D'Agata trae sexo explícito, violencia con animales y drogas a la exposición de PHotoEspaña del Círculo de Bellas Artes

Fotografía de la exposición de Antoine d'Agata en PHotoEspaña
ANTOINE D' AGATA
Publicado 30/05/2017 15:10:14CET

   MADRID, 30 May. (EUROPA PRESS) -

   El francés Antoine D'Agata llega bajo el brazo del comisariado de Alberto García-Alix al Círculo de Bellas Artes con su exposición 'Corpus', en la que se mezclan fotografías y audiovisuales con sexo explícito, violencia con animales y drogas, con el autor como protagonista en la mayor parte de ellas.

   Con un cartel que alerta de que se trata de una exposición no apta para menores de 18 años, 'Corpus' estará desde este miércoles 31 de mayo hasta el próximo 24 de septiembre en la sala Picasso del Círculo de Bellas Artes. La muestra se enmarca dentro de la 'carta blanca' otorgada a García-Alix por el festival PHotoEspaña para la edición de este año.

   Un centenar de fotografías de pequeño formato invaden la sala con imágenes distorsionadas de varias personas --entre ellas, el propio autor-- teniendo sexo explícito o inyectándose drogas con jeringuillas. D'Agata, que apuesta por su propio biografía como hilo conductor de muchas de las imágenes, pretende de esta manera denunciar la "pornografía generalizada" de nuestra sociedad.

    "Frente a la opresión que genera la abundancia de imágenes estereotipadas y su multiplicación por las industrias culturales, frente a esa pornografía generalizada, vivir se convierte en el único reto y la única obra posible que se puede tomar en consideración es la perpetración de actos descabellados", recoge uno de los textos de la exposición.

   Además de estas imágenes, la muestra incluye otros vídeos con contenido violento, como uno en el que los animales son protagonistas. Así, durante varios minutos y acompañados por la voz en 'off' de un narrados, dos perros aparecen en un vídeo en el que se muerden con agresividad y sangran a causa de las heridas. También hay otro vídeo con la voz en 'off' de una mujer en el que relata sus experiencias como prostituta.

TRAVESTISMO FOTOGRÁFICO

   Ésta no será la única exposición que cuenta con el aviso para menores de 18 años en el Círculo de Bellas Artes, puesto que 'Fue un hombre sin moralidad', de Pierre Molinier, también aporta su carga de erotismo. Alrededor de cuarenta obras, entre fotografías y fotomontajes, revelan el "universo de reivindicación del placer" del autor.

   Molinier --quien se suicidó a los 75 años de un disparo-- fue uno de los primeros en experimentar con su propio cuerpo como obra de arte y en varias de las imágenes de la muestra se puede ver al propio fotógrafo travestido en autorretratos. "Molinier llevó una vida de transgresión que convirtió en objeto de su expresión artística. Esta selección muestra una ambigüedad sexual en la que el propio autor despliega una visión onanista de la sexualidad", explica García-Alix.

   La 'carta blanca' del fotógrafo leonés se cierra en el Círculo con Paulo Nozolino y 'Loaded shine', una veintena de fotografías en blanco y negro tomadas entre 2008 y 2013 en Nueva York, Lisboa, París y Berlín con las que el prestigioso autor indaga en "la ausencia" y la búsqueda de "una imagen pura, verdadera y no manipulada".

LA ENTROPÍA DE GABRIELE BASILICO

   Por su parte, el Museo ICO albergará --también dentro de PHotoEspaña-- hasta el próximo 10 de septiembre la exposición 'Gabriele Basilico. Entropía y espacio urbano', una retrospectiva sobre el fotógrafo italiano y su mirada a la arquitectura de las ciudades contemporáneas.

   En total, serán 185 fotografías y una selección de más de 70 libros publicados por Basilico, en los que se recoge su mirada sobre el paisaje arquitectónico de ciudades como Milán, Río de Janeiro o Shangai. "No es una retrospectiva al uso, sino que se ha buscado un itinerario que salta desde sus primera imágenes en 1978 en fábricas de Milán hasta las metrópolis contemporáneas", ha explicado la fotógrafa Giovana Calvenzi, quien también ha destacado la relación "intensa y productiva" de Basilico con España.

    "Desarrolló su trabajo en un momento crítico de la fotografía paisajística, cuando era un género casi abandonado, si bien ya a partir de los 60 pasó a abordar la relación entre el hombre y el espacio natural", ha señalado el comisario, Ramón Esparza. Tanto la entropía "como idea de ruina" y el romanticismo de la "naturaleza intacta" son protagonistas de esta muestra.

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