Sinisterra lleva al Teatro Español 'El lugar donde rezan las putas': "Siempre habrá gente que luche por algo mejor"

Igane del cartel de 'El lugar donde rezan las putas', de José Sanchis Sinisterra
JAVIER NAVAL
Publicado 09/03/2018 15:52:12CET

   MADRID, 9 Mar. (EUROPA PRESS) -

   El dramaturgo y director teatral José Sanchis Sinisterra llevará desde el próximo 15 de marzo al Teatro Español la obra 'El lugar donde rezan las putas', una obra escrita "en tiempos de rabia" y protagonizada por "dos actores perdedores, aunque con matices".

   "Me temo que el final va a generar cierta polémica, es un final ambiguo con el que estos dos personajes parecen derrotados por la circunstancia. Pero espero que se perciba como la ocasión para empezar de nuevo", ha defendido en una entrevista con Europa Press el dramaturgo, quien celebra que "aún hoy en día haya gente que luche por algo mejor".

   "Siempre va a haber personas así. Soy un optimista glandular y percibo síntomas de que no todo está perdido", ha ironizado Sanchis Sinisterra, quien no obstante reconoce con humor que "hay que hacer un esfuerzo por no tirarse contra el asfalto" ante las actuales "injusticias sociales y económicas".

   "¿Hay que hacer la lista de los motivos por los que estamos indignados? La devastación del planeta por el sistema capitalista es para estar muy cabreados y para obrar en consecuencia y eso es lo que aparece en mi obra: un par de jóvenes cabreados que quieren hacer un teatro en que esa rabia se expresa", ha añadido.

   Paula Iwasaki y Guillermo Serrano encarnan a estos dos jóvenes que pretenden poner en pie una obra tras haber conseguido un local de ensayo. Pronto surgen las dudas sobre la conveniencia de llevar a escena bien la historia de Hipatia con el fin de la cultura helenística o el "infierno del Gulag" durante el estalinismo.

   De esta manera, de nuevo el dramaturgo vuelve al metateatro que ya caracterizó algunas de sus obras anteriores como '¡Ay, Carmela! o 'El cerco de Leningrado', debido a "un ataque de nostalgia por recuperar un mundo" que se había prohibido.

   Sin embargo, pese a esa referencia al propio teatro, en el ánimo del autor no está el de hablar de la precariedad del sector, "a pesar de que exista". "No se formula de un modo explicito la dificulta de las compañías para abrirse camino. Es una obra que está tratada con humor y para nada con veneración y solemnidad", ha señalado.

   El lugar al que alude el título es el propio local donde ensayan, situado en un barrio de mala fama donde las prostitutas se meten ahí a rezar de vez en cuando. "Lo veo como una metáfora: el teatro es una plegaria atea", ha concluido.