El párroco de l'Alfàs del Pi se retracta de sus acusaciones a la Iglesia ante el Obispado y pide perdón

Publicado 28/02/2018 19:07:42CET

ALICANTE, 28 Feb. (EUROPA PRESS) -

El párroco de l'Alfàs del Pi (Alicante) se ha retractado de las acusaciones que vertió contra la Iglesia a través de su cuenta personal de la red social Facebook y, según un comunicado hecho público por la Diócesis de Orihuela-Alicante, pide perdón por su comportamiento.

El escrito del Obispado, remitido este miércoles, transcribe la rectificación enviada por el párroco Miguel Ángel Schiller y que consta de cuatro puntos. En ellos, pide perdón "por el daño" que sus afirmaciones "y el lenguaje empleado han causado a la Iglesia, a mis compañeros sacerdotes y a cuantas personas haya ofendido".

También se retracta "públicamente" del contenido de las citadas afirmaciones "así como del lenguaje expresado". Asimismo, puntualiza que "la Santa Madre Iglesia jamás ha sido un negocio corrupto" y que "no todos los cardenales, obispos y sacerdotes son pederastas y corruptos".

En la transcripción, Schiller pide perdón al tomar conciencia de que sus afirmaciones han sido "impropias" y han causado "dolor y escándalo" por lo que ruega acogerse "a la misericordia" de Obispado.

La carta fue recibida el pasado día 8 por el vicario general y fue valorada los días 13 y 20 por el Consejo Episcopal y el Consejo de Asuntos Jurídicos que finalmente han decidido hacerla pública.

Todo ello, después de que el párroco fuera requerido por la Diócesis nada más tener conocimiento de sus declaraciones y fuera reprendido y amonestado bajo advertencia de que si se volvían a repetir "comportamientos semejantes" se enfrentaba a penas canónicas y a la posible "suspensión temporal del ejercicio de su ministerio público".

El pasado 18 de enero el párroco utilizó su perfil personal de Facebook para arremeter contra los casos de pederastia de la Iglesia afirmando que quería "darse de baja de este negocio corrupto que es la Iglesia" y pidiendo que los sacerdotes pasaran una revisión psiquiátrica, sobretodo cuando traten con menores.

Asimismo y ante un mensaje en el que se le precisaba que una cosa era la Iglesia y otra los eclesiásticos, Schiller respondía: "No pasa nada... tengo el culo blindado. Cardenales pederastas y homosexuales, notarios, constructores... etc; lo dicho, del culo blindado. Me quiero ir a mi casa". También aseguró que nunca se había prostituido "por un cargo u honor clerical" porque era "un puto trabajador de a pie".