María Frisa indaga en el machismo en 'Cuídate de mí': "Es una involución, hay cosas en institutos que no pasaban antes"

Portada 'Cuídate de mí' María Frisa
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Publicado 14/02/2018 15:10:48CET

   MADRID, 14 Feb. (EUROPA PRESS) -

   María Frisa aborda la violencia de género, el machismo en la sociedad y en las profesiones y el ciberacoso en 'Cuídate de mí', una novela policíaca de "denuncia social" en la que dos inspectoras del Servicio de Atención a la Mujer investigan el homicidio de un joven acusado de violación.

   "Hace ocho años no se me ocurriría que saliese lo de 'La Manada', me he quedado cortísima en cuanto a denuncia social -- ha lamentado durante la presentación del libro --. En vez de evolucionar estamos involucionando, hay situaciones en los institutos que no pasaban antes, las chicas asumen que los celos significan amor".

   A su juicio, se necesita una labor de prevención "enorme", que vaya más allá de los colegios y que se adentre en las familias pues, según ha asegurado, ahí es donde los niños cogen sus roles de género y los ejemplos de sus padres. "Si un niño ve machismo entre sus padres lo más normal es que lo desarrolle él mismo", ha apuntado.

   Además, ha instado a una mayor inversión económica para poder "dar recursos a las denunciantes" y ha criticado actitudes de culpabilizar a la víctima con el ejemplo del caso de un juez que preguntó a una denunciante si había "cerrado bien las piernas".

   "El decir no debería vestirme así, no tenía que haber bebido tanto, no me supe defender, son frases atroces", ha lamentado, al tiempo que ha hecho un llamamiento a cambiar el mensaje que se trasmite a las víctimas. "No te tienes que defender sino que no te tienen que atacar", ha sentenciado.

   'Cuídate de mí', título extraído de un poema de Alejandra Pizarnik y que hace referencia a la necesidad de un doble protección, personal y externa, de las mujeres, ahonda también en el machismo latente en el campo de la policía. "Si coges una lista de comisarios de España, salen mayoría de hombres", ha apuntado Frisa.

   No obstante, la autora ha asegurado que el techo de cristal existe en "casi todas las profesiones" y que en el caso de la literatura el techo es "de hormigón". "Es imposible no verlo, ¿cuántas mujeres están en la RAE, cuántas mujeres son Premio Nacional de Narrativa, cuántas han recibido el Premio Cervantes?", ha denunciado.

   Por ello, según ha explicado, quiso centrar la trama en dos mujeres investigadoras, "fuertes" y "seguras de sí mismas" pero que al mismo tiempo son "realistas". "Tienen sus casas y sus inquietudes, la nevera no se llena sola y alguien tiene que llevar a los hijos al colegio", ha explicado.

   En esta línea, la autora busca que el lector conecte con las investigadoras pero también con las familias de la víctima y del violador en un plano "más psicológico". "La violencia de género no la padece sólo la víctima sino todo su entorno que queda destruido", ha subrayado.

CIBERACOSO: "OJALÁ A TUS HIJOS LES REVIENTEN A PATADAS"

   Por otro lado, Frisa explora también en la novela el tema del ciberacoso y el 'bullying' que se da en las redes sociales y del que fue víctima ella misma tras la publicación de su libro para niños '75 consejos para sobrevivir en el colegio' al que se calificó como machista y causó gran revuelo en las redes.

   La autora ha asegurado que quería incluir este "subtema" en la novela porque "tenía muy reciente lo ocurrido", y ha hecho referencia a la "impotencia" y la "indefensión" que sintió. "Da igual lo que hagas y si te intentas explicar, es peor", ha añadido.

   "Llegué a recibir 100 mensajes diarios de personas que me buscaban para insultarme con cosas tipo: Ojalá a tus hijos les revienten a patadas", ha relatado. Debido a la polémica, la autora se retiró de las redes sociales durante un tiempo, pero asegura que ahora ha vuelto a usarlas.

   Asimismo, Frisa se ha pronunciado respecto a los movimientos de denuncia en redes como el '#Metoo' o '#TimesUp' y ha expresado que "está a favor" de los mismos como forma apoyo a las mujeres que "no se han atrevido a denunciar".

   En concreto, en torno a las acusaciones de abuso al director Woody Allen por parte de su hija, la autora se ha referido el debate sobre si "se debe separar al artista de la persona". "Yo soy fan de Woody Allen pero si se confirma lo que se dice no querría saber lo que me cuenta en una película", ha concluido.