Sanidad financia el 100 por cien de los cinco principios activos tuberculostáticos usados para el tratamiento

Actualizado 18/06/2006 20:09:40 CET

VALENCIA, 18 Jun. (EUROPA PRESS) -

La conselleria de Sanidad financia el 100 por cien de los cinco principios activos tuberculostáticos usados en el tratamiento de la enfermedad --la rifampicina, la rifabutina, la isoniazida, la pirazinamida y el etambutol-- y prescritos en la receta oficial con el indicativo 'Exento de Aportación', según informaron hoy fuentes de la Generalitat.

Así, un total de 314 oficinas de farmacia de la Comunitat Valenciana participan en el programa de Tratamiento Directamente Observado (TOD) de la conselleria de Sanidad, de tal forma que son 206 las farmacias que participan en la provincia de Valencia, 78 las oficinas de Alicante y 30 las de Castellón, mientras que un total de 342 farmacéuticos participan en esta iniciativa, ya que, según las mismas fuentes, en una misma farmacia pueden colaborar el titular y los adjuntos.

El conseller de Sanidad, Rafael Blasco, explicó, en este sentido, que el objetivo de este programa es "asegurar la adherencia al tratamiento farmacológico de los pacientes tuberculosos con riesgo de incumplimiento mediante la intervención activa del farmacéutico, que observa directamente y registra la toma de medicación por parte del paciente en una pauta terapéutica intermitente de dos veces por semana".

Asimismo, añadió que a través de esta medida "se pretende evitar la interrupción prematura del tratamiento de este tipo de pacientes, su administración irregular o la supresión de algún fármaco sin la sustitución adecuada, ya que son la principal causa de fracaso del tratamiento, favoreciendo la aparición de resistencias secundarias"

Según fuentes del Consell, el mal cumplimiento de la prescripción terapéutica puede provocar en la mayoría de las enfermedades que el enfermo no mejore de su sintomatología o no se cure, pero en la tuberculosis el tratamiento irregular añade el riesgo de que se generen resistencias irreversibles a alguno de los fármacos y de que se mantenga la capacidad de contagiar a otras personas.

Por otra parte, la Conselleria destinará durante este año un total de 200.000 euros a este programa dirigido a pacientes con tuberculosis, de cuyo total de la inversión, 112.000 euros se destinaron a la provincia de Valencia, 24.000 euros a Castellón y 64.000 euros a la provincia de Alicante.

Las mismas fuentes indicaron que este departamento firmó desde 2002 diversos convenios de colaboración con los tres Colegios Oficiales de Farmacia (COF) de la Comunitat Valenciana, que se renovaron anualmente en años posteriores, a través de los que se establece una colaboración entre médico, farmacéutico y paciente y se estipula el pago de 53.06 euros mensuales por paciente a la farmacia que supervisa su tratamiento.

Según las mismas fuentes, la participación de los farmacéuticos se realiza de forma voluntaria, cuya función consiste en informar con una periocidad mensual al facultativo de todas las incidencias que observen en en los pacientes asignados.

Asimismo, las oficinas de farmacia participantes presentan al COF correspondiente una hoja de seguimiento cumplimentada y firmada por el paciente, junto con una relación de las farmacias y números de tratamientos supervisados. A su vez, y con igual periodicidad, las mismas instituciones las remiten a la correspondiente dirección territorial de la conselleria de Sanidad.

ALTA HOSPITALARIA

Por otro lado, cuando se produce el alta hospitalaria de un paciente tuberculoso y si éste cumple alguno de los criterios de inclusión en el grupo de riesgo de incumplimiento, será remitido al trabajador social para incluirlo en el programa y le ofrecerá la lista de farmacias participantes para que él mismo la elija.

Fuentes de la Generalitat aseguraron que los pacientes a los que se dirige este programa son aquellos que manifiestan ser incapaces de llevar un régimen terapéutico de forma continuada o con mal cumplimiento previo, los usuarios de sustancias psicoactivas --alcohol, benzodiazepinas, heroína, entre otros-- y personas con trastornos mentales o psíquicos.

Por su parte, el farmacéutico informará al paciente sobre su enfermedad, supervisará su tratamiento y solucionará los posibles problemas que aparezcan según un protocolo establecido.

El tratamiento en la farmacia está basado en la administración de tuberculostáticos dos veces por semana, siendo la duración total del tratamiento de seis meses o de nueve meses en los pacientes VIH positivo.

De este modo, el titular de Sanidad señaló que las ventajas de la implicación del farmacéutico son "la cercanía geográfica y accesibilidad para el paciente, el estudio completo y comparado de toda la medicación que recibe y la prevención y solución de los posibles problemas relacionados con los medicamentos".

Durante el año 2005, el 35 por ciento de los pacientes que participaron en el programa de TDO terminaron el tratamiento, el 27 por ciento lo continúa y el 15 por ciento lo abandonó, mientras que el resto de pacientes o bien fue derivado o requirió un ingreso hospitalario temporal, concluyeron las citadas fuentes.