Felipe III y Margarita de Austria recuperan su esplendor

Retratos Ecuestres De Felipe III Y Margarita De Austria De Velázquez
EUROPA PRESS
Actualizado 02/12/2011 16:44:07 CET

MADRID, 2 Dic. (EUROPA PRESS) -

El Museo del Prado ha restaurado el retrato de 'Felipe III, a caballo' y 'Margarita de Austria, a caballo', realizados por Velázquez para el Salón de Reinos del palacio del Buen Retiro, y la escultura de 'Ariadna dormida' (siglo II d.C) que se exhibe ya con un nuevo resplandor en la llamada 'Ronda de Ariadna' de la pinacoteca.

Por su parte, los retratos de Velázquez se muestran en la gran sala basilical del Museo (sala de Las Meninas) con sus calidades pictóricas recuperadas y sin los añadidos creados en el siglo XVIII, que distorsionaban su composición.

Ambos cuadros estaban afectados por la acumulación de suciedad y la alteración del barniz y por la presencia de un 'velo' que creaba un efecto compositivo pernicioso reduciendo los planos espaciales. En el caso de Felipe III, a caballo, anulaba la potencia lumínica del cielo sobre el que se proyectan jinete y caballo.

Asimismo, la restauración de ambos cuadros no sólo ha implicado su limpieza, sino también la restitución, en la medida de lo posible, de sus condiciones originales de percepción siempre sin alterar los lienzos, según ha explicado Rocio Dávila encargada de la restauración en ambas pinturas durante casi dos años.

Respecto a la 'Ariadna dormida' expuesta en la sala circular del Museo conocida como 'Rotonda de Ariadna, sala en la que se ha realizado una renovación arquitectónica, luce un nuevo aspecto tras realizar una reintegración cromática con acuarela para cubrir el aspecto fragmentado que presentaba dicha pieza, según ha señalado Sonia Tortajada, restauradora del Museo del Prado y especialista en escultura.

LA MARAVILLOSA 'ARIADNA DORMIDA'

La 'Ariadna dormida' fue creada en la época del emperador Marco Aurelio como variante de una escultura griega del siglo II a. C. Ariadna aparece tumbada, dormida en la playa de Naxos, donde Teseo le acaba de abandonar tras la aventura del minotauro.

Procedente de la colección romana de Cristina de Suecia (1626-1689), la estatua incompleta fue restaurada h. 1670 por alumnos de Gianlorenzo Bernini, primer escultor de su época. En ese momento se le añadieron gran parte de los dos brazos, nariz, barbilla, un pie y otros fragmentos.

Las uniones de los fragmentos originales o añadidos que forman la escultura de Ariadna se habían visto deterioradas creando visualmente líneas oscuras por lo que el equipo de restauración ha aplicado color en la grietas para dar uniformidad a toda la escultura.

En La intervención, realizada por Sonia Tortajada (con la colaboración de María José Salas Garrido), se ha limpiado también toda la superficie para eliminar los depósitos de partículas sólidas y recubrimientos y la colocación, como medida de conservación preventiva, de un palet de acero inoxidable que sirve de soporte para su manipulación y montaje.

El Museo del Prado ha realizado estas restauraciones gracias al patrocinio de la Fundación Iberdrola como 'miembro protector' de su Programa de Restauraciones. Y entre los próximos proyectos, el equipo del Prado está ya trabajando en un par de ángeles en madera policromada de Maes Tydeman, que llevan tiempo sin exhibirse.

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