Baltasar Porcel: "España no existiría sin Madrid, ni el Estatut sin Barcelona"

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Actualizado 24/02/2009 18:30:54 CET

MADRID, 24 Feb. (EUROPA PRESS) -

"España no existiría sin Madrid, al igual que el Estatut tampoco sería una realidad sin Barcelona". Con esta certeza encima de la mesa el escritor mallorquín Baltasar Porcel presenta su última novela, 'Cada castillo y todas las sombras', en la que describe las diferencias de poder entre distintas clases sociales en la Barcelona contemporánea.

Porcel resaltó que su libro, publicado por Destino, "se une a la máxima del escritor norteamericano Tom Wolf que apuntaba que los castillos son los vectores del poder y las sombras el resto de la sociedad que subsiste a su alrededor, miserable y entrañable a la vez".

Con una trama coral centrada en dos personajes, Pelai Puig Alosa y Ginés Jordi Martigalà, la novela pretende, según su autor, ser un reflejo de la Barcelona de hoy, a través de las contradicciones de su pasado, de su tragedia e ilusiones. "Ambos protagonistas son una muestra de dos tipos sociales extremos que pugnan en la gran ciudad, donde pululan poetas, ejecutivos, el presidente de la Generalitat y el aliento de la Guerra Civil", apuntó. Entre estas esferas sociales, la novela narra las pasiones, la lucha política, la tensión económica e ideológica que desencadenan a raíz del hundimiento de un suburbio.

"Desde hace tiempo quería escribir un libro sobre la gran ciudad contemporánea porque entre otras cosas no me gusta absolutamente nada", afirmó el autor que también señaló que los personajes de la novela que escribió cuando estaba padeciendo un cáncer, "demuestran una cierta humanidad, una intimidad propia, una personalidad dolida y unas ansias de felicidad". "Cuando me diagnosticaron esta enfermedad, pensé que tenía que abstraerme y no distraerme", comentó.

"Aunque también hay momentos duros, cínicos, la novela refleja la lucha que tenemos todas las personas por ser nosotros mismos, ya que al fin y al cabo somos nuestra única esperanza en la hora de nuestra muerte", añadió. Para el escritor, el único profeta válido es Darwin, de quien se conmemora este año el segundo centenario de su muerte ya que con sus teorías explica el cosmos, el mundo y los seres humanos.

"Es fácil ser presidente del Gobierno, incluso a mí podrían nombrarme, pero no es tan fácil realizar la labor que llevó a cabo Darwin o Heráclito, presocrático al que el autor también concede la venia de reunir en las pocas frases que de él se conservan, grandes verdades acerca del cosmos". Porcel indicó que su siguiente novela va a centrarse en el sentido de la vida, que para el escritor, "parte y se dirige de manera científica".