El TSJCV ratifica el despido de un director de banco que aprobó operaciones para uso particular y firmó por terceros

Actualizado 20/05/2013 15:51:07 CET

VALENCIA, 20 May. (EUROPA PRESS) -

La sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV) ha ratificado el despido de un hombre, director de oficina de una entidad bancaria, que aprobó varias operaciones para uso particular, hizo firmas en nombre de terceros y también otorgó préstamos a familiares sin pasar por riesgos, según consta en una sentencia facilitada por el tribunal valenciano.

De esta forma, el tribunal desestima el recurso interpuesto por este hombre, R.S.G., contra la sentencia dictada por un juzgado de lo Social de Valencia, y declara la procedencia del despido, con fecha 3 de enero de 2012, sin derecho a indemnización ni a salarios de tramitación.

El hombre prestaba sus servicios en el banco desde el 21 de febrero de 2007, como director de oficina, en una sucursal de la calle Barón de Cárcer. Tenía contrato indefinido y un salario mensual con inclusión de prorrata de pagas extras de 5.613,29 euros.

En octubre de 2011, la empresa notificó al empleado que a raíz de la intervención que realizaba la Auditoría Interna en la oficina se habían puesto de manifiesto "determinadas irregularidades" en su actuación que podían ser constitutivas de "incumplimientos laborales", por lo que acordaba la suspensión cautelar de sus servicios hasta que concluyera la auditoría.

Ese mismo día, se mantuvo una reunión en el centro de trabajo entre el hombre, el director de zona y dos miembros del Departamento de Auditoría, para aclarar estas "irregularidades". En este encuentro, se informó al director de reintegros efectuados en cuentas de determinados clientes, con firmas que ofrecían "dudas razonables" con la indubitada; de la existencia de ingresos efectuados en cuentas de clientes; y de un exceso de facultades en la concesión de dos préstamos a su hermana, según la normativa interna de la empresa; entre otros.

En noviembre del mismo año, la empresa elaboró un informe de auditoría interna, y en diciembre se comunicó al trabajador la apertura del expediente disciplinario al considerarle responsable de una serie de conductas que podían ser constitutivas de incumplimientos contractuales "muy graves", por transgresión de la buena fe contractual, fraude y abuso de confianza.

Frente a este expediente, el director alegó que si bien era "cierto" que había podido llevar a cabo alguna actuación que no se ajustaba del todo a la normativa del protocolo bancario, como firmas en nombre de terceros y autorización de préstamos a familiares sin pasar por riesgos, también contó con la autorización de estos terceros, con lo que aseguraba que actuaba "de mandatario verbal" de éstos.

DESPIDO DISCIPLINARIO

Pese a estos argumentos, el banco comunicó al hombre, con fecha 3 de enero de 2012, su despido disciplinario, en base a los siguientes motivos: emitir certificados de ingresos que no respondían a la realidad a favor de clientes, familiares suyos, para constituir sociedades; y aprobar varias operaciones de crédito a diversos clientes y algunas disposiciones, utilizadas para su uso particular, directa o indirectamente a través de clientes familiares o empresas afines.

Asimismo, la entidad bancaria le acusaba de pagar el préstamo en situación de dudoso de un cliente suyo; de falsificar muchas firmas de varios ordenantes de operaciones de cargo y abono; de aprobar varias operaciones de crédito, para él como para su hermana, sin estar capacitado para ello; o de permitir a tío de su mujer disponer de un préstamo de autopromoción por encima de lo correspondiente en función de las condiciones establecidas en la escritura.

El hombre recurrió este despido y alegó, entre otras cuestiones, que los hechos probados no debieron dar lugar a la sanción de despido "al existir otras menos graves", y señaló que no toda irregularidad era causa de despido. El tribunal valenciano ha desestimado la solicitud del director y ha confirmado el despido "por razones de fondo", en cuanto a la "correcta" calificación del despido impugnado.