El 'monstruo de Amstettem', a escena

Reuters
Actualizado 24/02/2009 18:47:21 CET

VIENA, 24 Feb. (EUROPA PRESS) -

Anoche se estrenó en Viena una de las obras más polémicas que se recuerda, 'Pension F', una comedia dirigida por el también actor Hubsi Kramar y que está inspirada en Josef Fritzl. Conocido internacionalmente el 'monstruo de Amstetten', Fritzl será juzgado el mes que viene por encerrar y abusar de su hija durante 24 años.

Kramar, que en 1993 encarnó a un guardia de la SS en 'La lista de Schindler' de Steven Spielberg, ha recibido amenazas de muerte por la obra que estrenó el lunes en Viena y el teatro donde se representa, ha tenido que reparar las puertas después de que se sellaran las puertas con superglue. Aún así, la noche del estreno 'Pension F' vendió todas las entradas disponibles.

Llamada en un principio 'Pension Fritzl', Kramar se vio obligado a cambiarle el título para evitar mayor polémica con la obra, que convierte en comedia un caso que conmocionó a Austria. Fritzl fue detenido en abril de 2008, tras descubrirse que durante los últimos 24 años había tenido encerrada a su hija Elisabeth en un zulo escondido en el sótano de su casa, donde abusó de la chica, que tuvo siete hijos de su padre.

El director de la obra cree que estos ataques se han producido por las críticas de los medios de comunicación y precisa que 'Pension F' es más un "sátira sobre los medios de comunicación" que una "comedia sobre el incesto". Según Kramar, lo que pretende criticar su obra es la cobertura que los medios de comunicación dieron al 'caso Fritzl' y el trato que se da a los casos de violencia doméstica.

El director y actor protagonista ha explicado, en declaraciones a 'The Guardian' recogidas por Europa Press, que no ha mantenido ningún contacto con Elisabeth Fritzl o sus hijos, pero que informó de la obra de teatro a los representantes legales de la familia. La idea es que la obra este en cartelera mientras se desarrolla el juicio contra Josef Fritzl, que comenzará el 16 de marzo en la ciudad de St. Pölten.

En cualquier caso, no es la primera vez que Kramar causa polémica en su país. En el año 2000 ya provocó un escándalo nacional al aparecer en la Opera Ball de Viena disfrazado de Adolf Hitler, como una forma de protesta ante la entrada de un partido de ultraderecha austriaco en el Gobierno.