Ian Gibson aborda "de manera definitiva" la muerte de Lorca: "No fue asesinado por el odio, sino por la envidia"

Actualizado 18/09/2007 16:30:39 CET

MADRID, 18 Sep. (EUROPA PRESS) -

El hispanista Ian Gibson ha vuelto a indagar en el pasado del poeta García Lorca para, "esta vez de manera definitiva", esclarecer en el libro 'El hombre que detuvo a García Lorca' (Aguilar) algunos de los detalles aún sin desvelar que llevaron al asesinato del dramaturgo granadino. El escritor explicó que la muerte de Lorca "no respondió al odio, sino a la envidia que sentían hacia su figura".

"Una persona sí puede justificar un asesinato por el odio, pero cuando se trata de la envidia nadie lo va a reconocer, somos así", explicó el escritor en declaraciones a Europa Press. La fama y el prestigio de uno de los mayores poetas de nuestra literatura fueron "los culpables", según Gibson, de los sucesos ocurridos la trágica noche del 18 de agosto en el pueblo andaluz de Víznar.

En esta ocasión, el hispanista irlandés aborda la figura de Ramón Ruiz Alonso, activista político y diputado de la Confederación Española de Derechas Españolas (CEDA), un personaje clave durante los comienzos de la Guerra Civil en Granada y uno de los principales responsables de la muerte de Lorca.

"Era alguien mezquino, un hombre de la ultraderecha e hipercatólico y, sobre todo, una persona segura de sí misma capaz de hacer cambiar a la gente de ideología", declaró el historiador, quien ya tuvo la ocasión de entrevistarse con Ruiz Alonso en 1967.

"Yo todavía era muy joven, pero conseguí su confianza y durante tres encuentros tuve la oportunidad de grabarle secretamente, hasta que se dio cuenta", recordó Gibson. Además, el autor de 'Cuatro poetas en guerra' intentó a lo largo de este trabajo contactar con las hijas de Ruiz Alonso, las actrices Emma Penella y Terele Pávez, sin éxito. "No les pedí mucho, sólo quería saber si les constaba la existencia del manuscrito de su padre 'Así se escribe la Historia', una visión propia de los hechos, pero no respondieron".

"CAFÉ, MUCHO CAFÉ"

Ruiz Alonso participó activamente en la detención del poeta granadino, que tuvo lugar en la casa de la familia Rosales. Con el respaldo de Acción Popular, el "obrero amaestrado" de la CEDA llevó al Gobierno Civil a su víctima para preparar la tragedia posterior.

La noche del 17 al 18 de agosto, Lorca fue trasladado en coche al pueblo de Víznar junto a otras tres personas. La ejecución se produjo en las afueras del pueblo colindante de Alfacar tras recibir el comandante Valdés la orden del general Queipo de Llanos, encubierta en las palabras: "café, mucho café".

LUIS BUÑUEL

A pesar de reconocer que quizás "no todo el mundo esperaba esa ejecución", Gibson sí destacó el papel que desempeñaba Lorca en la sociedad española. "Estaba visto por sus enemigos como un inmoral, un tipo repugnante y que representaba todo lo rechazable para la derecha", señaló.

El autor, que reivindicó el papel de los historiadores como "investigadores honrados, que tienen en cuenta al lector", confirmó su intención de "dar por cerrado el asunto de la muerte de Lorca". En la actualidad, prepara un nuevo trabajo sobre la vida de Buñuel, un "creador de importancia mundial", concluyó.

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