Méndez de Vigo celebra la concesión del Cervantes a Mendoza, quien "se abrazó al humor como tabla de salvación"

Foto de familia en la ceremonia de entrega del Premio Cervantes
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Actualizado 20/04/2017 12:42:15 CET

   ALCALÁ DE HENARES, 20 Abr. (EUROPA PRESS) -

   El ministro de Educación, Cultura y Deporte, Íñigo Méndez de Vigo, ha celebrado este jueves 20 de abril la concesión del Premio Cervantes 2016 a Eduardo Mendoza, un autor que "se abrazó al humor como tabla de salvación y le salen la comedia, la parodia y la ironía como defensa natural".

   Durante la ceremonia de entrega en un acto en el Paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares, Méndez de Vigo ha comenzado su discurso agradeciendo "con orgullo" la presencia de la corona en esta entrega, "confirmando una vez más su compromiso con la cultura española".

   Su discurso ha girado en torno a la figura del autor de 'La verdad sobre el caso Savolta' y, en concreto, sobre la importancia del humor en la literatura. "La celebración de hoy es también un justo reconocimiento a un género que algunos erróneamente han considerado menor", ha lamentado el ministro.

   De hecho, tras ensalzar la "brillantez y astucia" de Mendoza, ha reiterado que en su obra se emplea el humor "como vehículo" y "nada queda al margen ni resiste a la mirada irónica, paródica y eminentemente cómica" del escritor catalán.

   Repasando la carrera de Mendoza, el ministro ha hecho un alto en el camino para remarcar la importancia de 'La verdad sobre el caso Savolta', que supuso un éxito inesperado para Mendoza. "De pronto, en sus propias palabras, todas las 'divinidades del mundo literario' querían charlar con él, conocerlo y hasta tocarlo", ha ironizado.

   Es por ello que el autor de 'Sin noticias de Gurb', que "no acababa de encontrar respuesta a ese éxito", decidió que su única salida a "aquella extraña situación era arrojarse al precipicio del humor y terminar con toda aquella gravedad que le oprimía".

   "Es posible que su aportación más notable a las letras del momento sea esa lección: que leer a un autor es un ejercicio entretenido en sí, y que nada obliga al lector a catalogar lo que está leyendo según unos parámetros establecidos", ha defendido Méndez de Vigo, tras asegurar que "resulta discutible" la división que pretenden algunos críticos de la obra de Mendoza entre libros 'serios' y 'de humor'.

   "Todo en Eduardo Mendoza está barnizado de humor, porque es en esa cumbre de toda inteligencia literaria donde el autor exhibe su condición de escritor cervantino. Pero sería un error ver en sus libros una simple sucesión de risas y carcajadas porque, como dejó escrito Jardiel Poncela, 'el humor, como toda planta ligera, tiene raíces profundas'", ha apuntado.

   De hecho, para el ministro "la sombra de Cervantes está presente" en toda la obra del autor galardonado, "a veces de forma tan evidente que un lector concienzudo del Quijote no podrá evitar esbozar una sonrisa al leerlo". Es por ello, cree Méndez de Vigo, que al jurado no le ha resultado "invisible" esta aportación de Mendoza, "conscientes de que el ingenio y el buen humor engrandecieron universalmente a quien presta su nombre al premio".

   En su repaso a la trayectoria del galardonado, el ministro ha resaltado por ejemplo que fue "traductor antes que escritor" gracias a su labor para la ONU en Estados Unidos, o su "flema británica" adquirida en su estancia en Londres, "cuando todo el mundo se estaba marchando a París".

   "En el conjunto de su obra brilla también la capacidad de Eduardo Mendoza para moverse en diferentes registros y géneros, alcanzando el teatro, el ensayo, los libros de relatos e incluso su labor como guionista en la adaptación al cine de algunas de sus novelas, como 'El año del diluvio'", ha concluido.

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