) con el objetivo de "potenciar la voz de las mujeres supervivientes como agentes de cambio social" para construir "una sociedad igualitaria".

Ana Bella, la presidenta de la Fundación que lleva su nombre y promotora de esta iniciativa, ha explicado que trabajan para que las mujeres maltratadas "ayuden a otras con su solidaridad, testimonio positivo, ejemplo, tiempo y sobre todo nuestra empatía". "Buscamos que rompan su silencio y comiencen una nueva", ha señalado.

Así, otras asociaciones "vieron también necesidades en sus comunidades de ser agentes de cambio, no sólo de protestar sino también de actuar para trabajar para construir una sociedad en igualdad, libre de violencia para la mujer".

Al respecto, ha recalcado que las mujeres "no son el problema, sino que pueden ser parte importante de la solución". Por ello, quieren generar "un efecto multiplicador" para que las mujeres maltratadas "escuchen nuestra voz y se atrevan a romper el silencio y denuncien porque hay otra alternativa a la muerte que es la vida".

La fundación Ana Bella ayuda a una media de 1.200 mujeres al año. De este modo, ha explicado que "allí donde hay una mujer maltratada hay una voluntaria para acompañarla ya que, muchas veces, por culpa del maltrato, se quedan incluso sin amiga ni familia". Por ello, "las acompañamos en su comienzo de una vida nueva". Así, ha recalcado que "se puede salir adelante".

Bella ha señalado que uno de los aspectos esenciales de la labor de la Fundación es ayudarlas en su formación para que puedan incorporarse al mundo laboral". De hecho, este año 169 mujeres han sido embajadoras de Danone y han demostrado su valía dentro de la empresa. "No queremos que se nos contrate por ser víctimas de la violencia, pobrecitas vamos a darles una discriminación positiva", sino que "queremos que se nos contrate como hace Danone, te contratamos porque sois mujeres supervivientes y podéis ser un valor para nuestra empresa", ha explicado.

RECLAMAN LLAMARSE "SUPERVIVIENTES"

Al respecto, ha explicado que precisamente una de sus reclamaciones es que las autoridades las llamen 'supervivientes' ya que si bien es cierto que en un primer momento son "víctimas y necesitan la ayuda de la sociedad para salir de la violencia", una vez se ha salido "el que se nos siga llamando víctimas es un rol que se nos queda como un estigma y tenemos una doble victimización que nos conduce a la exclusión social". Por contra, si en todas las medidas que realicen se les llamara supervivientes "la gente nos dejaría de ver con el ojo morado y nos verá como un igual".

Asimismo, ha reclamado a las autoridades que se las "escuche" y se les consulte antes de tomar cualquier iniciativa y legislar una nueva medida. "Una de cada 10 mujeres hemos sufrido violencia a lo largo de nuestra vida y no se puede generalizar, sino que se nos tiene que escuchar para que las medidas sean más eficientes", ha solicitado. Al respecto, ha considerado que la legislación "ha cambiado" y las medidas actuales son "suficientes", pero "ahora falta aplicarlas".

TESTIMONIO

Por su parte, Ana María, una de las mujeres víctimas de la violencia, ha reclamado un cambio de la ley para que penalice también el maltrato psicológico porque "aunque lo demuestres, no te hacen caso hasta que hay sangre". Así, ha narrado que pasó 15 años con su maltratador, su pareja de hecho, con quien tuvo dos hijas. Cuenta que los primeros años era "encantador, el padre que toda mujer quiere para sus hijas", pero que poco a poco le fue "anulando" hasta "llegar a un punto que estás tan mal, tan mal que necesitas salir". "Cuando reúnes las fuerzas para salir de esta situación es que ya no puedes más", ha constatado.

Así, ha recordado que era un maltratador psicológico y los últimos cinco años era "una lucha continua" cuando dejó de ser "una mujer sumisa". Primero, ha relatado, era maltratos psicológicos pero "muy disimulados" y cuando quiso tener voz propia pasaron a ser "muy agresivos" hasta que llegaron a ser físicos cuando se decidió a divorciarse hasta el punto de que casi le cuesta la vida. Sus hijas, entonces de 10 y 13 años, le decían "'mamá dejalo, no podemos más'". Pero consiguió divorciarse y comenzar una nueva vida. "Claro que hay esperanza, que denuncien, que hay una vida", ha recalcado

Del mismo modo, Montse, sufrió los maltratos durante cinco años con el padre de sus tres hijos. "Todos los días recibía maltrataos físicos y psicológicos y ya no podía más", ha rememorado. Presentó una primera denuncia, que retiró, un "grave error" que pide a todas las mujeres que no cometan, y finalmente se atrevió a denunciarlo a pesar de por ello tuviera que marcharse durante 10 años de su tierra porque sentía "miedo". "Pero poco a poco fui superándolo y ahora puedo pasear sin mirar atrás", relata.

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