Imperialismo y ciencia se dan la mano en el Museo Reina Sofía

Actualizado 25/01/2012 17:15:39 CET
Exposición De Paloma Polo
Foto: EUROPA PRESS

MADRID, 25 Ene. (EUROPA PRESS)

   Partiendo de su interés por avistar y documentar fenómenos astronómicos, Paloma Polo (Madrid, 1983) representa en el Museo Reina Sofía, dentro del programa Fisuras, la conexión entre el conocimiento científico y los proyectos imperialistas de las potencias europeas en el siglo XX, y el viaje que realizan los artistas y científicos desde la oscuridad total a la iluminación.

   Para esta muestra, Paloma Polo se ha centrado en el viaje de Arthur Eddington a la isla africana de Príncipe como paradigma de la historia y circunstancias de las antiguas expediciones. En 1919, el célebre astrofísico británico se trasladó a la antigua colonia portuguesa para observar un eclipse solar completo. Quería constatar la teoría General de la Relatividad de Albert Einstein, aprovechando la oscuridad proporcionada por este fenómeno.

   El resultado es una película, titulada Posición aparente y un conjunto de fotografías que de 14 placas sobre cristal realizadas con la misma técnica que se emplearía en 1919 y un libro con textos explicativos editado por la artista, en el que han colaborado destacados científicos e historiadores de centros académicos de Portugal, Inglaterra, Estados Unidos y Brasil.

   "La observación de un eclipse me parece una metáfora fascinante de cómo se hace un viaje largísimo para llegar a un momento de oscuridad decisiva y realizar una observación que posteriormente ilumine muchas cosas", ha explicado Paloma Polo, la artista más joven que ha expuesto en el Museo el Reina Sofía.

PROCESOS IMPERIALISTAS Y ECONOMÍA

   Según precisa Polo, "los procesos imperialistas ocurrieron más allá del ámbito de las leyes económicas y las decisiones políticas, y se manifestaron en otro nivel muy significativo: el de los desarrollos científicos y culturales".

   Para llevar a cabo su trabajo, Polo, quien ha descubierto el lugar exacto donde se realizó la observación del eclipse en 1919, convenció a un grupo de descendientes de los antiguos trabajadores de la isla para trasladar un monumento conmemorativo de la expedición, liderada por Eddington, que existe desde 1989 en la plantación, al lugar específico en el que se produjo la observación. Esta acción constituye el motivo de la película. "Era una forma de reivindicar el aquí y el ahora", explica Polo.

   Por su parte, el director del Museo Reina Sofía, Manuel Borja-Villel ha recalcado el apoyo de la pinacoteca por los jóvenes artistas y ha asegurado que en este proyecto artístico, Paloma Polo trabaja el documento desde el "punto de vista poético" y trabaja el documento a partir del "vestigio" o del "cierto fracaso" que deja la ciencia.

   Paloma Polo se licenció en Bellas Artes en la Universidad Complutense de Madrid en 2007 y reside actualmente en Ámsterdam. Ha participado en numerosas exposiciones colectivas _ CA2M, Madrid; Museo de Arte Carrillo Gil, México D.F.; Artium_ e individuales _ Centro de Arte Joven de la Comunidad de Madrid; Skor (Ámsterdam); Centro Cultural Montehermoso (Vitoria); Galería Maisterravalbuena, Frieze Art Fair (Londres).

  Ha obtenido becas de instituciones como el Centro Cultural Montehermoso, el MUSAC, Gasworks (Londres) y el Fonds voor Beeldende Kunsten Vormgevin en Bouwkunst en Holanda, y ganó el primer premio en el Certamen de Artes Plásticas Injuve (2009) y el Generación 2011 de Obra Social Caja Madrid.

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