UGT y CCOO de Alicante creen que el acuerdo de horarios comerciales es un "cierre en falso" y empeorará las condiciones

Rebajas, comercio, compras.
EUROPA PRESS
Publicado 15/02/2018 12:00:15CET

ALICANTE, 15 Feb. (EUROPA PRESS) -

CCOO y UGT de Alicante han expresado su rechazo al acuerdo de horarios comerciales tras la aprobación en las Corts de la ley de Comercio para incluir el calendario de aperturas en festivos, con los votos a favor de PSPV, Compromís y la abstención de Podemos, Cs y el PP, ya que consideran que es "un cierre en falso" y que empeorará las condiciones de trabajo en este sector en Alicante.

En este sentido, advierten de que seguirá la respuesta de ambos sindicatos tanto "en la calle" como ante los organismos que consideren. "Lo primero que llama la atención es que sigan denominándolo 'acuerdo' cuando han sido más abstenciones y votos en contra que votos a favor", han indicado en un comunicado, en el que afirman que representantes de CCOO y de UGT de Alicante se han reunido con la secretaria autonómica de Economía Sostenible, Sectores Productivos y Comercio, Blanca Marín, a la que han trasladado su rechazo.

A su juicio, se trata de un acuerdo "que viene a consagrar las aspiraciones de la patronal de centros comerciales a costa de un recorte de derechos en Alicante inadmisible" y sostienen que se perjudica "de forma evidente" a la ciudad de Alicante "que partía de una zona estacional y se la considera como Zona de Gran Afluencia Turística de todo el año".

"Este acuerdo permitirá que en la ciudad de Alicante sólo se podrá rebajar los domingos y festivos de apertura si en el Consejo Local de Comercio no hubiese ningún voto en contra, situación prácticamente imposible, debido a que los firmantes del Acuerdo de la Lonja están presentes en este Consejo. UGT y CCOO consideramos este requisito abusivo y deja sin valor y utilidad al Consejo Local de Comercio", han explicado.

En esta línea, piden al Consell que tenga en cuenta que el sector comercial está "ampliamente feminizado, donde el modelo de ciudad que proponen ahonda más si cabe, en precarizar las condiciones laborales de las mujeres, imposibilitando la conciliación laboral, familiar y personal, creando una ciudad basada en la desigualdad, donde el motor de la economía se basaría fundamentalmente en la parcialidad y la temporalidad de los contratos". Asimismo, le reclaman que las grandes patronales del sector no sean las que decidan el modelo de ciudad.