El instante más oscuro: El camino extremo de Gary Oldman hacia su primer Oscar

Gary Oldman en 'El instante más oscuro'
UNIVERSAL PICTURES
Actualizado 19/01/2018 9:14:40 CET

MADRID, 18 Ene. (EUROPA PRESS) -

El próximo lunes 22 de enero la Academia de Hollywood anunciará los candidatos a los Oscar. Una lista en la que a buen seguro estará Gary Oldman, el gran favorito para alzarse con la estatuilla a Mejor Actor en la gala que se celebrará próximo 4 de marzo por su interpretación de Winston Churchill en El instante más oscuro.

El actor de 59 años ya ha ganado, entre otros premios, el Globo de Oro y el premio de la Asociación de Críticos a Mejor Actor por su papel en la cinta que dirige Joe Wright. Oldman, que a lo largo de su carrera ha encarnado a icónicos personajes como Beethoven (Amor inmortal), Sirius Black (saga Harry Potter), Drácula (Drácula de Bram Stoker) o el Comisario Gordon (trilogía El Caballero Oscuro), ya fue nominado al Oscar por El topo (2011).

En aquella ocasión la estatuilla fue para el francés Jean Dujardin por su interpretación en The Artist. Y pese a que este año sus rivales podrían ser nombres de primer nivel como Tom Hanks (Los papeles del Pentágono) o Daniel Day-Lewis (El hilo invisible), todo apunta a que el británico logrará su primera estatuilla por su más reciente trabajo: una imponente encarnación de una figura dotada de un carisma extremo y una singular personalidad a la que Oldman da vida en el marco de una situación límite y ayudado de una caracterización también extrema y muy cuidada.

Y es que en la cinta dirigida por Joe Wright el actor londinense interpreta al Primer Ministro británico, que llegó a su cargo en plena Segunda Guerra Mundial y se mantuvo firme en su negativa a negociar la capitulación ante la por entonces todopoderosa Alemania nazi de Hitler. Una figura clave en la historia moderna de Europa que pasó a la historia como el líder de la gran retórica y los inolvidables discursos cargados de expresiones ya universales como aquel célebre "sangre, sudor y lágrimas".

TRANSFORMACIÓN FÍSICA

Meterse en la piel del premier británico no fue una tarea fácil para Oldman, que cada día tenía que pasar cuatro horas con el equipo de maquillaje para conseguir el aspecto de Churchill. "Me recogían a la 1:45 de la mañana. Cuando llegaba al set de rodaje me afeitaban la cabeza, cubrían mi cuello con pegamento y entonces empezaba el proceso de maquillaje", explicó Oldman a la revista Best Weekend.

"Una de mis grandes preocupaciones era la resistencia", confiesa el actor, que pasaba hasta 12 horas al día en el rodaje. El encargado de transformar a Oldman en Churchill fue Kazuhiro Tsuji, dos veces nominado al Oscar. "Sabíamos que no tendríamos trabajo de postproducción, por lo que teníamos que aplicar el maquillaje perfectamente. Fue muy complicado", afirma el artista, que empleó hasta 60 fragmentos de piel sintética para recrear los rasgos del político.

Sus compañeros de reparto se han deshecho en elogios ante el trabajo de Oldman... y su caraterización. "Durante el primer ensayo Gary apareció totalmente caracterizado, se oyó un jadeo en la sala y algunas personas se levantaron. Fue muy impactante y dejó el listón muy alto. Fue mucho más fácil interpretar a Clementine de esa manera", afirma Kristen Scott Thomas, que encarna a la mujer de Churchill.

"Era tremendo, andaba de una manera que parecía que Gary se había ido y había llegado Churchill", afirma Lily James, que interpreta a la secretaria del premier Elizabeth Layton. "Su transformación era tan completa: la voz, los andares, su apariencia, todo", añade la actriz.

UNA PERSONALIDAD EXCÉNTRICA

El instante más oscuro no sólo relata lo que sucedió en Westminster en los primeros días de gobierno de Churchill en 1940, sino que también muestra la excéntrica personalidad del mandatario británico. El premier tenía por costumbre desayunar en la cama y quedarse en sus aposentos pasado el medio día acompañado de su secretaria, que lo describía como un hombre "impaciente y exigente".

"Le teníamos un gran respeto y afecto... Su lado negativo sólo se apreciaba superficialmente. Por dentro era una persona cariñosa", afirmó Layton en declaraciones a The Guardian. Otras de las mujeres que asistían al Primer Ministro recuerdan pasar hasta 12 horas trabajando en los búnkeres con Churchill durante el conflicto.

"Nos acostumbramos a ver a este hombre bajo y barrigón vestido con un traje de sirena", relató Margaret Walker, otra de las secretarias, quien señaló el característico atuendo de una pieza que vestían los soldados del ejército del aire y que Churchill solía lucir.

"Gary Oldman ha capturado el humor, el coraje, la determinación e incluso la sonrisa pícara de Churchill", afirma Michael Bishop, director de la International Churchill Society a la publicación británica. "Envuelto en el humo de su puro, con una voz que va desde un pequeño balbuceo a un fuerte rugido, Oldman encarna al personaje", añade Bishop.

La figura de Churchill, que también popularizo el gesto de la V de victoria, ha aparecido recientemente en la ficción en múltiples ocasiones, desde la serie The Crown hasta la aclamada Dunkerque de Christopher Nolan, sin olvidar la reciente Churchill de Jonathan Teplitzky. Un personaje histórico, en la acepción más amplia del término, que podría darle a Oldman su primer Oscar.

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