Las piscinas de uso colectivo deben disponer de botiquín con equipo de respiración artificial y primeros auxilios

Actualizado 10/07/2006 13:37:02 CET

VALENCIA, 10 Jul. (EUROPA PRESS) -

Las piscinas de uso colectivo deben disponer de un botiquín que incluya "como mínimo una camilla basculante, un equipo de respiración artificial con accesorios adecuados para niños y adultos, y material de primeros auxilios", indicaron hoy fuentes de la Unión de Consumidores.

Además, estas piscinas también deberán contar con un teléfono y tener expuesto "en un lugar bien visible" información de los servicios de urgencia, centros de salud, y de asistencia hospitalaria más cercanos, y servicios de ambulancias.

Las piscinas cuya superficie de lamina de agua esté comprendida entre 200 y 500 metros cuadrados, deberá contar con al menos un socorrista, y con dos las piscinas con superficie entre 500 y 1.000 metros cuadrados de lámina de agua, informaron las mismas fuentes, quienes aseguraron que "es obligatorio la presencia de todos los socorristas durante el horario de funcionamiento".

La piscina infantil, concebida para niños menores de seis años, debe estar en un recinto separado de la de los adultos, con algunas particularidades que "especialmente se refieren a la profundidad, ya que deberán tener un máximo de 30 centímetros, y a las pendientes, nunca superiores al 10 por ciento".

Las escaleras, trampolines y palancas serán de material inoxidable, de fácil limpieza y desinfección y antideslizantes. Se instalará una escalera de acceso a la piscina cada 20 metros, y serán obligatorias en los cambios de profundidad.

Por su parte, el agua debe estar "en perfectas condiciones fisicoquímicas y bacteriológicas", así como debe ser filtrada y desinfectada, y "no será irritante para la piel, ojos o mucosas". Para ello, "al menos dos veces al día, durante la apertura y en el horario de máxima concurrencia se debe anotar el ph y miligramos por litro de desinfectante, y la cantidad de agua depurada y agua nueva renovada en cada piscina".

La asistencia sanitaria de los parque acuáticos debe estar atendida por un médico y un ATS, y debe disponer de un servicio de ambulancias propio o concertado. En los parques acuáticos, además de socorristas, deben haber monitores, "como mínimo uno al inicio de cada atracción, que deberán velar por la correcta utilización de las atracciones". El número de socorristas que debe estar vigilando, por la seguridad, dependerá de las características de la atracción acuática, y siempre estarán comunicados con los monitores y con el servicio médico.

Los usuarios de las piscinas y de los parques acuáticos deben mantener un comportamiento cívico, seguir las instrucciones de los socorristas y en su caso de los monitores, así como cumplir las normas que contenga el reglamento de régimen interno, que estarán expuestas al público, concluyeron las mismas fuentes.

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